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Los misterios de Agatha Christie

Los misterios de Agatha Christie

Los misterios de Agatha Christie. Bienvenidos adictos a la literatura a una nueva entrega de Misterios de la Literatura. Esta semana os traigo un enigma real, que unió ficción y realidad, alrededor de la dama del misterio: Agatha Christie. Hoy vamos a hablar de la extraña desaparición de esta inolvidable escritora, que trajo de cabeza a la sociedad británica durante más de once días.  Y al final del video os hablaré de otro misterio mucho más desconocido de la escritora que seguro que no conocéis.

Debo confesaros que para mi Agatha Christie fue y sigue siendo una de mis autoras favoritas en el campo del thriller, donde la considero la gran maestra del siglo XX. Por eso sumergirme es su biografía y misterio me emociona esta semana especialmente.

Puede que los lectores más jóvenes penséis que no es una autora tan importante en la actualidad, ya que sus obras no son las más difundidas en los medios últimamente. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Para que os hagáis una idea de su enorme repercusión internacional basta saber que El Libro Guinness de los Récords calificó a Christie como la novelista que más obras ha vendido de todos los tiempos. Se le calculan unas ventas de dos mil millones de copias de sus obras, solo por detrás de las obras de William Shakespeare y la Biblia. También se la considera una de las autoras individuales más traducidas de todos los tiempos con traducciones al menos a 103 idiomas. Su obra El asesinato de Roger Ackroyd fue elegida, en 2013, como la mejor novela de crimen de todos los tiempos por 600 miembros de la Asociación de Escritores de Crimen. No es de extrañar que se concediese el título de Dama comendadora de la Orden del Imperio Británico por la reina Isabel II.

Pero ¿quién era realmente Agatha Christie y qué misterio envuelve su vida?

Agatha Mary Clarissa Miller (conocida universalmente por su pseudónimo Agatha Christie) nació el 15 de septiembre de 1890 en el seno de una familia de clase media alta en Torquay, Devon, al sudoeste de Inglaterra. Su madre fue Clara Boehmer, originaria de Belfast y su padre Frederick Alvah Miller, un agente de bolsa estadounidense bien posicionado. Tuvo dos hermanos, Margaret y Monty, bastante mayores que ella.

Agatha Christie tuvo una infancia feliz y acomodada. Recibía clases particulares en su propia casa y su familia incluso realizaba frecuentes viajes al sur de Europa en vacaciones. La pequeña Agatha demostró pronto sus excepcionales capacidades cuando fue capaz de aprender a leer a la edad de cuatro años a pesar de que su madre creía que no debía hacerlo hasta los ocho. También aprendió música siendo capaz de tocar la guitarra y la mandolina.

Sus primeros contactos con el mundo del misterio provienen de las creencias esotéricas de su propia familia. Aunque eran de tradición cristiana, esto no impedía que ella y sus hermanos se criasen en la creencia de su madre Clara era una psíquica con percepciones extrasensoriales.

Agatha fue desde pequeña una lectora voraz que consumía con rapidez libros infantiles de aventuras y misterio. Pronto pasó a leer también versos surrealistas de autores como Edward Lear y Lewis Carroll.

Su padre murió en noviembre de 1901 a la edad de 55 años, lo que puso en serio peligro la economía familiar. Aquello, como ella misma reconoció, marcó el final de la infancia de Agatha Christie. Con sólo once años comenzó a recibir una educación formal en la Escuela de Niñas de la Señorita Guyer en Torquay, siendo trasladada en 1905, a París, donde estudió en tres insituciones; Mademoiselle Cabernet, Les Marroniers y la de la señorita Dryden.

En esta época estudió piano y canto con la intención de convertirse en cantante profesional. Desafortunadamente para ella y afortunadamente para nosotros, ya que ganamos una gran escritora, esta vocación demostró tener poco recorrido y en 1910, tras descubrir que su madre estaba enferma, se trasladó junto a ella a El Cairo, en busca de un clima benigno. Fue allí, durante los tres meses en que se alojó en el Gezirah Palace Hotel, donde visitó monumentos egipcios antiguos como la Gran Pirámide de Giza, plantándose la semilla de su amor por la arqueología que marcaría posteriormente toda su obra.

Tras su regreso a Gran Bretaña se despertaría de forma definitiva su vocación literaria comenzando a escribir sus primeras obras. Al principio eran cuentos e historias cortas con tintes esotéricos que tuvieron poca o nula repercusión. De hecho, tuvo tantos problemas para publicar que en un principio pensó que la escritura no sería su futuro profesional.

En 1914 se casó con el piloto de aviación Archibald Christie (del que tomaría el apellido para su famoso pseudónimo). Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial ambos colaboraron en la guerra, Archibald como piloto en Francia, y Agatha atendiendo a heridos como voluntaria en el hospital de Torquay. En su desempeño como enfermera, profesión a la que definió como “uno de los trabajos más gratificantes que cualquiera pueda tener”, adquirió importantes conocimientos en medicina y farmacología que utilizaría posteriormente en sus obras.

Tras el final de la guerra los Christie se instalaron en un departamento en el número 5 de Northwick Terrace al noroeste de Londres. Allí Agatha Christie se aficionó a los relatos detectivescos, especialmente después de leer La dama de blanco y La piedra lunar de Wilkie Collins, así como las primeras historias de Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle. Tras esto, crearía su inolvidable personaje detective Hércules Poirot, en su primera novela policíaca, El misterioso caso de Styles. Lo describía como un exoficial de la policía belga que se había refugiado en Gran Bretaña después de la invasión alemana en Bélgica, conocido por sus «magníficos bigotes» y su cabeza en forma de huevo.

Aunque en un principio no tuvo una gran acogida, lo cierto es que con el tiempo se convertiría en uno de los personajes más inolvidables de la literatura de todos los tiempos.

En 1926 con Agatha Christie en la cima de su carrera se produjo el episodio más extraño de su carrera, del que hablaremos hoy en profundidad. Tras una discusión con su marido, en la que éste le confesó su infidelidad con otra mujer, Nancy Neele, por la que le solicitaba el divorcio, Agatha Christie protagonizó una de las desapariciones más extrañas de la historia. ¿Qué ocurrió realmente? Te lo contaré al final del artículo así que paciencia.

Los Christie se divorciaron en 1928, Archie se casó al poco tiempo con Nancy Neele y Agatha recibió la custodia de su hija Rosalind.

En 1930 Agatha Christie, tras un breve noviazgo, se casó con con el arqueólogo Max Mallowan, a quien acompañó en todos sus viajes a Irak y Siria, aficionándose con el de forma definitiva a la arqueología. Sus múltiples viajes con Mallowan tuvieron una importante influencia sobre varias de sus novelas ambientadas en el Medio Oriente. También daría lugar en esta época a otros de sus grandes personajes, la inolvidable Miss Marple, una solterona chismosa que extrae de lo observado en su pueblo natal.

Lamentablemente, Agatha Chritie tuvo que vivir también, junto a su nuevo marido, la Segunda Guerra Mundial. Como hiciese en la anterior, volvió a colaborar, trabajando en El Cairo, Christie, en la farmacia del University College de Londres, donde adquirió aún más conocimientos sobre los venenos, que le sirvieron de nuevo para sus siguientes novelas.

Tras la guerra, Agatha se volcó en su actividad como autora teatral, con obras como La ratonera o Testigo de cargo. La primera, estrenada en 1952, se representó en Londres ininterrumpidamente durante más de veinticinco años; la segunda fue llevada al cine en 1957 en una magnífica versión dirigida por Billy Wilder.

A partir de los años 70, la salud de Agatha Christie se deterioró considerablemente, aunque continuó trabajando. Algunos investigadores canadienses manifestaron su opinión de que Christie pudo haber padecido mal de Alzheimer o demencia senil en sus últimos años. Falleció de causas naturales el 12 de enero de 1976 a los 85 años, en su residencia Winterbrook House de Wallingford, Oxfordshire. Como una curiosa casualidad, de esas que no dejan de ser realmente extrañas, se da la circunstancia de que la única hija de Christie, Rosalind Margaret Hicks, murió el 28 de octubre de 2004 a la misma edad y de las mismas causas que su madre.

Y ahora sí, llega el momento de abordar el misterio de la desaparición de Agatha Christie cuando en 1926, Agatha Christie desapareció de su casa durante 11 días, provocando una conmoción total en el Reino Unido y una de las búsquedas de desaparecidos más grandes que había visto jamás aquel país.

