Crea emociones en tus obras
Crea emociones en tus obras

Crea emociones en tus obras con 5 métodos infalibles. Bienvenidos adictos a la literatura. Si algo ha caracterizado estos últimos días semana han sido las emociones. En todos los medios se ha hablado hasta la saciedad del bofetón de Will Smith en plenos premios Oscar. Se han buscado toda clase de rebuscadas explicaciones unas justificándolo y otras criminalizándolo.

En realidad, no ha sido otra cosa que un perfecto ejemplo de cómo los sentimientos mal gestionados pueden llevar a la nunca justificada violencia. Por eso, el tema de esta semana no podía ser otro que las emociones.

Si existe una clave fundamental que distingue un buen escritor de otro mediocre es, precisamente, la capacidad para crear, usar y transmitir emociones. Ya hablamos de cómo estructurar las emociones en un pasado video artículo sobre los arcos emocionales.  Sin embargo, hoy quiero ir un paso más allá y acudir al meollo del asunto. Vamos a descubrir cómo crear y transmitir emociones al lector, a través de nuestros personajes, que es seguramente lo que más os interesa a todos.

Así que no lo demoremos más y preparémonos para poner nuestros sentimientos, blanco sobre negro. Empecemos.

Existen distintos métodos para hacer que el lector comprenda y, en cierto modo, sienta las emociones que embargan a los personajes. Algunos muy elementales y otros mucho más complicados de llevar a cabo. Vamos a ver cada una de ellos con sus pros y contras.

1. El narrador describe los sentimientos de los personajes

Este es el método más sencillo y consiste en hacer que el propio narrador de la historia, omnipotente o no, sea el que vaya describiendo las emociones de los personajes. A su favor juega la sencillez e inmediatez conque las emociones son descritas. Sin embargo, su mayor problema es precisamente que resulta un método demasiado directo, dejando poco a la imaginación del lector.

2. Los propios personajes explican sus sentimientos

En este caso los mismos personajes son los encargados de expresar sus propios sentimientos, lo que puede lograrse, de manera directa, mediante pensamientos o reflexiones o de forma indirecta, utilizando por ejemplo una conversación con otro personaje.

Es un método también bastante sencillo de llegar al lector y resulta más sutil que el anterior. Sin embargo, sigue siendo un método muy directo de transmitir las emociones por lo que tampoco deja demasiado margen a la implicación del lector.

3. Mediante la descripción de los gestos y acciones de los personajes

En la comunicación real entre las personas la mayoría de la información que se transmite suele hacerse a través de los gestos y acciones concretas. Pues bien, en literatura, mediante una correcta descripción de el leguaje corporal y gestual de un personaje puede lograrse transmitir sus sentimientos de forma sumamente eficaz. Por ejemplo. si una persona frunce el ceño o arroja un papel al suelo nos está ofreciendo una información clara sobre sus sentimientos en ese momento sin necesidad de explicitar estos de forma directa.

La gran ventaja de este método es que es mucho más sutil que los anteriores. Aunque implica que el lector haga un esfuerzo mayor, para interpretar los gestos y acciones descritos, esto no es un inconveniente. Por el contrario, este esfuerzo añadido del lector facilita que éste participe y se implique mucho más en el relato.

5. Mediante la descripción de los efectos físicos de las emociones.

Es similar al método anterior, aunque, en este caso, en lugar de describir en nuestro texto los gestos o actos concretos de un personaje, describiremos sus sensaciones físicas. A partir de esas sensaciones, el lector podrá deducir las emociones que el personaje sufre sin dificultad. Es el caso, por ejemplo, de un personaje que se le acelera el pulso, le aumenta la sudoración o le atraviesa un escalofrío.

Es un método indirecto en el que una vez más el lector debe esforzarse en descifrar los sentimientos que se están describiendo en el relato. Esto nuevamente hace que el lector se implique mucho más e incluso que sienta esas mismas emociones.

El único problema de este método es su dificultad ya que nos obliga como escritores a estudiar a fondo como las emociones afectan físicamente a una persona para poder luego reflejarlo en nuestras obras.

5. Mediante la ambientación emocional.

Este es, sin duda el método más complicado y sofisticado de todos. Consiste en logar crear una ambientación emocional en nuestro relato acorde a los sentimientos de los personajes. Esto se consigue utilizando elementos de la ambientación que de alguna manera simbolicen los sentimientos de los personajes. Por ejemplo, una tormenta puede servir para simbolizar un conflicto interior o la lluvia para simbolizar tristeza.

Es sin duda el método más difícil de llevar a cabo con éxito, ya que si no lo hacemos bien corremos el riesgo de que el lector no perciba en ningún momento los sentimientos que queremos expresar. Sin embargo, también el único capaz de hacer que el lector no solo comprenda lo que sienten los personajes, sino que incluso se identifique y se vea envuelto por esos sentimientos.

De hecho, este apartado es tan importante y tan complejo que creo que es necesario dedicarle un artículo en exclusiva, donde abordemos exhaustivamente qué es y como lograr una adecuada ambientación emocional en nuestros relatos.

Estos serían a grandes rasgos los métodos principales para que nuestros personajes expresen sus emociones a los lectores. Probablemente estéis pensando ahora mismo que como siempre la teoría está muy bien pero que lo interesante es saber cómo y cuándo aplicar estas técnicas literarias. Pues bien, en este caso la respuesta no es sencilla porque, desde mi punto de vista, ninguno de estos métodos basta por si mismo para transmitir eficazmente las emociones.

Lo mejor es combinarlos, utilizándolos según la propia historia lo requiera. Naturalmente esto no es tarea sencilla y requiere más de intuición que de ninguna técnica que os pueda explicar. Los únicos consejos que os puedo dar son, por un lado, que utilicéis siempre vuestro propios sentimientos y experiencias (que no os importe implicaros emocionalmente en vuestros relatos). Y, por otro lado, leer, leer y leer, para poder estudiar como otros escritores han resuelto esta tarea e ir desarrollando vuestro propio método.

Y hasta aquí los consejos literarios de hoy, espero que os sirvan de ayuda y, como siempre, estoy a vuestra disposición. Prometo contestar cualquier pregunta o comentario que hagáis aquí o en el blog. Os dejo como siempre el video artículo del canal de youtube .

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Hasta la semana que viene.

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