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Crea emociones en tus obras con 5 métodos infalibles

Crea emociones en tus obras
Crea emociones en tus obras

Crea emociones en tus obras con 5 métodos infalibles. Bienvenidos adictos a la literatura. Si algo ha caracterizado estos últimos días semana han sido las emociones. En todos los medios se ha hablado hasta la saciedad del bofetón de Will Smith en plenos premios Oscar. Se han buscado toda clase de rebuscadas explicaciones unas justificándolo y otras criminalizándolo.

En realidad, no ha sido otra cosa que un perfecto ejemplo de cómo los sentimientos mal gestionados pueden llevar a la nunca justificada violencia. Por eso, el tema de esta semana no podía ser otro que las emociones.

Si existe una clave fundamental que distingue un buen escritor de otro mediocre es, precisamente, la capacidad para crear, usar y transmitir emociones. Ya hablamos de cómo estructurar las emociones en un pasado video artículo sobre los arcos emocionales.  Sin embargo, hoy quiero ir un paso más allá y acudir al meollo del asunto. Vamos a descubrir cómo crear y transmitir emociones al lector, a través de nuestros personajes, que es seguramente lo que más os interesa a todos.

Así que no lo demoremos más y preparémonos para poner nuestros sentimientos, blanco sobre negro. Empecemos.

Existen distintos métodos para hacer que el lector comprenda y, en cierto modo, sienta las emociones que embargan a los personajes. Algunos muy elementales y otros mucho más complicados de llevar a cabo. Vamos a ver cada una de ellos con sus pros y contras.

1. El narrador describe los sentimientos de los personajes

Este es el método más sencillo y consiste en hacer que el propio narrador de la historia, omnipotente o no, sea el que vaya describiendo las emociones de los personajes. A su favor juega la sencillez e inmediatez conque las emociones son descritas. Sin embargo, su mayor problema es precisamente que resulta un método demasiado directo, dejando poco a la imaginación del lector.

2. Los propios personajes explican sus sentimientos

En este caso los mismos personajes son los encargados de expresar sus propios sentimientos, lo que puede lograrse, de manera directa, mediante pensamientos o reflexiones o de forma indirecta, utilizando por ejemplo una conversación con otro personaje.

Es un método también bastante sencillo de llegar al lector y resulta más sutil que el anterior. Sin embargo, sigue siendo un método muy directo de transmitir las emociones por lo que tampoco deja demasiado margen a la implicación del lector.

3. Mediante la descripción de los gestos y acciones de los personajes

En la comunicación real entre las personas la mayoría de la información que se transmite suele hacerse a través de los gestos y acciones concretas. Pues bien, en literatura, mediante una correcta descripción de el leguaje corporal y gestual de un personaje puede lograrse transmitir sus sentimientos de forma sumamente eficaz. Por ejemplo. si una persona frunce el ceño o arroja un papel al suelo nos está ofreciendo una información clara sobre sus sentimientos en ese momento sin necesidad de explicitar estos de forma directa.

La gran ventaja de este método es que es mucho más sutil que los anteriores. Aunque implica que el lector haga un esfuerzo mayor, para interpretar los gestos y acciones descritos, esto no es un inconveniente. Por el contrario, este esfuerzo añadido del lector facilita que éste participe y se implique mucho más en el relato.

5. Mediante la descripción de los efectos físicos de las emociones.

Es similar al método anterior, aunque, en este caso, en lugar de describir en nuestro texto los gestos o actos concretos de un personaje, describiremos sus sensaciones físicas. A partir de esas sensaciones, el lector podrá deducir las emociones que el personaje sufre sin dificultad. Es el caso, por ejemplo, de un personaje que se le acelera el pulso, le aumenta la sudoración o le atraviesa un escalofrío.

Es un método indirecto en el que una vez más el lector debe esforzarse en descifrar los sentimientos que se están describiendo en el relato. Esto nuevamente hace que el lector se implique mucho más e incluso que sienta esas mismas emociones.

El único problema de este método es su dificultad ya que nos obliga como escritores a estudiar a fondo como las emociones afectan físicamente a una persona para poder luego reflejarlo en nuestras obras.

5. Mediante la ambientación emocional.

Este es, sin duda el método más complicado y sofisticado de todos. Consiste en logar crear una ambientación emocional en nuestro relato acorde a los sentimientos de los personajes. Esto se consigue utilizando elementos de la ambientación que de alguna manera simbolicen los sentimientos de los personajes. Por ejemplo, una tormenta puede servir para simbolizar un conflicto interior o la lluvia para simbolizar tristeza.

Es sin duda el método más difícil de llevar a cabo con éxito, ya que si no lo hacemos bien corremos el riesgo de que el lector no perciba en ningún momento los sentimientos que queremos expresar. Sin embargo, también el único capaz de hacer que el lector no solo comprenda lo que sienten los personajes, sino que incluso se identifique y se vea envuelto por esos sentimientos.

De hecho, este apartado es tan importante y tan complejo que creo que es necesario dedicarle un artículo en exclusiva, donde abordemos exhaustivamente qué es y como lograr una adecuada ambientación emocional en nuestros relatos.

Estos serían a grandes rasgos los métodos principales para que nuestros personajes expresen sus emociones a los lectores. Probablemente estéis pensando ahora mismo que como siempre la teoría está muy bien pero que lo interesante es saber cómo y cuándo aplicar estas técnicas literarias. Pues bien, en este caso la respuesta no es sencilla porque, desde mi punto de vista, ninguno de estos métodos basta por si mismo para transmitir eficazmente las emociones.