Todo sucedió el 3 de diciembre de 1926. Tras discutir con su marido en aquel momento, Archibald Christie, a eso de las 21:45, Agatha salió de su casa de Berkshire a bordo de su coche, un Morris Crowley, después de indicarle a su secretaria que se dirigía a Yorkshire a pasar la noche. Unas horas más tarde su vehículo apareció abandonado en Newlands Corner, muy cerca de un lago, con restos de sangre en su interior, el abrigo y el carnet de conducir de la escritora. Sin embargo, no había el menor rastro de ella.

La noticia llegó inmediatamente a los periódicos, donde sus seguidores comenzaron a bombardear las redacciones con cientos de cartas exigiendo saber su paradero. Se llegó incluso a ofrecer 100 libras (en la época una fortuna) por cualquier información sobre su paradero. Incluso, el ministro de Interior británico llegó a presionar a Scotland Yard para que intensificase la búsqueda, debido a la presión pública.

Durante 11 días se llevó a cabo una operación policial sin precedentes en Gran Bretaña. Mil agentes de policía, más de 15.000 voluntarios organizados, varios aviones y una cantidad indeterminada de espontáneos se sumaron a la búsqueda infructuosa de Agatha Christie. Sin embargo, la búsqueda no dio ningún resultado. El propio Sir Arthur Conan Doyle, el padre de Sherlock Holmes, aficionado a la parapsicología, usó un guante de Agatha Christie para entregárselo a una medium en busca de alguna pista. Sin embargo, nada dio resultado, Agatha Christie se había esfumado sin dejar rastro alguno.

La sorpresa surgió el 14 de diciembre de 1926 cuando una paciente registrada como Nancy Neele, del Swan Hydropathic Hotel en Harrogate, relativamente cerca del lugar en el que había dejado el coche Agatha Christie, fue identificada como la escritora. Sin embargo, ésta no sabía quién era ni por qué estaba allí y tampoco fue capaz de reconocer a su marido cuando este llegó a su encuentro. Tras varias semanas de tratamiento, Agatha Christie recuperó la memoria, aunque nunca pudo explicar qué había ocurrido en aquello misteriosos 11 días.

Una primera explicación fue que había sufrido lo que llaman un episodio de fuga psicogénica, una especie de crisis nerviosa, ocasionada por su propensión a la depresión agravada por la muerte de su madre a principios de año y las infidelidades de su marido. De acuerdo a esta hipótesis, Agatha Christie podría haber estado tan desorientada que incluso habría sido incapaz de reconocerse a sí misma en los periódicos. Esta explicación no convenció mucho a la opinión pública de la época que lo achacó todo a un truco publicitario de la escritora. Aunque realmente, esto parece bastante absurdo ya que, si algo no necesitaba Agatha Christie, debido a su fama, era publicidad. De hecho, lo ocurrido no fue precisamente positivo para su carrera.

Sin embargo, no hace mucho surgió una nueva teoría de uno de los biógrafos más conocidos de la escritora, Andrew Wilson.

Según éste, Agatha Christie estaba deprimida tras descubrir la infidelidad de su marido y que éste pretendía divorciarse. De hecho, su marido pretendía irse el mismo fin de semana de su desaparición con Nancy Neele, su amante. Esto llevó a Agatha Christie a tomar la decisión de suicidarse. De acuerdo a la versión de Wilson, subida en su Morris Crowley comenzó a recorrer carreteras rurales inglesas sin un rumbo correcto, hasta que vio un árbol que le parecía adecuado para sus fines. Con un escalofrió de determinación, apretó el acelerador y sujetó con fuerza el volante, dispuesta a estrellarse y acabar con su vida… pero en el último segundo se arrepintió. El Morris se salió de la calzada con un zigzagueo, apenas rozando el árbol lo suficiente como para dejar unas marcas en la carrocería, hasta detenerse en la zanja donde más tarde apareció.

Agatha Christie resultó magullada, aunque no herida de gravedad. Desorientada y confusa sin saber qué hacer, debió caminar durante horas en medio de la noche helada, hasta tomar la decisión de desaparecer por un tiempo hasta que se aclarasen sus ideas. En una muestra de ironía decidió inscribirse en el hotel donde fue encontrada como Nancy Neele, precisamente el nombre de la amante de su marido.

Tras 11 días escondida del huracán mediático, uno de los empleados la reconoció y avisó a la policía. Agatha Christie inventó entonces su supuesta amnesia ante la incómoda situación, para no tener que confesar sus problemas conyugales.

Existe, no obstante, otra teoría, que choca con la de Wilson, y que parece más cercana a una de las novelas de la propia autora. En esta ocasión el motivo detrás de la desaparición de la autora sería conseguir que su marido fuese acusado de asesinato. De esta manera Agatha Christie impedía que el futuro matrimonio de su marido con Nancy Neele pusiese en peligro, no sólo su fortuna personal, sino la custodia de su propia hija. También se suele añade al cocktail el problema que suponía la gestión de los derechos de autor que en ese momento ya generaba la marca Agatha Christie, y que le corresponderían a él como administrador legal de la menor en caso de que la escritora desapareciera. Una teoría un tanto rebuscada pero que la verdad es que sería un excelente guion para una de las novelas de la autora.

Y, como os prometí al inicio del este video artículo, como colofón os traigo un nuevo misterio de Agatha Christie que seguro os asombra ¿sabías que la escritora fue investigada por el MI5 por miedo a que revelases secretos de estado?

Pues sí, el problema fue debido a una novela titulada “N o M”. En ella, el dúo de detectives Tommy y Tuppence, el matrimonio Thomas y Prudence Beresford, se dedicaban a rastrear a espías alemanes en Gran Bretaña. El problema es que en la historia estos detectives conocían a un tal Mayor Bletchley, un viejo oficial del Ejército indio que quería saber todo lo que realmente estaba sucediendo en la guerra.

Lo que preocupó al servicio secreto ingles fue que precisamente un equipo de trabajo en Bletchley Park había quebrado el código alemán de la máquina Enigma y gracias a eso los oficiales británicos sabían lo que planeaban los alemanes.  A esto se sumaba que Agatha Christie era amiga cercana de Alfred Dilwyn “Dilly” Knox, un experto británico en ruptura de códigos.

La conclusión parecía clara Agatha Christie podía estar al tanto del secreto mejor guardado de la Segunda Guerra Mundial. Un secreto que era vital que no saliese a la luz para que los alemanes siguieran creyendo que el código Enigma era totalmente irrompible.

Aunque Knox aseguró al MI5 tras ser interrogado que no había revelado nada a la escritora, éste fue presionado para que la interrogara en secreto. Para conseguirlo la invitó a su cabaña en Courn’s Wood, evitando que la propia Agatha Christie o la opinión pública pudiese montar un escándalo al enterarse de que la policía sospechaba de ella.

Fingiendo una conversación trivial mientras tomaban el té, Knox le preguntó por qué había elegido nombrar al personaje de su novela con el nombre de Mayor Bletchley. Ella respondió: «¿Bletchley? Querido, un día quedé atrapada en ese lugar mientras viajaba en tren desde Oxford a Londres y se me ocurrió ponerle ese nombre a uno de mis personajes».

Al parecer todo se había debido a una de esas extrañas casualidades que suelen perseguir a los escritores.

Y hanta aquí el misterio literario de esta semana. Como siempre os digo comentad y participad aquí o siguiéndome en mis redes sociales. Y, ya sabéis suscribiros y dad a la campanita para que os lleguen las notificaciones. Os dejo con el correspondiente video artículo en el canal de youtube.

10 libros malditos que no deberías leer

10 libros malditos que no deberías leer
10 libros malditos que no deberías leer

10 libros malditos que no deberías leer y que harán que entiendas realmente el auténtico poder de la literatura. Esta semana, en Misterios de la Literatura , os traigo una recopilación de los libros más peligrosos de la historia. Algunos de ellos sumidos en la mitología, pero otros muy reales y mortales como veremos a continuación.

No os los perdáis, pero tampoco corráis a buscarlos a ninguna librería….

1. El Libro de Thot

Tenía que empezar por este libro irremediablemente. Espero que me perdonéis, pero no puedo evitar sentir debilidad por esta misteriosa obra. Lo cierto es que le debo mucho, ya que tuve la oportunidad de estudiarla en profundidad para la realización de una de mis novelas titulada precisamente “El libro de Toth”.

