20 curiosidades literarias que no sabías
20 curiosidades literarias que no sabías

20 curiosidades literarias que no sabías y que os van a sorprender. Bienvenidos amantes de la literatura, en esta ocasión vamos a dar un repaso a algunas de las más interesantes curiosidades de la literatura que no todo el mundo sabe. Son sólo una primera recopilación de la increíble, desconocida y, desde luego asombrosa, historia de la literatura. No os la perdáis porque en estas anécdotas asombrosas también se esconden valiosísimas enseñanzas para cualquier escritor en ciernes.

Pongámonos manos a la obra.

1. ¿De dónde viene la palabra “libro”?

Algo tan elemental como el origen de la palabra que denomina estas pequeñas joyas en papel y tinta que tanto nos gustan, es algo que no todos conocemos. Y es que la palabra libro proviene como tantos otros vocablos del latín, de “liber”, que se refería a la parte interior de la corteza de los árboles. Corteza que se empezó a utilizar después del papiro y las hojas de palma y que dio lugar al actual papel.

Si alguno os estáis preguntando por el origen de la palabra inglesa equivalente “book”, pues curiosamente es sumamente similar. Esta palabra proviene de “beech” que es el nombre del árbol conocido en español como haya y que nuevamente nos remite a la actividad de escribir en su corteza.

2. El origen del término “best seller”

En este caso su origen es más previsible. Se utilizó por primera vez en 1889 en el periódico The Kansas Times & Star, para referirse en un artículo a los libros más vendidos. Sin embargo, se haría realmente popular desde el 9 de abril de 1942, cuando el New York Times sacó “The New York Times Best Seller List”, es decir “La lista de los libros más vendidos”. Desde entonces la frase se volvió universal.

3. ¿Cómo se denominaba a las bibliotecas en el Antiguo Egipto?

Hablando de denominaciones es interesante el hecho de que en el antiguo Egipto las bibliotecas eran llamadas los “tesoros de los remedios del alma” porque por ellas se podía ‘curar’ la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades. Igual deberíamos volver a recuperar este significado

4. ¿Cuál es la biblioteca más grande del mundo?

Pues ni más ni menos que la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, ubicada en Washington D. C. y cuenta con la friolera de 138 millones de documentos.

5. El libro más grande del mundo

Y entrando en los récords literarios más curiosos, el libro más grande que existe en el mundo es una copia de El Principito que mide 3,08 metros de ancho (abierto) y 2,01 de alto y contiene 128 páginas. Fue editado en Brasil y lo presentaron en la Feria del Libro de Rio de Janeiro el 13 de septiembre de 2007.

6. El libro más pequeño del mundo

Por otro lado, el más pequeño del mundo mide 1×1 milímetros y salió a la luz en el año 1985. Su título es Old King Cole, y de él se realizó una tirada de 85 ejemplares. Si queréis leerlo, a parte de una vista de lince, deberéis usar un alfiler para pasar sus páginas.

7. El libro más largo del mundo

En cuanto al libro más largo, el récord lo ostenta la obra En busca de tiempo perdido escrito por Marcel Proust, que tiene 3.031 páginas. Este lo único que requiere para leerlo es precisamente bastante tiempo.

8. El mejor cuento corto del mundo

Y si vamos al extremo contrario el mejor cuento corto del mundo es obra del guatemalteco Augusto Monterroso. Un micro relato considerado una obra maestra de tan sólo 7 palabras:

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.”

Augusto Monterroso

9. La novela más vendida de la historia

Siguiendo con los récords, probablemente todos conozcáis que la novela más vendida de la historia es Don Quijote de la Mancha, escrito por Miguel de Cervantes. De hecho, se calculan unas ventas de 500 millones de ejemplares traducidos a más de 50 idiomas.  Como curiosidad El Quijote tiene unas 381.000 palabras. A un ritmo medio de lectura de unas 300 palabras por minuto, lo normal es tardar unas 21,6 horas en acabárselo.

10. Los autores más traducidos en español

A pesar de estas cifras abrumadoras quizá os sorprenda descubrir que no es Cervantes el autor más traducido en español. De hecho, en número de traducciones es ampliamente superado por autores como Mario Vargas Llosa, Isabel Allende y Gabriel García Márquez, según la Unesco.

11. La escritora más prolífica en castellano

Otro récord de la literatura española lo ostenta María del Socorro Tellado López, alias Corín Tellado, que figura en la edición de 1994 del Libro Guiness de los Récords, edición española, como la autora española más vendida. La asturiana publicó 4.000 títulos durante su carrera, que se extendió a lo largo de 56 años: sale a una media de 71 obras por año. Por comparar, casi triplicó la producción literaria de Lope de Vega, que se atribuía a sí mismo 1.500 obras teatrales.

12. El libro más caro del mundo

Aunque valor y calidad no es ni mucho menos sinónimo en este mundo regido por la oferta y la demanda, seguro que también os preguntáis cuál es el libro más caro del mundo. Pues bien, en este caso el podio lo ocupa una copia del Códice Leicester, escrito por Leonardo da Vinci. Algo que Bill Gates sabe muy bien ya que pagó por él la modesta cifra de 30.8 millones de dólares.