Lo mejor es combinarlos, utilizándolos según la propia historia lo requiera. Naturalmente esto no es tarea sencilla y requiere más de intuición que de ninguna técnica que os pueda explicar. Los únicos consejos que os puedo dar son, por un lado, que utilicéis siempre vuestro propios sentimientos y experiencias (que no os importe implicaros emocionalmente en vuestros relatos). Y, por otro lado, leer, leer y leer, para poder estudiar como otros escritores han resuelto esta tarea e ir desarrollando vuestro propio método.

Y hasta aquí los consejos literarios de hoy, espero que os sirvan de ayuda y, como siempre, estoy a vuestra disposición. Prometo contestar cualquier pregunta o comentario que hagáis aquí o en el blog. Os dejo como siempre el video artículo del canal de youtube .

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Hasta la semana que viene.

5 Métodos infalibles para crear emociones en tus obras
Crea emociones en tus obras

7 libros que inspiraron crímenes reales

7 libros que inspiraron crímenes reales
7 libros que inspiraron crímenes reales

Regresamos a los misterios de la literatura y lo hacemos con una recopilación de 7 libros que inspiraron crímenes reales. Hace un tiempo hablamos ya de 10 libros malditos que no deberíais leer. Pues bien, esta semana vamos más allá y os traigo libros que inspiraron a asesinos muy reales. Libros que, objetivamente, han resultado ser de los más peligrosos de la historia.

Así que, templad vuestros nervios y preparaos a descubrir como la literatura a veces puede crear monstruos….

1. American Psycho de Bret Easton Ellis

Publicada en 1991 cuenta la historia de Patrick Bateman, un hombre de negocios de Nueva York que oculta en su interior un asesino en serie. Elogiada por la crítica, no se escapó de una fuerte oposición en algunos sectores de la opinión pública que consideraba que hacía apología de los asesinos es serie y trivializaba la violencia contra la mujer.

Lo increíble es que la obra inspiró crímenes reales. Fue el caso del asesinato por parte de un adolescente llamado Michael Hernández en 2014 de su compañero de escuela en Florida. También Brian Douglas White mató a dos mujeres a hachazos para imitar al protagonista de la novela. Al parecer, anunció sus crímenes con un par de frases extraídas de la obra y publicadas en su perfil en una red social en marzo de 2012:

“Me gusta diseccionar mujeres. ¿Os he dicho ya que estoy loco?”

Brian Dougas se había obsesionado tanto con el protagonista de la novela, Bateman, que incluso le había dedicado una especie de altar en su habitación.

2. El agente secreto, de Joseph Conrad

Esta novela de 1907 transcurre en el Londres de 1886. Narra la historia de un profesor universitario retirado y espía de un país no identificado que planea destruir el Observatorio de Greenwich con una carga de dinamita. La obra sería reconocida como una de las obras más importantes en la carrera de Conrad.

Seguramente, muchos de vosotros hayáis oído hablar de Unabomber, el terrorista más famoso de Estados Unidos. Este criminal, durante casi 20 años, desde 1978 hasta 1995 en que fue detenido, aterrorizó a todo el país enviando paquetes bomba y que llegó a matar a 3 personas y a herir a 23. Pues bien, Ted Kaczynski, la persona real escondida tras su seudónimo terrorista, confesó a su propia familia que El agente secreto de Joseph Conrad era la inspiración de todo lo que había hecho. Llegó incluso a afirmar que nadie podría comprender sus actos sin leer el libro.

3. Fundación, de Isaac Asimov

Si la semana pasada ya os hablaba de la saga de la Fundación de Isaac Asimov como inspiradora de Star Wars, lamentablemente también lo fue de algo muy distinto.

En 1984, tuvo lugar en Japón la fundación de la secta japonesa Verdad Suprema liderada por Shoko Asahara, que interpretó la obra de Asimov como si se tratase de un texto sagrado, una auténtica profecía sobre un apocalipsis inminente. En 1995, Asahara decidió acelerar la llegada del anunciado apocalipsis utilizando gas sarín. Primero lo liberó en el metro de Tokio, causando 13 víctimas mortales y después en un barrio residencial de la ciudad de Matsumoto causando 8 muertos más. Según algunas estimaciones, al menos 6.000 personas sufrieron complicaciones de salud por culpa del gas sarín.

4. Rabia, de Stephen King

En 1977, bajo el seudónimo de Richard Bachman, Stephen King publicó Rabia. En la novela relataba como un estudiante llamado Charles Everett se convertía en el protagonista de un tiroteo en la ficticia Placerville High School.

El problema es que el libro comenzó a inspirar rápidamente hechos similares a los narrados en la novela.

En 1988, un estudiante en California inspirado por el libro de King tomó como rehenes a 60 estudiantes. Afortunadamente, la policía pudo detener al estudiante sin que nadie resultase herido. Un año después, otro lector, obsesionado con la obra, tomo como rehenes a un grupo de estudiantes en Kentucky. Nuevamente el incidente terminó sin víctimas que lamentar.