Lejos de lo que podáis pensar no es un libro ficticio, sino de un texto muy real del Antiguo Egipto, que se nombra en diversas tradiciones y cuyo autor es el dios Thot, considerado el señor de la sabiduría y del conocimiento y el Dios que enseño la escritura a los hombres.

La primera referencia al texto aparece en el Papiro de Turis, publicado en París a finales del siglo XVIII, donde se describe el intento de asesinato de un faraón a través de la invocación de fórmulas mágicas extraídas del misterioso Libro de Thot.

Posteriormente, a disposición de Kaumás, hijo de Ramsés II. Se consideraba que este libro enseñaba a descifrar y dominar los secretos de la tierra, el mar, el aire y los cuerpos celestes. Asimismo, confería la facultad de asimilar el idioma de los animales; devolver la vida a los muertos y obrar sobre mentes distantes y cercanas.

Posteriormente, la figura del dios Thot pasaría a dar lugar al dios Hermes griego y sus enseñanzas evolucionarían hasta convertirse en la base que daría lugar al hermetismo. En este sentido no se puede descartar la relación del Libro de Toth con otra obra misteriosa de la literatura “La tabla esmeralda” de Hermes Trimegisto, un tratado alquímico que supuestamente permite revelar el secreto de la sustancia primordial y sus transmutaciones.

Curiosamente también se ha atribuido al libo de Thot el origen del Tarot moderno.

2. El libro de Dzyan

Cuando os hablaba de Lovecraft, ya os nombraba esta obra como una de sus fuentes fundamentales, de hecho, hace referencias claras en “El morador de las tinieblas”. También la utilizaron, posteriormente, otros escritores que se han adentrado en los Mitos de Cthulhu.

Está considerado el libro más antiguo del mundo y es un supuesto texto de origen tibetano. Sus autores habrían vivido en la tierra hace millones y millones de años. Se dice que contiene «Las Estancias de Dzyan», que sirvió de base para «La doctrina secreta», una de las obras fundacionales del movimiento teosófico de la escritora Helena Petrovna Blavatsky.

Blavatsky afirmaba haber visto un manuscrito del Libro de Dzyan, mientras estudiaba la tradición esotérica en el Tíbet. Ella afirmó que este y otros manuscritos antiguos estaban a salvo de los ojos profanos por los iniciados de una Fraternidad Oculta. También decía que el libro se encuentra en la Gran Biblioteca Universal, la cual se encuentra a más de 250 metros de profundidad en el Himalaya, siendo propiedad del Rey del Mundo, nadie puede tener acceso a este libro.

Toda una suerte que ella si pudiese acceder a él. Lo cierto es que, a diferencia del Libro de Thot, la existencia real del libro de Dzyan no es ni muchísimo menso algo que pueda constatarse, más bien parece que se trata de una mera obra mitológica salida de la imaginación desbordada de Blavatsky.

3. El Necronomicón

Del Necronomicón ya hablamos en el artículo “Misterios de Lovecraft” (leed el artículo no seáis vagos). Como allí os explicaba, se trata de una obra ficticia nacida de la imaginación bien documentada de H. P. Lovecraft. Esto, sin embargo, no quita un ápice de mérito al hecho de que Lovecraft lo crease con tal realismo que ha hecho y sigue haciendo que muchas personas duden de su autenticidad.

4. Excalibur

L. Ron Hubbard, fue un escritor estadounidense de libros de ciencia ficción y fantasía y el fundador de la Iglesia de la Cienciología. Pues bien, a mediados de 1938, después de una experiencia cercana a la muerte que duró más de 8 minutos, escribió supuestamente su obra “Excalibur”, basándose en su experiencia. Y digo supuestamente porque jamás se publicó y, según el propio autor, sólo se hicieron algunas copias que éste regaló a sus amigos.

Supuestamente, la obra respondía todas las grandes cuestiones de la humanidad y podía revolucionar el mundo más aún que la propia Biblia. La única pega es que quien leía la obra se volvía irremediablemente loco o cometía suicidio, motivo por el que los afortunados amigos de Hubbard que recibieron su obra terminaros sus días internados en psiquiátricos.

Obviamente, el manuscrito se convirtió posteriormente en parte de la mitología de la Cienciología. De hecho, una de las primeras publicaciones de la Cienciología, realizadas hacia 1950, ofreció copias firmadas «encuadernadas en oro y con cerradura» por 1000 dólares (de la época). Tras explicar su peligrosidad, el autor advertía que el libro era «lanzado solo con una declaración jurada para no permitir que otros lectores lo lean. Contiene datos que no se divulgarán durante la estancia del Sr. Hubbard en la tierra.»

A mi me parece una excelente campaña de marketing, cuyo único peligro radicaba en el bolsillo de los incautos que lo compraron ¿vosotros qué opináis?

5. Manuscrito Voynich

Este libro es famoso por estar escrito en una lengua aún desconocida, que desde hace más de un siglo está volviendo loco a historiadores, lingüistas, matemáticos, ingenieros e incluso de astrónomos y botánicos. La Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) intentó descifrar su contenido durante tres décadas y tampoco lo consiguió.

El Manuscrito Voynich es un libro ilustrado con extrañas imágenes tan indescifrables como el texto que las acompaña.  Algunos han llegado a afirmar que no es más que una falsificación antigua y que el texto es un galimatías sin sentido. Sin embargo, el texto cumple la llamada a ley de Zipf, que establece que en todas las lenguas humanas la palabra más frecuente en una gran cantidad de texto aparece el doble de veces que la segunda más frecuente, el triple que la tercera más frecuente, el cuádruple que la cuarta y así sucesivamente. Esto hace pensar que se trata de un lenguaje real y descarta casi completamente que se trate de texto generado al azar.

En 2009 se confirmó gracias a pruebas del carbono 14, el pergamino en el cual está escrito fue fabricado entre 1404 y 1438. Por otra parte, el McCrone Research Institute de Chicago demostró que la tinta fue aplicada no mucho después, confirmando que el manuscrito es un auténtico documento medieval.

De hecho, se atribuye a los primeros propietarios reales del manuscrito la creencia de que su autor fue Roger Bacon (1214-1294), aunque no se ha podido demostrar que esto sea real.

La última teoría que parece ganar fuerza proviene del doctor Gerard Cheshire de la Universidad de Bristol en el Reino Unido que dice haber traducido parte del manuscrito que estaría escrito en proto-romance, el precursor de lenguas usadas hoy en día, como el italiano, el francés, el rumano, el catalán, el gallego, y por supuesto, el español. Incluso se apunta que podría tratarse de una recopilación creada por monjas dominicas para la reina María de Castilla de la corona de Aragón. ¿Misterio resuelto?

6. Codex Gigas, Códice del Diablo o Códice de Satanás

Este antiguo manuscrito medieval se escribió a principios del siglo XII, supuestamente por “Herman, el monje recluso” en el monasterio de Podlažice, república Checa. En su época se le consideraba la octava maravilla del mundo por su colosal tamaño (92 × 50,5 × 22 cm, 624 páginas y 75 kilos de peso).

Es el manuscrito medieval más grande conocido y su contenido es bastante variado y enigmático; una versión de la Biblia, curas medicinales, encantamientos, un calendario, fragmentos de la historia judía e incluso una lista de personas fallecidas.

Existe una terrorífica leyenda sobre sus sus orígenes. Se cuenta que un monje benedictino, condenado a muerte, una noche antes de su sentencia le propuso a sus verdugos crear un libro extenso y glorioso que contuviera la Biblia y todo el conocimiento del mundo, que sirviera así para honrar al monasterio. Prometió, además, culminarlo en una sola noche, para lo cual el monje pidió ayuda al mismísimo Satanás y vendió su alma. El Codex Gigas sería la prueba de que Satanás cumplió su palabra.

Fuera como fuera, se cuenta que, a lo largo de los siglos, el Codex, fue portador de una supuesta maldición que lo llevó a cambiar de «residencia» durante mucho tiempo hasta ser recogido por los invasores al gobierno de Rodolfo II, invasores que provenían de Suecia, y que entregaron el presente a su reina Cristina.

7. El grimorio del Papa Honorio

Su título original es El Gran Grimorio aunque también se le conoce como Evangelio de Satanás (parece que Satanás es todo un escritor). Se trata de uno de los textos más misteriosos y aterradores que existen y se encuentra a buen recaudo en los Archivos Secretos del Vaticano.