13. La verdad sobre el día del libro

Todo el que le gusta la literatura conoce que el día del libro se celebra el 23 de abril, en conmemoración al fallecimiento de Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Sin embargo, lo que la mayoría del mundo desconoce es que esto es una verdad a medias. El problema radica en que, aunque, aunque es cierto que Cervantes murió ese día y que la muerte de Shakespeare se produjo también en la misma fecha, la de este último se registró respecto al calendario Juliano, por lo que en nuestro calendario el día verdadero es el 3 de mayo. Probablemente estamos ante la fake news más popular de la historia de la literatura.

14. El personaje literario interpretado más veces en cine y televisión.

Otro récord interesante es qué personaje es el que más veces ha sido llevado a la pantalla grande y a la televisión. No, no es el Quijote, el personaje más adaptado es el famoso detective Sherlock Holmes, salido de la genial imaginación y pluma de Sir Arthur Conan Doyle. Otra curiosidad de este peculiar personaje, es que la famosa frase “elemental, mi querido Waltson“, no salió de sus labios literarios en ninguna de las 60 obras originales de Doyle. En realidad, el origen de la famosa frase se le puede atribuir a Clive Brook, quien interpretó al famoso detective en “El regreso de Sherlock Holmes” en 1929.

15. El final perdido de Moby Dick

Otro peculiar malentendido literario lo protagonizó la famosa novela Moby Dick de Herman Melville. Cuando se publicó su primera edición, la obra no fue muy bien acogida por la crítica, sobre todo con respecto al final, que clasificaron como precipitado y sin fundamento. Lo que había ocurrido es que el verdadero final no había llegado a la imprenta. Tuvieron que pasar años para una edición definitiva con el final completo en que los lectores quedaron más satisfechos al descubrir que Ismael había logrado sobrevivir al ataque de la ballena.

16. El verdadero nombre del monstruo de Frankenstein

También la novela Frankenstein o el moderno prometeo de Mary Shelley, que ya destripamos en un video artículo, ha llevado a mucho de sus lectores a un equívoco que ha perdurado en el tiempo. Y es que el verdadero nombre del monstruo de la novela no lleva el mismo nombre que su creador “Frankenstein”, sino que en realidad se llama “Adam”. Nombre con el que la autora hacía un paralelismo con el primer hombre de la creación “Adán”.

17. El origen del mago de Oz

La obra El mago de Oz esconde también una peculiar historia tras su famoso nombre. Y es que este famoso apodo de mago de Oz no proviene de otra cosa que la etiqueta de un archivador de su autor Frank Baum. Un archivador que contenía ficheros de la O a la Z. A veces la inspiración proviene de los lugares más insospechados.

18. El significado de Farenheit 451

Y hablando de inspiración para dar nombre a una obra, no podemos olvidarnos del libro Farenheit 451 escrito por Ray Bradbury. La obra trata de un bombero que quema libros prohibidos y buscarle título no parecía sencillo. En principio Bradbury pensó en titularlo simplemente “El bombero”, pero tras documentarse profundamente (recordad lo importante de la documentación), descubrió que la temperatura a la que comienzan a arder las páginas de un libro eran los 451° Farenheit. Lo demás es historia de la literatura.

19. Libros censurados

Lamentablemente quemar libros no es un acto de ficción, sino que, en la realidad, el libro siempre ha sido el objetivo primordial de los que quieren acallar la cultura y con ella la auténtica libertad del individuo. Es por esto que muchos libros han sido censurados a lo largo de la historia, como por ejemplo El origen de las especies escrito por Charles Darwin, que fue prohibido por la Iglesia en países como Reino Unido, Grecia y Yugoslavia.

Yendo a la historia más moderna, en pleno siglo XX, La Rebelión en la Granja, de George Orwell fue prohibida en países que fueran aliados de la Unión Soviética, ya que el libro es una sátira a la Revolución Rusa. También El guardián entre el centeno por J. D. Salinger fue prohibido en Estados Unidos por su lenguaje y referencias al alcohol, tabaco y prostitución. Este libro esconde también una historia truculenta entre sus páginas que merece la pena que recuperemos en Misterios de la Literatura. Tampoco ninguna editorial estaba dispuesta inicialmente a publicar Lolita de Vladimir Nabokov, ya que se consideraba inapropiada por el contenido sexual.

20. Libros censurados en español

Los libros en español tampoco se libraron de esta censura literaria. El clásico indiscutible de la literatura español El Lazarillo de Tormes formó parte del Índice de libros prohibidos por la Inquisición por lo que se interpretó como críticas a la Iglesia.

También tras la Guerra Civil española, durante el franquismo, los autores republicanos estuvieron prohibidos y muchas de sus obras fueron destruidas. Es el caso de obras como El hombre acecha de Miguel Hernández o La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca.

La censura franquista llegó incluso al ridículo de censurar obra La Colmena, de Camilo José Cela, a pesar de que el propio Cela trabajó como censor. Su novela tuvo que ser publicada en 1951 en Buenos Aires (Argentina), después de que la censura española se negara a publicarla por su contenido sexual y las referencias a temas como la homosexualidad y la prostitución.

En definitiva, la literatura tiene una historia rica, llena de anécdotas y circunstancias peculiares de todo tipo, que ha ayudado a dar forma, cultural e históricamente, al mundo en que vivimos, de una forma mucho más trascendental de lo que se puede pensar a primera vista.

Si os ha gustado volveremos con más anécdotas, así que dejadme vuestras opiniones en comentarios. No olvidéis suscribiros al blog y al canal de youtube, dar al like y a la campanita. Os dejo con el video del canal y hasta la semana que viene.

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