No hubo tanta suerte en 1993 cuando en el propio Kentucky un alumno terminó asesinando a dos personas inspirado por la obra. Sólo tres años después la historia se repitió en Wasinghton con la muerte de un par de estudiantes y un profesor. Al año siguiente, en 1997, nuevamente en Kentucky otro alumno asesinó a tres estudiantes.

En todos los casos se puedo demostrar la implicación de la obra de Stephen King. Por eso, el escritor, impresionado por lo ocurrido, retiró su obra de la circulación prohibiendo su publicación. Después escribió un ensayo titulado «Armas», donde abordaba la problemática, destinando todas las ganancias por su venta a campañas de prevención de la violencia.

5. El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger

Publicado en 1951, la historia narrada en la obra parte de una premisa muy sencilla; un adolescente llamado Holden Caulfield cuenta como, tras ser expulsado de varios colegios siendo un mal estudiante, decide huir de su casa para ir a Nueva York, a un hotel de mala muerte.

La obra fue un absoluto éxito y es una de las más leídas y reconocidas de la literatura estadounidense, gracias al retrato directo y descarnado que hace de la adolescencia.

El problema es que al parecer ese desapego del protagonista por todo y por todos, sintiéndose desarraigado de su propia sociedad, parece haber hecho que múltiples asesino se sintiesen identificados con la obra.

Ente los múltiples crímenes en los que el libro resultó ser la obra de cabecera de los asesinos, destacan los de John Bardo, que asesinó a la actriz Rebecca Schaeffer. También John Hinkley que intentó asesinar, frente a un hotel de Washington, D.C., ni más ni menos que al entonces presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan. El presidente resultó gravemente herido junto al secretario de prensa de la Casa Blanca, James Brady, a un agente del Servicio Secreto y a un policía. Hinkley llevaba encima una copia de la obra de J. D. Sallinger.

Sin embargo, no es este el crimen más famoso atribuido a esta novela, sino que lo es el asesinato del famoso componente de los Beatles, John Lennon. Mark David Chapman, un admirador del cantante, lo asesinó de cinco disparos por la espalda. Después, se sentó a leer tranquilamente “El guardian entre el centeno”, que llevaba encima, mientras aguardaba a la policía.

6. La naranja mecánica, de Anthony Burgess

La novela fue publicada en 1962. En la historia, un adolescente cuenta como, en un futuro distópico donde predomina la violencia, se ve inmerso en hechos violentos y el consumo de estupefacientes, mientras narra las experiencias de su grupo en su paso por reformatorios y prisiones.

El libro es considerado una obra maestra hasta nuestros días. Aunque esto no evita su terrible leyenda negra. Inspirado, como el propio autor reconoció en la violación de Lynne, su primera esposa, por parte de cuatro soldados estadounidenses, la novela ha sido acusada de servir de inspiración a su vez para numerosos crímenes desde el momento de su publicación. Como el ocurrido en 1973, cuando un joven de 16 años, vestido como uno de los miembros de la pandilla en la historia, apuñaló a otro joven de 14 años o una violación colectiva a una chica alemana en Lancashire mientras cantaban «Singin’ In The Rain».

7. El Coleccionista, de John Fowles

Publicado en 1963, narra la historia de Frederik Clegg, un coleccionista de mariposas, tan obsesionado con una joven llamada Miranda que termina secuestrándola con la esperanza de sumarla a su colección de objetos bellos e inanimados.

Lamentablemente, varios perturbados encontraron en la novela su fuente de inspiración.

A mediados de los 80, Leonard Lake y Charles Ng violaron, torturaron y asesinaron a unas once o 25 víctimas en una cabaña remota en el condado de Calaveras, California. Todo como parte de su plan para encontrar su propia «Miranda», tal y como revelaron en unos vídeos y un diario que Lake enterró cerca de su casa.

También el asesino australiano Christopher Wilder, que secuestró y agredió sexualmente al menos a doce mujeres y adolescentes, asesinados a ocho de ellas, en los Estados Unidos, tenía en su poder una copia de ´El coleccionista´ cuando se suicidó en 1984.

Finalmente, Robert Berdella fue condenado en 1988 por la violación, tortura y asesinato de seis hombres a los que había retenido en su tétrica mansión de las afueras de Kansas City, en Missouri. Bordella no tuvo reparo en explicar que “El coleccionista” le había dado la idea de iniciar su propia colección de mariposas.

Como vemos el poder de la palabra no es algo que deba tomarse a la ligera. Por eso, todos aquellos que, como yo, queráis dedicaros a la escritura, debéis tener siempre mucho cuidado con el efecto que vuestras palabras pueden tener sobre las mentes frágiles y perturbadas de algunos de nuestros posibles lectores.

De hecho, debo confesaros que, en mi última obra, “Jack el destripador, el mito equivocado”, al realizar mi investigación y ver la manera de plasmarla en el papel, tuve muchos reparos personales en como hacerlo para no alentar una lectura morbosa, ni faltar el respeto a las víctimas con un tema tan delicado como un asesino en serie real.

Y con esto llegamos al final del video artículo de hoy. Os dejo con el video del canal y, ya sabéis, dadle al «like» si os ha gustado, que no sabéis lo importante que es para la subsistencia del canal, suscribíos, aquí y al canal de Youtube, si aún no lo habéis hecho, y dad a la campanita para que os avisen cuando suba nuevos contenidos.

Hasta la semana que viene.