Fue descubierto en la tumba del rey Salomón en Jerusalén en 1750 aproximadamente, aunque probablemente fue escrito anteriormente. Su autoría se atribuye a Honorio de Tebas (el papa Honorio III para diversos expertos en ocultismo), y la leyenda cuenta que lo hizo cuando fue poseído por el propio Satanás. Algo que lógicamente la Iglesia desmiente rotundamente.

Uno de los elementos más extraños de este libro, es que utiliza conocimientos muy profundos del cristianismo y los transforma para todo tipo de tradiciones satánicas, de ahí que se creyera que solo un Papa podía tener los conocimientos necesarios para escribirlo.

Gracias a él, se dice que se puede invocar a Satanás en persona y a su Ministro Lucifago Rofocale a través de una Varita Destructora o férula fulminante, instrumento con el que se somete a esta deidad para hacer un trato con ella. El Gran Grimorio contiene a detalle todo lo necesario para hacer conjuros, maldiciones, sanaciones o castigos gracias a la intervención de seres sobrenaturales. Vamos una excelente lectura para la mesilla de noche

8. La clavícula de Salomón

La Clave de Salomón (Pequeña llave de Salomón) es un grimorio atribuido supuestamente al Rey Salomón. Probablemente se remonta al siglo XIV o XV del Renacimiento italiano. Se dice de él que es uno de los grimorios más poderosos de la magia y que hasta la Iglesia católica lo usa para alejar el mal.

El Rey Salomón era un gran conocedor de la magia y del mundo espiritual. En el Antiguo Testamento se cuenta que el mismísimo Arcángel Miguel le habría dado un anillo que le otorgaba el poder de controlar a los demonios. Incluso se narra que e Rey Salomón logró dominar y encerrar a 72 demonios en una vasija de bronce, que selló con símbolos de protección que les prohibía escaparse y atacar a la humanidad.

Por todo esto, “La clavícula de Salomón” sería el grimorio donde el rey guardó todos sus conocimientos arcanos, convirtiéndola en una obra de gran poder espiritual y mágico.

9. Malleus Maleficarum (Martillo de las brujas)

Se trata de un tratado sobre la caza de brujas, publicado en Alemania en 1487 y escrito y compilado por dos monjes dominicos alemanes; Heinrich Kramer y Jacob Sprenger.

Tuvo docenas de ediciones y se difundió ampliamente por toda Europa. Su contenido incitó, en gran medida, el pánico por las brujas y la persecución de las mismas en el Renacimiento. De hecho, la inquisición lo usó como recurso fundamental para argumentar el combate contra la brujería durante tres siglos.

El libro está dividido en tres secciones, cada una de las cuales plantea preguntas específicas y se propone responderlas a través de argumentos contrarios. La Parte I buscaba probar que la brujería o hechicería existe. La Parte II describe las formas de brujería y La Parte III detalla los métodos para detectar, enjuiciar y sentenciar o destruir brujas.

Si medimos la peligrosidad de un libro por el daño causado a los seres humanos por él, desde luego El martillo de las brujas es, sin duda, uno de los libros más peligrosos de la historia, junto con el que viene a continuación y que he dejado para el final por ser probablemente el peor de todos.

10. Los protocolos de los sabios de Sion

Es un libelo antisemita publicado por primera vez en 1902 cuyo objetivo era justificar ideológicamente los linchamientos que sufrían los judíos en la Rusia zarista.

El texto es directamente una falsificación en la que se transcriben unas supuestas reuniones de los «sabios de Sion», en la que estos detallan los planes de una conspiración judeo-masónica, que consistía en el control de la masonería y de los movimientos comunistas, en todas las naciones de la Tierra, y tendría como fin último hacerse con el poder mundial.

En 1921 el diario británico The Times descubrió que se trataba de un torpe plagio de la obra Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu, o la política de Maquiavelo en el siglo XIX, de Maurice Joly, en la que se inventaba un complot de Napoleón III para dominar el mundo.

A pesar de esto, el que se tratase de una burda mentira no impidió que la obra se difundiese como la pólvora por Europa. Durante los primeros quince años tras su publicación, tuvo escasa influencia, pero, a partir de 1917, se vendieron millones de ejemplares en más de veinte idiomas.

Los Protocolos pasaron así a ser una parte fundamental de la propaganda nazi, convirtiéndose en lectura obligatoria para los estudiantes alemanes. Sirvieron así de base para justificar el Holocausto o la destrucción del pueblo judío.

Sin duda, desde mi punto de vista, Los protocolos de los sabios, de Sion merecen ampliamente ser considerados el libro mas peligroso de la historia, no sólo por el terrible dolor y destrucción al que contribuyó su difusión, sino porque aún lo sigue haciendo hoy en día. Aunque parezca increíble aún hoy, esta obra resurge periódicamente sobre todo entre movimientos de extrema derecha y las redes islamistas.

Esto nos debería hacer reflexionar, ahora que nos vemos inmersos en un mar de fake news y grupos negacionistas en los medios de comunicación, sobre el daño que puede hacer la mentira y su distribución propagandística descontrolada por el mundo.

Espero que os haya gustado el artículo y os dejo, como siempre con el correspondiente video artículo en el canal de youtube. Dejadme en comentarios vuestras opiniones, suscribiros aquí y al canal, dando a la campanita, y hasta la semana que viene.

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10 libros malditos que no deberías leer

20 curiosidades literarias que no sabías

20 curiosidades literarias que no sabías
20 curiosidades literarias que no sabías

20 curiosidades literarias que no sabías y que os van a sorprender. Bienvenidos amantes de la literatura, en esta ocasión vamos a dar un repaso a algunas de las más interesantes curiosidades de la literatura que no todo el mundo sabe. Son sólo una primera recopilación de la increíble, desconocida y, desde luego asombrosa, historia de la literatura. No os la perdáis porque en estas anécdotas asombrosas también se esconden valiosísimas enseñanzas para cualquier escritor en ciernes.

Pongámonos manos a la obra.

1. ¿De dónde viene la palabra “libro”?

Algo tan elemental como el origen de la palabra que denomina estas pequeñas joyas en papel y tinta que tanto nos gustan, es algo que no todos conocemos. Y es que la palabra libro proviene como tantos otros vocablos del latín, de “liber”, que se refería a la parte interior de la corteza de los árboles. Corteza que se empezó a utilizar después del papiro y las hojas de palma y que dio lugar al actual papel.

Si alguno os estáis preguntando por el origen de la palabra inglesa equivalente “book”, pues curiosamente es sumamente similar. Esta palabra proviene de “beech” que es el nombre del árbol conocido en español como haya y que nuevamente nos remite a la actividad de escribir en su corteza.

2. El origen del término “best seller”

En este caso su origen es más previsible. Se utilizó por primera vez en 1889 en el periódico The Kansas Times & Star, para referirse en un artículo a los libros más vendidos. Sin embargo, se haría realmente popular desde el 9 de abril de 1942, cuando el New York Times sacó “The New York Times Best Seller List”, es decir “La lista de los libros más vendidos”. Desde entonces la frase se volvió universal.

3. ¿Cómo se denominaba a las bibliotecas en el Antiguo Egipto?

Hablando de denominaciones es interesante el hecho de que en el antiguo Egipto las bibliotecas eran llamadas los “tesoros de los remedios del alma” porque por ellas se podía ‘curar’ la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades. Igual deberíamos volver a recuperar este significado

4. ¿Cuál es la biblioteca más grande del mundo?

Pues ni más ni menos que la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, ubicada en Washington D. C. y cuenta con la friolera de 138 millones de documentos.

5. El libro más grande del mundo

Y entrando en los récords literarios más curiosos, el libro más grande que existe en el mundo es una copia de El Principito que mide 3,08 metros de ancho (abierto) y 2,01 de alto y contiene 128 páginas. Fue editado en Brasil y lo presentaron en la Feria del Libro de Rio de Janeiro el 13 de septiembre de 2007.

6. El libro más pequeño del mundo

Por otro lado, el más pequeño del mundo mide 1×1 milímetros y salió a la luz en el año 1985. Su título es Old King Cole, y de él se realizó una tirada de 85 ejemplares. Si queréis leerlo, a parte de una vista de lince, deberéis usar un alfiler para pasar sus páginas.