Libros Asesinos. 7 libros que inspiraron crímenes reales.
7 libros que inspiraron crímenes reales

La verdad sobre la guerra en 7 libros

La verdad sobre la guerra en 7 libros
La verdad sobre la guerra en 7 libros

Descubrir la verdad sobre la guerra en 7 libros es nuestro objetivo en el video artículo de hoy. No hace falta que os explique lo que ahora mismo está ocurriendo. Estoy seguro que todos sabéis perfectamente como los fantasmas de la guerra parecen haberse levantado se sus tumbas y vuelven a estar más presentes que nunca. Por eso, creo que es un momento ideal para repasar algunas obras literarias. Libros que nos ayudarán a comprender mucho mejor la verdadera dimensión del desastre y fracaso absoluto para todos que supone la guerra.

Lo primero que quiero deciros es que esta es sólo una recopilación personal de siete obras que considero imprescindibles para abordar un tema tan delicado como la guerra. Pero, por supuesto hay muchas más que merecerían estas aquí y espero en los comentarios aportéis vuestras propias sugerencias. Ya me diréis vuestras opiniones, comencemos:

1. El arte de la guerra de Sun Tzu.

Fue escrito probablemente a finales del siglo VI a. C. por el estratega militar chino Sun Tzu, conocido como el “Maestro Sun”. La obra contiene una explicación detallada y un análisis del ejército chino, desde las armas y la estrategia hasta el rango y la disciplina. Incluso se destaca la importancia de los agentes de inteligencia y el espionaje para el esfuerzo bélico.

Lo increíble de este texto es que, a pesar de lo antigua que es la obra, sus enseñanzas militares se encuentran en la base de las estrategias y entrenamiento militar de todos los ejércitos del mundo. De ahí la importancia de esta obra para entender cómo se producen u desarrollan las guerras. Una auténtica demostración de que el mundo moderno sigue, lamentablemente, obedeciendo a los mismos principios bélicos de nuestra más remota antigüedad.

2. Los cuatro jinetes del apocalipsis de Vicente Blasco Ibáñez

Esta novela del autor valenciano Vicente Blasco Ibáñez fue publicada en 1914 durante la Primera Guerra Mundial. En ella se relata la historia de dos familias argentinas que tras separarse e ir una a vivir a Francia y otra a Alemania, terminan combatiendo en bandos opuestos en la Primera Guerra Mundial. Usando la comparación con los cuatro jinetes bíblicos del apocalipsis; la muerte, el hambre, la peste y la guerra, el autor reflexiona sobre las causas y las consecuencias reales de la guerra.

Considerada una de las mejores novelas en español del siglo XX, en 1918, en su versión traducida al inglés se convirtió en el libro más vendido en Estados Unidos. En 1921 «The Illustrated London News» afirmó que era el libro más leído del mundo aparte de la Biblia.

3. Johnny cogió su fusil de Dalton Trumbo.

Esta obra fue publicada en 1939. Su título responde a una frase muy usada a finales del siglo XIX y principios del XX para llamar a los jóvenes a unirse al ejército.

Se trata de una novela muy dura que hace un alegato brutal anti militar. En ella un soldado se despierta en la cama de un hospital después de ser alcanzado por un obús en la Primera Guerra Mundial. Lamentablemente, pronto descubre que su cuerpo está horriblemente mutilado, habiendo perdido sus brazos, piernas y cara, quedando inmovilizado, sordo, mudo y ciego. Sin embargo, su cerebro funciona perfectamente lo que le permite iniciar un monólogo consigo mismo en el que reflexiona sobre su vida y sobre la guerra. Finalmente logra comunicarse mediante morse, con golpes de la cabeza.

Una obra terrible de denuncia que le valió a su autor Dalton Trumbo ser investigado por el FBI y que incluso el libro fuese prohibido durante la Segunda Guerra Mundial. Algo paradójico ya que, con este tipo de censuras, lo que se pretendía es dejar a los ciudadanos como al protagonista de la obra, ciegos, sordos y mudos, pero ante los desastres de la guerra

4. Por quien doblan las campanas de Ernest Hemingway

Ernest Hemingway participó en la Guerra Civil Española como corresponsal y de sus experiencias durante la contienda nació esta obra que publicaría en 1940.

La novela trata la historia de Robert Jordan, un profesor de español oriundo de Montana, que lucha como especialista en explosivos en el lado republicano. El general Golz le encarga la destrucción de un puente, vital para evitar la contraofensiva del bando sublevado durante la Ofensiva de Segovia.

Se trata de una obra donde se afronta el tema de la muerte y el suicidio como alternativa al sufrimiento durante la guerra. La ideología política y el fanatismo son explorados de forma magistral por Hemingway que, paradójicamente, terminó suicidándose en 1961 cuando contaba con 61 años de edad.

5. El diario de Ana Frank

Esta obra no es precisamente una obra de ficción, ojalá lo hubiese sido. En realidad, es una recopilación de los diarios personales escritos por Ana Frank entre el 12 de junio de 1942 y el 1 de agosto de 1944. En ellos relata su historia como adolescente y los dos años en que permaneció oculta de los nazis, con su familia alemana de origen judío, en Ámsterdam durante la Segunda Guerra Mundial hasta que fue descubierta.

La obra se publicó por primera vez bajo el título “La casa de atrás” en 1947 en Amsterdam, Países Bajos. Desde entonces el libro ha vendido más de 30 millones de ejemplares y se ha convertido en una obra fundamental sobra la Segunda Guerra Mundial.

Lo realmente impactante de esta obra es como una situación tan terrible es narrada por los ojos inocentes de una niña de tan sólo trece años. La horrible crueldad de la guerra y sus consecuencias quedan completamente al desnudo. Sobre todo cuando sabemos que Ana Frank, tras ser descubierta, terminó sus días junto a su hermana en el campo de concentración de Bergen-Belsen, donde ambas murieron en una epidemia de tifus.

6. El niño del pijama a rayas de John Boyne.

Esta novela fue publicada en 2006 y desde entonces ha vendido más de 5 millones de ejemplares en todo el mundo, siendo traducida a más de treinta idiomas. Aunque a priori puede parecer una obra infantil ya que la historia es narrada desde el punto de vista de un niño de ocho años, se trata en realidad de un drama donde se denuncia de forma magistral la inhumanidad de la guerra.

La historia relata como Bruno, un niño, se traslada junto a su familia a Auschwitz, ya que su padre ha sido destinado al campo de concentración. Allí Bruno se hace amigo de Shmuel al que conoce mientras juega junto a la alambrada del campo. Un niño vestido con un pijama a rayas como el resto de las personas del campo y del que se hará amigo inseparable.

7. El arca de Schindler de Thomas Keneally.

Y como última propuesta os voy a dejar esta obra que, probablemente os suene más por el título de la película de Steven Spielberg que la adaptó a la gran pantalla: “La lista de Schinder”.

La novela trata la historia real de Oskar Schindler, miembro del partido Nazi que, sin embargo, terminó salvando a 1200 judíos de los campos de concentración de Alemania y Polonia. Un relato real que describe a la perfección la crueldad de los campos de concentración y cómo, a pesar de que la guerra saca a la luz lo peor de muchos seres humanos, también en ocasiones saca lo mejor de otros.

Y con esto llegamos a esta recopilación de obras sobre la guerra. Ojalá su lectura permita que cada vez más personas comprendan lo inútil e inhumano de la guerra y algún día podamos considerar los conflictos bélicos como una mera barbarie del pasado.

Os dejo con el video del canal y ya sabéis, suscribíos,  aquí y al canal de Youtube, si aún no lo habéis hecho, y dadle a la campanita para que os lleguen las notificaciones.

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La verdad sobre la guerra en 7 libros

La verdad sobre la guerra en 7 libros

Las fuentes literarias desconocidas de Star Wars

La fuentes literarias desconocidas de Star Wars
Las fuentes literarias desconocidas de Star Wars

Hoy vamos a descubrir las fuentes literarias desconocidas de Star Wars. Estoy seguro que la mayoría de vosotros conocéis esta saga de películas, especialmente porque vive un nuevo resurgir con series como The Mandalorian o la reciente El libro de Boba Fett. Además de que muy pronto se estrenará Obi-Wan Kenobi.

Pero seguro que estáis pensando que aquí venimos a hablar de literatura y no de cine. Bueno ya sabéis que existe una fuerte relación entre cine y literatura, como ya hemos tratado en el canal. Pues bien, hoy toca ahondar en esta relación descubriendo los referentes literarios de los que bebió George Lucas para desarrolla su inolvidable saga literaria. Y fueron muchas las obras que inspiraron a Lucas, algunas de ellas no me cabe duda de que os van a sorprender.

1. La Fundación Isaac Asimov

Uno de los mayores maestros de la ciencia ficción fue sin duda Isaac Asimov y a él debemos una de las sagas más imaginativas e influyentes de la historia de la literatura: La saga de la Fundación.

En el primero de los libros de la primera trilogía de la saga, Isaac Asimov describe una enorme civilización extendida por toda la galaxia y que ha alcanzado espectaculares avances tecnológico. Un Imperio corrupto que comienza un lento declive y se aboca a su pronta desaparición. Desde las naves espaciales, planetas, galaxias y guerras espaciales, múltiples elementos fueron la fuente de inspiración de Star Wars.

2. La saga de Lucky Starr de Isaac Asimov

El propio Isaac Asimov, bajo el seudónimo de “Paul French” escribió esta saga de novelas de ciencia ficción. Con el personaje de Lucky Starr de protagonista se enseñaban distintos aspectos del Sistema Solar, exaltando la multiculturalidad y la ciencia. Lo interesante es que esta saga Asimov describe una “espada de fuerza” que puede proyectar un campo y atravesar lo que sea, convirtiéndola en el arma más poderosa de la galaxia. Seguro que os resulta familiar.

3. Patrulla galáctica de Edward E. Smith

Se trata de una novela publicado en 1937 perteneciente al llamado Ciclo de Fulgur de Edward E. Smith. En ella un universo en peligro debido a un grupo maligno que construye una “Gran base”, debe ser protegido por un guerrero que posee poderes telepáticos. La semilla de los futuros Jedi y la enorme estrella de la muerte.

4. John Carter de Marte de Edgar Rice Burroughs

El personaje de John Carter creado en 1912 por Edgar Rice Borroughs, ha llegado a ser conocido como el “héroe que saltaba entre planetas”. A lo largo de una serie de novelas visita lugares en que enormes barcos flotan por los desiertos de Marte, se enfrenta a villanos llamados “los Sith” y a bestias llamadas “Banths”, además de conocer personajes como los «Jeddak» y «Padwar» y a una princesa con bikinis dorados. Personajes que no por casualidad recuerdan enormemente a las aventuras de Star Wars.