7. El libro más largo del mundo

En cuanto al libro más largo, el récord lo ostenta la obra En busca de tiempo perdido escrito por Marcel Proust, que tiene 3.031 páginas. Este lo único que requiere para leerlo es precisamente bastante tiempo.

8. El mejor cuento corto del mundo

Y si vamos al extremo contrario el mejor cuento corto del mundo es obra del guatemalteco Augusto Monterroso. Un micro relato considerado una obra maestra de tan sólo 7 palabras:

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.”

Augusto Monterroso

9. La novela más vendida de la historia

Siguiendo con los récords, probablemente todos conozcáis que la novela más vendida de la historia es Don Quijote de la Mancha, escrito por Miguel de Cervantes. De hecho, se calculan unas ventas de 500 millones de ejemplares traducidos a más de 50 idiomas.  Como curiosidad El Quijote tiene unas 381.000 palabras. A un ritmo medio de lectura de unas 300 palabras por minuto, lo normal es tardar unas 21,6 horas en acabárselo.

10. Los autores más traducidos en español

A pesar de estas cifras abrumadoras quizá os sorprenda descubrir que no es Cervantes el autor más traducido en español. De hecho, en número de traducciones es ampliamente superado por autores como Mario Vargas Llosa, Isabel Allende y Gabriel García Márquez, según la Unesco.

11. La escritora más prolífica en castellano

Otro récord de la literatura española lo ostenta María del Socorro Tellado López, alias Corín Tellado, que figura en la edición de 1994 del Libro Guiness de los Récords, edición española, como la autora española más vendida. La asturiana publicó 4.000 títulos durante su carrera, que se extendió a lo largo de 56 años: sale a una media de 71 obras por año. Por comparar, casi triplicó la producción literaria de Lope de Vega, que se atribuía a sí mismo 1.500 obras teatrales.

12. El libro más caro del mundo

Aunque valor y calidad no es ni mucho menos sinónimo en este mundo regido por la oferta y la demanda, seguro que también os preguntáis cuál es el libro más caro del mundo. Pues bien, en este caso el podio lo ocupa una copia del Códice Leicester, escrito por Leonardo da Vinci. Algo que Bill Gates sabe muy bien ya que pagó por él la modesta cifra de 30.8 millones de dólares.

13. La verdad sobre el día del libro

Todo el que le gusta la literatura conoce que el día del libro se celebra el 23 de abril, en conmemoración al fallecimiento de Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Sin embargo, lo que la mayoría del mundo desconoce es que esto es una verdad a medias. El problema radica en que, aunque, aunque es cierto que Cervantes murió ese día y que la muerte de Shakespeare se produjo también en la misma fecha, la de este último se registró respecto al calendario Juliano, por lo que en nuestro calendario el día verdadero es el 3 de mayo. Probablemente estamos ante la fake news más popular de la historia de la literatura.

14. El personaje literario interpretado más veces en cine y televisión.

Otro récord interesante es qué personaje es el que más veces ha sido llevado a la pantalla grande y a la televisión. No, no es el Quijote, el personaje más adaptado es el famoso detective Sherlock Holmes, salido de la genial imaginación y pluma de Sir Arthur Conan Doyle. Otra curiosidad de este peculiar personaje, es que la famosa frase “elemental, mi querido Waltson“, no salió de sus labios literarios en ninguna de las 60 obras originales de Doyle. En realidad, el origen de la famosa frase se le puede atribuir a Clive Brook, quien interpretó al famoso detective en “El regreso de Sherlock Holmes” en 1929.

15. El final perdido de Moby Dick

Otro peculiar malentendido literario lo protagonizó la famosa novela Moby Dick de Herman Melville. Cuando se publicó su primera edición, la obra no fue muy bien acogida por la crítica, sobre todo con respecto al final, que clasificaron como precipitado y sin fundamento. Lo que había ocurrido es que el verdadero final no había llegado a la imprenta. Tuvieron que pasar años para una edición definitiva con el final completo en que los lectores quedaron más satisfechos al descubrir que Ismael había logrado sobrevivir al ataque de la ballena.

16. El verdadero nombre del monstruo de Frankenstein

También la novela Frankenstein o el moderno prometeo de Mary Shelley, que ya destripamos en un video artículo, ha llevado a mucho de sus lectores a un equívoco que ha perdurado en el tiempo. Y es que el verdadero nombre del monstruo de la novela no lleva el mismo nombre que su creador “Frankenstein”, sino que en realidad se llama “Adam”. Nombre con el que la autora hacía un paralelismo con el primer hombre de la creación “Adán”.

17. El origen del mago de Oz

La obra El mago de Oz esconde también una peculiar historia tras su famoso nombre. Y es que este famoso apodo de mago de Oz no proviene de otra cosa que la etiqueta de un archivador de su autor Frank Baum. Un archivador que contenía ficheros de la O a la Z. A veces la inspiración proviene de los lugares más insospechados.

18. El significado de Farenheit 451

Y hablando de inspiración para dar nombre a una obra, no podemos olvidarnos del libro Farenheit 451 escrito por Ray Bradbury. La obra trata de un bombero que quema libros prohibidos y buscarle título no parecía sencillo. En principio Bradbury pensó en titularlo simplemente “El bombero”, pero tras documentarse profundamente (recordad lo importante de la documentación), descubrió que la temperatura a la que comienzan a arder las páginas de un libro eran los 451° Farenheit. Lo demás es historia de la literatura.

19. Libros censurados

Lamentablemente quemar libros no es un acto de ficción, sino que, en la realidad, el libro siempre ha sido el objetivo primordial de los que quieren acallar la cultura y con ella la auténtica libertad del individuo. Es por esto que muchos libros han sido censurados a lo largo de la historia, como por ejemplo El origen de las especies escrito por Charles Darwin, que fue prohibido por la Iglesia en países como Reino Unido, Grecia y Yugoslavia.

Yendo a la historia más moderna, en pleno siglo XX, La Rebelión en la Granja, de George Orwell fue prohibida en países que fueran aliados de la Unión Soviética, ya que el libro es una sátira a la Revolución Rusa. También El guardián entre el centeno por J. D. Salinger fue prohibido en Estados Unidos por su lenguaje y referencias al alcohol, tabaco y prostitución. Este libro esconde también una historia truculenta entre sus páginas que merece la pena que recuperemos en Misterios de la Literatura. Tampoco ninguna editorial estaba dispuesta inicialmente a publicar Lolita de Vladimir Nabokov, ya que se consideraba inapropiada por el contenido sexual.

20. Libros censurados en español

Los libros en español tampoco se libraron de esta censura literaria. El clásico indiscutible de la literatura español El Lazarillo de Tormes formó parte del Índice de libros prohibidos por la Inquisición por lo que se interpretó como críticas a la Iglesia.

También tras la Guerra Civil española, durante el franquismo, los autores republicanos estuvieron prohibidos y muchas de sus obras fueron destruidas. Es el caso de obras como El hombre acecha de Miguel Hernández o La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca.

La censura franquista llegó incluso al ridículo de censurar obra La Colmena, de Camilo José Cela, a pesar de que el propio Cela trabajó como censor. Su novela tuvo que ser publicada en 1951 en Buenos Aires (Argentina), después de que la censura española se negara a publicarla por su contenido sexual y las referencias a temas como la homosexualidad y la prostitución.

En definitiva, la literatura tiene una historia rica, llena de anécdotas y circunstancias peculiares de todo tipo, que ha ayudado a dar forma, cultural e históricamente, al mundo en que vivimos, de una forma mucho más trascendental de lo que se puede pensar a primera vista.

Si os ha gustado volveremos con más anécdotas, así que dejadme vuestras opiniones en comentarios. No olvidéis suscribiros al blog y al canal de youtube, dar al like y a la campanita. Os dejo con el video del canal y hasta la semana que viene.

20 curiosidades literarias que no sabías
20 curiosidades literarias que no sabías en video

Los misterios de Lovecraft

Los misterios de Lovecraft
Los misterios de Lovecraft

Los misterios de Lovecraft son los protagonistas de esta semana. Después de ver los misterios de Edgar Allan Poe, no podía faltar en nuestra selección de Misterios de la Literatura, un video artículo dedicado al otro escrito del terror contemporáneo: Howard Phillips Lovecraft.