5. Dune de Frank Herbert

Parece que de una manera u otra siempre terminamos hablando de Dune, pero lo cierto es que esta obra de Frank Herbert, que ya destripamos literariamente, fue también una de las grandes influencias de Lucas. Desde sus planetas desiertos a los poderes mentales de su protagonista, contiene innumerables referencias no nos costará mucho reconocer en Star Wars.

6. El héroe de las mil caras de Joseph Campbell

Ya os hablé de esta obra en el video artículo dedicado al camino del héroe. No se trata de un libro de ficción sino de un estudio sobre los héroes de la antigüedad y sus figuras dentro de la literatura universal. Analizando personajes como: Ulises, Homero y Hesíodo, Campbell definió el prototipo de historia de iniciación del héroe. Un modelo que explica cómo el héroe debe pasar por distintas fases en un viaje de iniciación, tras regresar del cuál, deberá aplicar sus enseñanzas. Una estructura que Lucas conocía muy bien y aplicó al personaje de Luke Skywalker con gran maestría.

7. Las enseñanzas de don Juan de Carlos Castaneda

En este caso estamos ante otro libro que no tiene nada que ver con la ficción, por lo menos en su apariencia. Del conflictivo y oscuro, Chttps://www.wikiwand.com/es/Carlos_Castanedaarlos Castaneda, considerado por algunos como el “último chamán”, viene a ser una exposición de sus enseñanzas y conocimientos más peculiares.

Carlos Castaneda fascinó con su filosofía y enseñanzas místicas a toda una generación de estadounidenses entre los que se encontraba un joven George Lucas, que no hay que olvidar que estudió antropología y sociología. Es por esto que las enseñanzas de Carlos Castaneda serían la base filosófica en la que basaría la creación de los caballeros Jedi, y de personajes como el propio Obiwan Kenobi y el maestro Yoda.

8. Metrópolis de Thea von Harbou

Esta novela, escrita en 1925 por Thea von Harbou, que representaba un mundo futurista que situaba en el lejano 2026.  Sirvió de inspiración para una película muda alemana de 1927 de ciencia dirigida por Fritz Lang, un auténtico clásico de la historia del cine mundial.

Pues bien, en esta historia encontramos elementos como una mano mecánica, el enfrentamiento con la clase dominante y, por supuesto, el diseño visual en el film de Maschinenmensch, el androide protagonista, que es la inspiración directa de C-3PO.

9. Valérian y Laureline de Pierre Christin

En este caso no se trata de un libro sino de una serie de comics franceses realizados por el guionista Pierre Christin, el dibujante Jean-Claude Mézières y la colorista Évelyne Tranlé, que comenzaron a publicarse en la revista ‘Pilote’ en 1967.

Llevada al cine por Luc Besson en el film ‘Valerian y la ciudad de los mil planetas’, aunque en un principio de aleja bastante en su trama de la saga de Star Wars, lo cierto es que en ella encontramos múltiples elementos coincidentes. Es el caso de personajes como Chewbacca, líneas argumentales calcadas (el Ejército Clon, la identidad de Darth Vader, la cantina de Mos Eisley) y elementos como la Ciudad Nube, las visitas a planetas desérticos, helados y forestales e incluso el traje de esclava de Leia. El dibujante, Mezieres llegó a quejarse oficialmente por la tan descarada inspiración de Lucas en sus diseños, aunque no llegó a hacer ningún tipo de denuncia al respecto.

10. Flash Gordon de Alex Raymond.

Y para terminar, nada mejor que esta saga inolvidable de comics de ciencia ficción que seguro que conocéis de sobra. George Lucas en su adolescencia creció viendo los seriales cinematográficos de los años 30 inspirados en Flash Gordon. Su admiración por el personaje se plasmó finalmente en innumerables homenajes visuales y argumentativos en Star Wars.

De hecho, lo que realmente ocurrió es que George Lucas quería hacer en un principio una adaptación de Flash Gordon, pero no logró los derechos por lo que finalmente realizó su famosa Star Wars. Esto fue reconocido por el mismísimo Francis Ford Coppola que comentó: “George Lucas quería hacer Flash Gordon, se reunió con los propietarios de los derechos, pero ellos no se lo tomaron en serio. Así que tomó los trailers de los seriales y creó su propio Flash Gordon.” Lo demás es historia del cine.

Y hasta aquí el repaso literario al universo de Star Wars. Os recuerdo que la semana que viene publicaré los ganadores de la biblioteca que venimos sorteando para celebrar haber superado los 1000 suscriptores en el canal de youtube. Así que os queda esta semana para dejar algún comentario en el canal y participar. Tenéis los detalles del sorteo en la descripción del vídeo correspondiente a este artículo que os dejo como siempre, a continuación.

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Hasta la semana que viene

Descubre las desconocidas fuentes literarias de Star Wars
Las fuentes literarias desconocidas de Star Wars

Los misterios de Philip K. Dick

Los misterios de Philip K. Dick
Los misterios de Philip K. Dick

Con los misterios de Philip K. Dick regresamos a la sección dedicada a los misterios de la literatura. Hoy daremos un breve pero intenso repaso a la vida y misterios de Philip K. Dick. Uno de los escritores de ciencia ficción más influyentes, controvertidos y extraños de todos los tiempos y al que probablemente asociéis de inmediato con la inmortal película Blade Runner basada en su obra ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Su nombre completo era Philip Kindred Dick. Nació en Chicago, Illinois el 16 de diciembre de 1928 y murió en Santa Ana, California el 2 de marzo de 1982 con sólo 54 años de edad.

Philip K. Dick nació de forma prematura junto a su hermana melliza Jane Charlotte Dick. Sus padres eran Dorothy Kindred Dick y Joseph Edgar Dick en Chicago, un investigador de delitos económicos que trabajaba para el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. 

Después de que su padre contratase un seguro de vida familiar, el inspector de éste descubrió el estado lamentable de desnutrición de los recién nacidos y ordenó enviarlos al hospital. Lamentablemente la pequeña Jane falleció de camino al hospital. Tenía apenas cinco semanas de edad y este episodio marcó ya la infancia de Philip K. Dick y muchas de sus obras posteriores.

Los padres de Dick terminaron por divorciarse y su madre conseguiría su custodia cuando el tenía unos cinco años de edad, yéndose ambos a residir a Washington D. C.

Philip K. Dick no fue un buen estudiante, llegó a sacar un suficiente en redacción, lo que no evitaba que ya con temprana edad sus profesores comentaran que demostraba interés y talento para contar historias. La realidad es que, aunque demostraba una inteligencia por encima de la media, ésta vino acompañado de una fuerte agorafobia que le obligó a consumir fármacos desde su adolescencia y le impidió cursar sus estudios con normalidad.

Tras sus secundarios pasó una breve temporada estudiando en la Universidad de California en Berkeley, intentando especializarse en alemán, algo que tampoco llevaría a buen puerto. Pasó por diversos trabajos llegando a ser presentador de programa de música clásica de la emisora de radio KSMO en 1947 e incluso vendedor de discos.

Sería en 1952, tras publicar su primera historia corta de ciencia ficción, “Beyond Lies the Wub”, que decidiría dedicarse a la escritura a tiempo casi completo. Una decisión muy valiente pero complicada. Aquellos fueron años muy complicados y de grandes problemas económicos. En 1955 conseguiría publicar su primera novela “Solar Lottery”, momento a partir del cual empezaría su despegue definitivo como escritor.

Durante los años sesenta entabló relaciones con la contracultura y los movimientos izquierdistas, declarándose contrario a la guerra del Vietnam. Todo ello llevó a que él y su mujer entonces, Kleo Apostolides, fuesen investigados por el FBI.

El reconocimiento de la crítica le llegó a Philip K. Dick en 1963, cuando ganó el Premio Hugo por su novela «El hombre en el castillo«. Aunque Dick fue entonces aclamado como un genio en el mundo de la ciencia ficción, siguió siendo un desconocido para el resto del mundo literario, por lo que sólo pudo publicar sus libros en editoriales especializadas que pagaban poco. En consecuencia, aunque publicó novelas regularmente durante los siguientes años, siguió teniendo dificultades económicas casi hasta el final de sus días.

Philip K. Dick se casó cinco veces y tuvo dos hijas (Laura e Isa) y un hijo (Christopher). Todos sus matrimonios terminaron en divorcio, en un reflejo más de su vida atropellada en la que si algo no hubo nunca fue estabilidad emocional.

Tras años de abuso de drogas y enfermedades mentales, murió empobrecido y sin reputación literaria fuera de los círculos de la ciencia ficción. Philip K. Dick falleció el 2 de marzo de 1982 en Santa Ana, California, meses antes del estreno millonario de la primera película de Blade Runner.

Sin embargo, Philip K Dick también fue protagonistas de una serie de extrañas experiencias que trascendieron su propia obra y que ha llegado el momento de repasar.

1. El Imperio que nunca cayó.

A la edad aproximada de 13 años, Dick tuvo un sueño recurrente durante varias semanas. Soñaba que estaba en una librería, tratando de encontrar un número de la revista Astounding Magazine. El número en cuestión se suponía que contenía la historia El Imperio nunca cayó, la cual le revelaría los secretos del universo.

A medida que el sueño persistía, la pila de revistas en las que buscaba era cada vez más pequeña, pero nunca llegó a la última revista. Finalmente, Dick llegó a tener miedo de que llegar a descubrir la revista lo volviese loco (como en el Necronomicón de Lovecraft o El rey de amarillo de Chambers, prometiéndole al lector la locura.

Aunque estos sueños cesaron la frase Philip K. Dick mantuvo su obsesión, hasta el punto que sobre esa misma frase girarían dos de sus obras más controvertidas, complicadas y personales, VALIS y Exégesis. Esta última una obra de más de 8.000 páginas que comprende una suerte de extraños diarios.

2. La doble vida de Philip K. Dick

El 20 de febrero de 1974 Philip K. Dick fue sometido a cirugía dental para extraerle una muela del juicio rotas. Se recuperaba de los efectos del pentotal sódico administrado durante la extracción de una muela del juicio rota cuando recibió en su casa un envío de analgésicos. La mujer que le traía el paquete llevaba un colgante con un símbolo en forma de pez al que llamó «vesícula Piscis».

Aquello fue el disparador de extrañas visiones que el mismo describiría como que: «experimentaba una invasión de mi mente por una mente transcendentalmente racional, como si yo hubiese estado loco toda mi vida y de repente me hubiese vuelto cuerdo».