Hoy vamos a intentar descubrir los códigos ocultos, que parecen esconder sus obras, así como los rincones más ocultos de su biografía. Algo que ningún adicto a la literatura puede perderse. Lo primero, por supuesto, es dar un somero repaso a la vida de este genial escritor para comprender mejor así su increíble legado literario.

Howard Phillip Lovecraft nació el 20 de agosto de 1890 en el número 194 (hoy 454) de Angell Street, en Providence, capital de Rhode Island. Sus padres eran Winfield Scott Lovecraft, que se dedicaba a la venta de plata, metales preciosos y joyería, y de Sarah Susan Phillips, la segunda de los cuatro hijos de Whipple Van Buren Phillips y Rhoby Alzada Place, una familia distinguida de la que se decía que sus ancestros se remontaban al Mayflower.

Lovecraft, tuvo pues una infancia acomodada y conservadora, donde se le inculcó desde pequeño un concepto elitista de la lucha de clases. Otro hecho que marcaría profundamente su personalidad sería la larga enfermedad mental de su padre, que estuvo ingresado durante cinco años en el Hospital psiquiátrico de Providence, hasta su muerte, cuando Lovecraft solo tenía 8 años. Esto hizo que su madre se volviese sobreprotectora, llegando a impedirle jugar con otros niños, que consideraba inferiores, insistiéndole en que era feo y que nunca llegaría a triunfar. No es de extrañar el joven Lovecraft se viera acosado por miedos e inseguridades que, desde ese momento, le acompañarían durante toda su vida.

A pesar de todo, o quizá precisamente porque se vio empujado por su vida solitaria y retraída, Lovecraft fue un niño prodigio. Era capaz de recitar poesía a los dos años, leía a los tres y empezó a escribir a los seis o siete años de edad, algo que ya no abandonaría jamás. Uno de los géneros que más le apasionaba era el de las novelas policíacas, por lo que, demostrando su ingenio e imaginación desbordada, llegó a crear su propia «Agencia de detectives de Providence» a la edad de trece años.

Sus primeros escarceos con la escritura profesional empezaron a los dieciséis años, cuando empezó a encargarse de una columna de astronomía para el «Providence Tribune». Sin embargo, no tardaría en descubrir que, ganarse la vida con la literatura, era una tarea mucho más complicada de lo esperado. De hecho, durante gran parte de su vida tuvo que dedicarse, en gran medida, a retocar escritos de otros autores, menos dotados para la escritura que él.

Tras la muerte de su madre en 1921, víctima de un postoperatorio deficiente por una intervención de vesícula biliar, Lovecraft sufrió una terrible conmoción. Habiendo dependido toda su vida de su progenitora, tras su fallecimiento, cuando contaba 31 años, vio como desaparecía lo poco que quedaba de su fortuna familiar. Aquello le obligó a ganarse la vida por sí mismo, trabajando como corrector de estilo para otros autores. Gracias a este tipo de trabajos, conoció a muchos de los que después formarían el famoso «Círculo de Lovecraft», entre ellos Robert E. Howard, Clark Ashton Smith, Robert Bloch, Frank Belknap Long, August Derleth y otros más. En futuros artículos hablaremos más en profundidad de este círculo de escritores que plantó las bases del terror y fantasía modernas.

A los dos meses de la muerte de su madre, Lovecraft conoció a Sonia H. Greene en una convención de escritores aficionados en Boston. Sonia era viuda y siete años mayor que él, además de propietaria de una tienda de sombreros y escritora aficionada. Ambos se enamoraron, casándose tres años después en 1924. Sin embargo, las dificultades económicas y los problemas de salud de la mujer, hicieron que se separasen, precipitando el fin de la pareja solo dos años después.

Obligado por sus pocos ingresos como escritor, Lovecraft terminó por volver a Providence para vivir junto a sus tías en 1927. Sus últimos años estuvieron marcados por la falta de recursos económicos, la depresión y la vida solitaria. Sus relatos, se volvieron cada vez más largos, oscuros y enrevesados, haciéndose cada vez más complicados de vender. Sin embargo, Lovecraft se negó obstinadamente a rendirse a los gustos del gran público, como demandaban las editoriales. En sus propias palabras: “Un caballero no intenta darse a conocer, lo deja para los egoístas arribistas y mezquinos”.

Esta actitud orgullosa y purista le hizo concebir los que fueron, quizá, sus mejores relatos. Historias que, con el tiempo, cautivarían la imaginación del gran público y que crearían toda una escuela de seguidores e imitadores que dura hasta hoy en día.

Lamentablemente H. P. Lovecraft nunca vivió su propio éxito. De naturaleza enfermiza, murió en Providence a primeras horas de la mañana del 15 de marzo de 1937 con tan sólo 47 años de edad, de un cáncer intestinal complicado con una grave insuficiencia renal. Fue enterrado en el panteón de su abuelo Phillips en el cementerio de Swan Point. Aunque su nombre estaba inscrito en la columna central, ninguna lápida señalaba su tumba. Al igual que ocurriese con Edgar Allan Poe, tuvo que ser muchos años después de su muerte, cuando un grupo de aficionado erigiese una lápida, en la que puede leerse una línea tomada de una de sus miles de cartas:

«Yo soy Providence»

A la hora de abordar los misterios de Lovecraft, lo más interesantes es que muchos autores piensan que en realidad fue un ocultista, que de alguna manera tenía acceso a conocimientos ocultos pero reales que reflejaba en sus obras disfrazándolos de ficción. Pero ¿tiene esto algún fundamento real o es pura fantasía de lectores fascinados con este imaginativo escritor?

Para averiguarlo. Lo mejor es sumergirnos en los elementos más misteriosos y sugerentes de sus obras.

1. El Necronomicón:

Considerado como uno de los libros más misteriosos de la literatura, es mencionado por primera vez en la obra de Lovecraft “La ciudad sin nombre”. Lovecraft escribió una breve nota en 1927 sobre la autoría del Necronomicón, describiéndolo como un grimorio escrito por el árabe “Abdul Alhazred” un personaje creado por Lovecraft que hace alusión a un apodo que él mismo tenía (“All has Read”: El que ha leído todo).

En cuanto a su nombre, “Necronomicón”, Lovecraft dice haberlo concebido en sueños, empleando el griego antiguo de la palabra «astronómico» (referente a la ley o a la ordenación de los astros) y el griego «nekrós» (muerto) uniendo a esto el sufijo «ikon», que se traduce como “imagen”, dando así origen a la “Imagen de las Leyes de los muertos”.

Según el autor se trata de un libro de secretos y rituales mágicos que provoca la locura y/o la muerte de aquel que se atreva a leer sus pasajes. Además, contiene técnicas y métodos para contactar a seres sobrenaturales denominados “Los antiguos” quienes, al ser despertados, dominarían el mundo nuevamente.

El misterio surge cuando diferentes autores del “Círuclo de Lovecraft” comienzan a utilizar también este libro y comienzan a insinuar que lejos de ser una invención, es completamente real. El propio Lovecraft llegó a afirmar que existían cuatros copias de él, resguardadas en diversos sitios del mundo como la Universidad de Buenos Aires, la Biblioteca Nacional de París, la Biblioteca de Widener en Harvard y la Universidad de Miskatonic en la ciudad de Arkham, ésta última perteneciente a una invención del mismo Lovecraft.

Se da la curiosa circunstancias de que en estas universidades han aparecido fichas muy detalladas del mismo (que figura como no disponible). Son obra de bromistas, entre los que se dice que se encuentra el mismísimo Jorge Luis Borges, que creó una ficha del Necronomicón en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires.

Muchas personas se han dedicado a engordar el mito de este misterioso grimorio, llegándose a decir, por ejemplo, que está encuadernado en piel humana, aunque Lovecraft nunca llegó a describir su apariencia. Hasta se han llegado a subastar copias supuestamente confeccionadas en el Siglo XVII que no eran más que estafas para incautos.

Lo cierto es que el Necronomicón nunca existió, sino que fue completamente inventado por Lovecraft, pero lo hizo con tal maestría que aún hoy seguimos dudando si de alguna manera puede ser real.

2. Lovecraft y la teosofía

Se ha llegado a afirmar que Lovecraft fue un consumado ocultista, seguidor de la teosofía, cuyos postulados utiliza en muchas de sus obras.