Las visiones aumentaron siendo cada vez más largas y detalladas, llegando un momento en que Dick se convenció de que había comenzado a vivir una doble vida: una como él mismo y otra como Tomás, un cristiano perseguido por los romanos en el siglo I d. C.

Algo que puede sonar a puras alucinaciones e incluso a algún tipo de brote esquizofrénico. Sin embargo, lo realmente fascinante es que su mujer en aquellos momentos aseguraba que cuando Philip K. Dick se encontraba poseído por Tomás, comenzaba a hablar en latín, griego y arameo, idiomas que no conocía.

3. VALIS o SIVAINVI

Buscando una explicación a lo que estaba experimentando desde que en 1974 comenzasen sus visiones, Philip K. Dick llegó a afirmar que había establecido contacto con una entidad divina de algún tipo, a la que se refería como Cebra, Dios, o más frecuentemente VALIS, un acrónicmo en inglés de Vast Active Living Intelligence System, es decir un Sistema de Vasta Inteligencia Viva conocido en castellano como SIVAINVI.

Dick llegó a teorizar sobre la posibilidad de que esta inteligencia usara un satélite de algún tipo que usaba rayos para comunicarse con la gente de la Tierra, usando lo que él denominó un «estímulo desinhibidor» para predisponer a los sujetos a la comunicación, en su caso la vesícula Piscis.

Es fácil pensar que todo esto no era más que fruto de su abuso de los analgésicos y drogas, pero existe un episodio de su vida que puede que haga que nos replanteemos esta fácil explicación.

4. La premomonición de la enfermedad de su hijo

Mientras Dick escuchaba una estrofa de la canción Strawberry fields forever, creyó recibir un mensaje de SIVAINVI que le advertía de su hijo tenía una hernia inguinal derecha estrangulada. Aunque se sometió al niño a los chequeos rutinarios del bebé no descubrieron ningún defecto ni enfermedad. Sin embargo, Dick insistió en que se le efectuasen pruebas más exhaustivas. Para desconcierto de los propios médicos, estos finalmente descubrieron la hernia y se dieron cuenta que había que operar de inmediato o peligraba la vida del niño. Afortunadamente la operación fue bien y el hijo de Dick se recuperó.

5. El gemelo fantasma.

Por si todas estas experiencias místicas fueran poco, Philick K. Dick mantuvo también toda su vida una extraña obsesión con su hermana melliza fallecida al poco de nacer, Jane Charlotte.

Dick decía que estaba en contacto con su hermana fallecida y que, en cierto modo, esta hablaba a través de él. Creía que estaba agazapada en su mente, enlazada a sus sinapsis y no siempre con buenas intenciones. Un auténtico gemelo fantasma que reflejaría en sus obras. Probablemente una sombra de un conflicto interior no resuelto por el que siempre se preguntó por qué había sobrevivido él y no su hermana. Algo que reflejó en varias de sus obras en las que se abordó el tema del gemelo fantasma.

5. El androide Philip K. Dick llamado PKD

Ni con su muerte terminaron los misterios que rodearon a Philip K. Dick. En 2004, veintidós años después de la muerte de Dick, como si de una de las novelas del autor se tratase, el joven inventor David Hanson, especialista en robótica de la Universidad de Dallas creó una piel sintética sumamente realista a la que bautizó «Frubber».

Con ese material realizó una réplica de la cabeza de Philip K. Dick. Tras conocer a una serie de programadores que estaban desarrollando un programa educacional llamado AutoTutor, decidieron aunar habilidades y crearon un fabuloso androide el PKD, bautizado con las iniciales de Dick del que era una perfecta réplica.

El robot era capaz de mantener una conversación con la misma voz e incluso con las ideas del mismo escritor, extraídas de cientos de entrevista. Su realismo era tal que la misma hija de Dick quedó asombrada por el parecido con su padre.

En una especie de broma macabra del destino, en 2005 y Google invitó a David Hanson a sus oficinas en Santa Clara. El inventor llevaba consigo la cabeza del PKD y durante el viaje ésta se extravió o fue robada.  Sea como fuere y, aunque se construyeron nuevas versiones del robot, ésta jamás fue hallada y hasta hoy se mantiene el misterio sobre cuál fue el destino de la cabeza del clon robótico de Philip K. Dick.

Philip K. Dick fue un hombre perseguido por su pesadillas y alucinaciones que vivió permanentemente entre dos realidades distintas. Fuese efecto de las drogas, de las medicinas, la enfermedad o ¿por qué no? de otros planos de la realidad, lo cierto es que nos legó una obra donde la maravilla, el asombro y lo imposible fue puesto a nuestro alcance. Nada mejor para despedir a Dick que sus propias palabras en una obra que estoy seguro que reconocéis:

“Yo he visto cosas que ustedes no creerían. Naves de ataque en llamas más allá del hombro de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”.

Y hasta aquí los misterios de la literatura de esta semana. Volveremos con más y mejor la semana que viene. Recordad que continua el sorteo de una biblioteca completa de libros para todos los que comentéis para celebrar haber superado los 1000 suscriptores. Tenéis las condiciones exactas en la descripción del vídeo que os dejo ,como siempre, a continuación.

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Hasta la semana que viene

Los misterios de Philip K Dick. Misterios de la literatura
Los misterios de Philip K. Dick

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