La teosofía es una religión formada por un conjunto de enseñanzas y doctrinas difundidas bajo ese nombre por Helena Petrovna Blavatsky a fines del siglo XIX. En su obra, La clave de la teosofía, ella explica que el nombre teosofía es uno de los tantos que se utiliza para designar a una sabiduría sin edad, eterna, que no es otra que el conocimiento de la verdadera realidad.

H. P. Lovecraft

Pues bien es un hecho que Lovecraft introduce principios teosóficos en sus obras, así como referencias a libros místicos de la teosofía como «el Libro de Dzyan«. De aquí se ha deducido que Lovecraft era en realidad un ocultista que reflejaba conocimientos profundos en sus obras disimulándolos como ficción literaria.

En realidad, una vez más, por romántico que esto suene, lo cierto es que es completamente falso.  Lovecraft se declaraba pública y abiertamente ateo y materialista escéptico en multitud de cartas dirigidas a sus colegas. Lovecraft era un erudito autodidacta que, hacía eso que tantas veces os he recomendado, documentarse increíblemente bien para la ambientación de sus obras.

De hecho, su único contacto real con la teosofía se limitaba a sus lecturas del autor teosófico W. Scott-Elliot, autor del libro “Historia de Atlantis y la perdida Lemuria”, que influiría profundamente en Lovecraft. También extraía muchas de sus ideas de sus múltiples conversaciones e intercambios de cartas con colegas literatos conocedores de diversas doctrinas esotéricas, como E. Hoffman Price.

3. El Bloop de los Abismos. el Bloop.

El Bloop fue el nombre que se les dio a unas extrañas ondas de sonido de baja frecuencia detectadas por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) en 1997. Un extraño sonido captado por unos micrófonos instalados bajo el agua a fin de percibir el tráfico de submarinos cercanos.

Se llegó a especular con que la fuente de dicho sonido fuese un animal submarino, ya fuere una especie desconocida de pulpo o calamar gigantesco o de una nueva especie de ballena gigante, aún más grande que la ballena azul.

Lo interesante es que el punto de origen del Bloop resulta sorprendentemente cercano a la localización de la ficticia ciudad sumergida de R’lyeh, la ciudad donde H. P. Lovecraft decía que estaba encarcelado Cthulhu. Además, Cthulhu podría encajar en la descripción de un animal enorme.

Esta teoría se encontró apoyada por la existencia de múltiples ruinas sumergidas en los mares y océanos de nuestro planeta, que recordaban a la morada de la bestia submarina, tales como, por ejemplo, Yonaguni, la llamada Atlántida Japonesa, que recuerda a la ciudad en la que se encuentra el Cthulhu: la Gran Ciudad R’lyeh.

Lo cierto es que los científicos llegaron a la conclusión de que el Bloop era en realidad producto del ruido producido por grandes glaciares al romperse.

Misterio resuelto ¿o no?

En realidad, el verdadero misterio tras H. P. Lovecraft es cómo este autor, lleno de complejos y presa de innumerables prejuicios, fue capaz de crear una mitología tan atractiva y sólida, que aún hoy sigue haciéndonos dudar de su realidad.

Tanto es así, que su obra a dado lugar a una verdadera religión denominada Orden Tifoniana, que afirma que Lovecraft, aún siendo un ateo declarado, en realidad sería un autor ocultista que habría sido capaz de contactar con entidades arquetípicas negativas, auténticas deidades que habría plasmado de forma inconsciente en sus relatos.

Lo cierto es que Howard Phillips Lovecraft, descrito acertadamente por el propio Stephen King como “El príncipe oscuro y barroco de la historia del horror del siglo XX”, fue capaz de volcar sus propios miedos y pensamientos negativos en sus obras. Miedos muy reales para él que envolvió en una mística, perfectamente documentada, dando lugar a todo un universo literario. Un Universo ficticio sí, pero también muy real.

Espero que os haya gustado este artículo, cuyo video os dejo a continuación y que podéis encontrar también, como siempre, en el canal de youtube. Si es así, podemos volver con más misterios enterrados en las obras de Lovecraft, como el origen real de Cthulhu o el mapa escondido en la obra de Lovecraft. Dejadme en comentarios vuestras opiniones, suscribiros aquí y al canal, dando a la campanita, y hasta la semana que viene.

Misterios de Lovecraft

Las 10 peores adaptaciones literarias al cine (PARTE 2)

Las 10 peores adaptaciones literarias al cine (PARTE 2)
Las 10 peores adaptaciones literarias al cine (PARTE 2)

Las 10 peores adaptaciones literarias al cine (PARTE 2) es la respuesta a la deuda que contraje con vosotros en su primera parte. Vuestra respuesta a aquel video artículo aquí y en el canal de youtube ha sido excelente. Así que ha llegado el momento de recoger vuestras sugerencias y la opinión de la la crítica en este nuevo recopilatorio.

Sólo me queda advertiros que el que una película sea una mala adaptación literaria no significa que sea una mala película y en esta selección vais a verlo con mucha claridad. Como ya vimos la relación entre cine y literatura es bastante complicada.

1. El increíble castillo vagabundo (2004)

Esta película me la recomendó Alma Fujoshi. Conocida en España como El castillo ambulante y en Hispanoamérica como El increíble castillo vagabundo, es una película de animación japonesa creada por Studio Ghibli, producida por Toshio Suzuki y dirigida por Hayao Miyazaki, también director de otras afamadas obras como Nausicaä del Valle del Viento, La princesa Mononoke, Mi vecino Totoro y El viaje de Chihiro. La película se basa en la novela homónima de la escritora británica Diana Wynne Jones.

La película se estrenó el 5 de septiembre de 2004 en el Festival Internacional de Cine de Venecia, y el 20 de noviembre de 2004 en los cines de Japón. Obtuvo allí una recaudación de 190 millones de dólares y 235 millones a nivel mundial, convirtiéndose así en una de las películas más taquilleras de la historia del cine en Japón. Fue nominada al Premio Óscar en la categoría de mejor película de animación, aunque perdió ante el filme Wallace & Gromit: The Curse of the Were-Rabbit. Obtuvo un premio en el Festival de Cine de Venecia, así como también en el Festival de Cine de Sitges, el Festival de Arte de Japón, el Premio Nébula al mejor guion y un Tokyo Anime Awards, entre otros reconocimientos.

Pues bien, todo esto no hace de esta película una buena adaptación literaria, sino justo todo lo contrario.  La película a penas respeta mínimamente algunos acontecimientos del libro discurriendo después de forma completamente diferente. Sin embargo, la película tiene su propia personalidad y resulta realmente mágica y entretenida. Tanto es así que la propia autora de la novela declaró, tras un pase privado con el director previo a su estreno:

«Realmente lo disfruté, la animación es una obra de arte y me divertí tanto como cuando escribí el libro. Esto ciertamente no es mi trabajo, pero hasta la mitad es una película que realmente se mete dentro de mi libro, y rinde homenaje a la mejor manera. Ciertamente ya en la segunda mitad de la película, Miyazaki se aparta notablemente de la historia que había escrito, pero conservando su esencia.»

Diana Wynne Jones

2. Troya (2004)

Troy (Troya en España e Hispanoamérica) es una película de 2004 dirigida por Wolfgang Petersen y protagonizada por Brad Pitt, Eric Bana y Orlando Bloom. Está basada en el poema épico La Ilíada de Homero, e incluye material de su continuación La Odisea, de Homero, y de La Eneida de Virgilio, además de otras fuentes.

Hay que reconocer de entrada que la adaptación de los clásicos griegos no es ni mucho menos sencilla, dada las grandes diferencias que existen entre la época en que fueron concebidas y la actualidad. Sin embargo, más allá de las lógicas licencias creativas necesarias, Troya se toma demasiadas libertades variando completamente la historia griega, hasta el punto de quitar y variar drásticamente elementos fundamentales de su trama.

Nuevamente esto no hace de Troya una mala película, ya que resulta extremadamente espectacular y entretenida con grandes momentos y escenas. No pasará a la historia del cine como una gran película tampoco, no nos engañemos, pero sirve para pasar un buen rato. Ahora como adaptación literaria es un absoluto despropósito.

3. La brújula dorada (2007)

Basada en la novela Luces del norte de Philip Pullman, la novela llegó a los cines el 5 de diciembre de 2007, de la mano de su director Chris Weitz y con un elenco de primera con Nicole Kidman y Daniel Craig junto a Christopher Lee.

Sin embargo, la riqueza de la historia original de la novela se perdió completamente y, a pesar de una buena factura visual y decentes interpretaciones, la película resultó completamente fallida. El enorme coste de su producción 180 millones de dólares, junto a sus paupérrimos resultados en taquilla completaron el completo batacazo de la producción. Para rematar el desastre, la historia quedó completamente cortada a la espera de una continuación que nunca llegó a la gran pantalla. Vete tú saber por qué.

4. El gran Gatsby (2013)

The Great Gatsby (El gran Gatsby en español) es una adaptación fílmica de la novela homónima de F. Scott Fitzgerald, publicada en 1925. Dirigida por Baz Luhrmann, cuenta con las actuaciones de Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Carey Mulligan, Joel Edgerton, Elizabeth Debicki e Isla Fisher. La película dio arranque al Festival de Cannes 2013 y ganó el Oscar 2014 por mejor vestuario.

En el caso de El gran Gatsby, no es que estemos ante una mala adaptación, que lo es, sino que estamos ante una verdadera novela maldita para el cine. Hay quien ha llegado a platearse si la novela de Scott Fitzgerald es inadaptable al cine

Antes de la versión que nos ocupa, hubo otros dos intentos previos, estrenados en 1926 y 1949 muy mal recibidos por el público de la época. Después, en 1974 se estrenó la adaptación más conocida protagonizada por Robert Redford y Mia Farrow en 1974. La película fue considerada una de las adaptaciones más fallidas de la historia del cine, con muy pocos elementos salvables. Finalmente, en el año 2000 se realizó una adaptación televisiva que protagonizó Paul Rudd y que pasó sin pena ni gloria por la pequeña pantalla.

En este caldo de cultivo llegó la nueva adaptación, una nueva propuesta que resulta si cabe aún más fallida. Aunque hay reconocer que el film intenta ser más fiel al original, se queda solo en eso, en un intento. La película resulta un espectáculo de fuegos artificiales, extremadamente recargado con grandes estridencias estéticas, que terminan por traicionar completamente el espíritu de la novela original.

5. Alicia en el país de las maravillas (2010)

Con Tim Burton a la cabeza, una adaptación bajo su batuta de Alicia en el país de las maravillas, sonaba realmente bien. La película fue producida y distribuida por Walt Disney Pictures y se inspiraba en los libros Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo y Lo que Alicia encontró allí, de Lewis Carroll, y en la película animada de Disney de 1951, Alicia en el país de las maravillas.

El problema, quizás, fue que Tim Burton no estaba en su mejor momento. Abandonando su forma de dirigir habitual, se limitó a realizar un film repleto de innumerables efectos digitales que terminaron condenando la película a la impersonalidad. Por no hablar de que Burton se permitió incluso crear personajes nuevos como la Reina Blanca (Mirana), que no aparece en la historia original ni en la película animada de Disney. Además, Burton traicionó completamente el espíritu de las historias de Lewis Carroll, creando escenas donde la propia Alicia no estaba presente, algo imposible ya que en su referente literario toda la trama transcurre realmente en la imaginación de Alicia y nada puede ocurrir sin su participación.

Paradójicamente y, aunque la crítica crucificó el film, éste recaudó más de un billón de dólares en todo el mundo. ¿Estamos ante el fracaso artístico más taquillero de todos los tiempos?

6. Pet Sematary (2019)

Pet Sematary (titulada: Cementerio de animales en España y Cementerio maldito en Hispanoamérica) es una película estadounidense de terror sobrenatural de 2019 dirigida por Kevin Kölsch y Dennis Widmyer. Siendo protagonizada por Jason Clarke, Amy Seimetz y John Lithgow, se basa en la novela homónima de Stephen King, y a su vez, la segunda adaptación de película homónima de 1989. La cinta fue estrenada el 5 de abril de 2019.

Mientras en 1989 se hizo una primera adaptación del libro bastante fiel, a pesar de las limitaciones de la época, en 2019, Kevin Kölsch y Dennis Widmyer decidieron volverlo a llevar a la pantalla grande. Sin embargo, es esta ocasión decidieron como ya es costumbre en algunos directores hollywoodienses mejorar el original. El resultado fue que numerosos puntos argumentales clave de la historia fueron cambiados y el final fue totalmente diferente al que escribió Stephen King. Una película que no gustó demasiado a la crítica y que decepcionó a los seguidores de King.

7. Un pliegue en el tiempo (2018)

A Wrinkle in Time (Un viaje en el tiempo en Hispanoamérica y Un pliegue en el tiempo en España) es una película estadounidense de aventuras y ciencia ficción de fantasía dirigida por Ava DuVernay a partir de un guion de Jennifer Lee, y basada en la novela homónima de 1962 de Madeleine L’Engle. Fue producida, una vez más, por Walt Disney Pictures.

El film resulta totalmente desafortunado, aburrido y poco coherente. Alberto Corona lo explicó perfectamente en una frase impagable: “El guión y la dirección se olvidan de cómo conseguir que la narración fluya mínimamente, y ésta al final acaba teniendo la misma lógica que un viaje de LSD”.

8. Carrie (2013)

Seguimos con Stephen King, y otra de sus mejores novelas “Carrie”. En esta ocasión fue la cineasta Kimberly Peirce (Boys Don’t Cry) la directora que decidió mejorar la adaptación previa, que ya existía de este film, realizada en 1976 por ni más ni menos que Brian de Palma. Una adaptación que en 1972 fue considerada por los críticos como una de las mejores películas de suspense que marcaron la época de los 70s.

El resultado fue un auténtico desastre que resultó en la peor actuación de su protagonista, Chloe Moretz, cuya carrera salió fuertemente comprometida del experimento. En cuanto a su directora abandonó los largometrajes para trabajar en la televisión después del varapalo cinematográfico.

9. La letra escarlata (1995)

Dirigida por Roland Joffe y con Demi Moore y Gary Oldman en los papeles protagonistas. “La letra escarlata” adaptaba la novela homónima de Nathaniel Hawthorne. A priori una apuesta ganadora, ya que se trataba de una obra literaria con un mensaje extremadamente potente y unos actores y dirección con garantías.

El resultado final, sin embargo, fue toda una decepción y un fracaso absoluto en taquilla. La película presentó una versión completamente edulcorada de la novela original, variando momentos claves de la historia incluido el final.

Sine embargo, el broche de oro a este caos de adaptación lo puso la actriz protagonista Demi Moore, que para defender la horrenda película no se le ocurrió decir otra cosa que excusar los enormes cambios respecto a la novela diciendo que no importaba porque “en realidad, casi nadie se ha leído la novela”. En fin, sobran los comentarios.

10. El resplandor (1980)

Y como colofón tenemos que seguir con Stephen King, un autor auténticamente maldito para las adaptaciones literarias. En esta ocasión le toca a “El resplandor”, una de sus mejores novelas que fue adaptada a la gran pantalla en 1980 por Stanley Kubrick. Los protagonistas de la cinta fueron Jack Nicholson y Shelley Duvall, que realizaron unas interpretaciones impecables.

La película está considerada una de las mejores películas de terror de la historia del cine. El film ostenta el récord de ser la película comercial rodada en inglés que menor relación material filmado-material montado tiene de toda la historia del cine, apenas un 1%. Esto se debió al increíble perfeccionismo de Kubrick que realizó una de sus mejores películas.

A estas alturas estaréis preguntándoos por qué está entonces este film en este listado. Pues porque a pesar de ser una gran película, el film se alejaba completamente de la obra literaria de King. Mientras la novela de King incidía en el aspecto más fantástico de la historia, la película concedía mucha más importante a su aspecto terrorífico concediendo especial protagonismo al hotel, que se convertía en el auténtico protagonista.

Las diferencias fueron tantas que Stephen King quedó completamente decepcionado, hasta el punto de producir una miniserie de idéntico título en 1997 protagonizada por Steven Weber y Rebecca de Mornay, mucho más fiel al libro. El resultado no fue el esperado y es que ser buen escritor, no significa entender de cine, ni mucho menos. ¡¡ Zapatero a tus zapatos !!.

Y os dejo ya con el video del artículo de este post, que también podéis encontrar en el canal de youtube. No olvidéis suscribiros, si aún no lo habéis hecho. Y, ya sabéis, dadle a la campanita si queréis que os lleguen los nuevos vídeos.

Las 10 peores adaptaciones literarias al cine (PARTE 2)
Las 10 peores adaptaciones literarias al cine (PARTE 2)

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