Por fin llegan Las ediciones en tapa dura a Amazon. Hasta ahora sólo podían realizarse ediciones en tapa blanda y en ebook, pero la tapa dura se resistía. Sin embargo, desde hace una semanas ha empezado una prueba piloto con algunos autores escogidos a los que se les ha activado la opción de realzar ediciones en tapa dura.
La encuadernación en tapa dura permite libros con acabados de mayor calidad, profesionalidad y duración. Aunque el contenido del libro es el mismo, muchos amantes de la literatura sienten que un libro con tapa dura tiene mayor valor que cualquier otro tipo de edición. Por eso, incluir estos acabados, es un paso adelante y un valor añadido en las ediciones de Amazon que no se debe desperdiciar.
Afortunadamente, he tenido la suerte de estar entre los primeros autores de Amazon a los que se les ha dado esta oportunidad. Por eso, he decidido aprovechar la ocasión para realizar nuevas ediciones de mis obras principales. La idea es no sólo, que incluyan esta nueva edición en tapa dura, sino realizar también nuevas correcciones y maquetacionesmejoradas.
Para celebrar el lanzamiento de estas nuevas ediciones, iré realizando promociones de mis obras, ofreciéndolas de forma gratuita por un tiempo limitado. Hoy empezamos con la nueva edición de «El libro de Toth», que podréis conseguir del 17 al 21 de marzo completamente gratis en Amazon.
El libro de Toth
En las próximas semanas iré anunciando las promociones del resto de obras, según vayan estando disponibles para que os perdáis ningún lanzamiento.
No os perdáis esta oportunidad de conseguir mis obras gratis y espero vuestros comentarios (aunque sean buenos).
Hoy os traigo 10 trucos para construir personajes impactantes, para vuestras futuras obras literarias de ficción. Ya os expliqué los distintos tipos de personajes, ahora, quiero ofreceros trucos y herramientas prácticas realmente útiles para construirlos. Empecemos:
1.- Haced fichas. Este es quizá el consejo más convencional pero no por ello menos útil que os daré. Es necesario hacer una ficha detallada de cada personaje de vuestras obras, incluso de los menos importantes o secundarios. Esta fichas deberían tener un esquema básico a partir del cual podéis improvisar:
Datos familiares, incluyendo lugar de nacimiento, ascendencia, edad y todos aquellos que creáis relevantes.
Biografía.
Descripción física.
Forma de vestir y gustos personales.
Descripción de la personalidad, forma de hablar, carácter, etc…
Objetivos y relaciones que le unen a otros personajes, si las hubiera.
2.- Usad modelos. Ya se que escribir no es una pasarela de moda, pero tened en cuenta que recordar siempre es mejor que imaginar, así que utilizad modelos. Podéis usar, familiares, amigos, actores, etc…. Podéis mezclar libremente características de varios, lo importante es que lo fijéis en vuestra memoria como alguien real. Esto evitará incongruencias durante vuestros relatos y dotará de gran realismo a vuestros personajes.
3.- Participad. Siempre es interesante introducir aspectos de tu propia personalidad en alguno de los personajes. A fin de cuentas ¿a quién conoces mejor que a ti mismo?
4.- Evolución. Dejad que los personajes evolucionen. Nadie es una piedra impermeable a su entorno. Todos cambiamos, no sólo por el efecto del tiempo, sino por todo aquello que hacemos a aquellos a quienes conocemos.
5.- Contradición. Ahondando en el punto anterior, no hay nada más interesante que los personajes contradictorios, aquellos que parecen ser una cosa pero demuestran ser todo lo contrario. Sorprende a tus lectores. No hay nada mejor que un bueno malo o un malo bueno.
6. Conflicto. No existe literatura sin conflicto y tus personajes deben sentirlo en carne propia. Deja que luchen consigo mismos por definirse, dotales de miedos y debilidades. Los personajes demasiado seguros resultan cuadriculados y poco creíbles.
7. Ningún personaje sin una motivación. No hay efecto sin causa, ni acción sin motivación. Incluso en el caso de personajes imaginarios, como monstruos o demonios, éstos deben actuar con un por qué, con una motivación que los justifique.
8. Fantasía no es incoherencia. Si realizas una obra de género y dejas volar tu imaginación, debes evitar caer en el absurdo. El personaje más fantástico que concibas debe estar sujeto a unas reglas físicas que le aten a una realidad, aunque sea imaginaria.
9. Cuida el contexto. Siguiendo a Ortega y Gasset ten en cuenta que cada personaje es él y sus circunstancias. El entorno geográfico y temporal marcará tus personajes, no sólo en apariencia, sino también en su comportamiento. Estudia el contexto y crea personajes coherentes con él. Habrá personajes para los que necesites crear una biografía completa. Para lograr hacerlo de forma creíble y coherente, utiliza herramientas como Wikipedia. Si, por ejemplo, quieres crear el personaje de un biólogo del siglo XIX, busca personajes reales con ese perfil en Wikipedia y estudia sus biografías. Descubrirás dónde estudiaron, qué títulos sacaron, cómo se desarrollaron profesionalmente y un largo etcétera de información muy valiosa.
10. El malo es el personaje más importante. Como siempre dejo para el final el consejo que considero más valioso y que nadie suele dar. Normalmente es el personaje protagonista al que más cuidamos en nuestro relatos, por lo que, en ocasiones, descuidamos al personaje del antagonista, el malo de la película. Sin embargo, por experiencia, me atrevo a afirmar que es mucho más importante crear un buen malo que el propio protagonista. Cuida este personaje hasta la extenuación, es sin duda el eje de tu obra. Si tu personaje antagonista no es creíble, tu historia fracasará.
Probablemente, cómo concebir una buena idea para escribir un libro, sea el problema más complicado al que se enfrenta cualquier escritor. Hoy quiero daros mi peculiar punto de vista al respecto, ahondando en algunos de los puntos que os comentaba en mi post con 10 consejos para escribir un libro.
Habitualmente se suele aconsejar, en estos casos, que se debe escribir sobre aquello que uno conoce o que se debe ir siempre con una libreta e ir apuntando cuanta idea se nos pase por la cabeza. Más allá de estos lugares comunes, quiero recordaros dos consejos, al respecto, que os comentaba en mi anterior artículo: «apuesta por tus ideas» y «escribe lo que te gustaría leer«. No hace falta que vuelva a explicaros estos dos puntos, pero sí os diré que, si los sigues, tienes una parte importante del camino andado.
Pero, claro, alguno me diréis que todos estos consejos están muy bien pero que el problema es y ¿cómo tengo esa genial idea por la que apostar y que me gustaría leer?
Para responder a esto es necesario conocer primero que es la «imaginación«, ese lugar maravilloso del que surgen las ideas que tanto ansiamos.
Facultad del alma que representa las imágenes de las cosas reales o ideales.
Aprensión falsa o juicio de algo que no hay en realidad o no tiene fundamento.
Imagen formada por la fantasía.
Facilidad para formar nuevas ideas, nuevos proyectos, etc.
La verdad es que, con permiso de la RAE, no son ninguna una buena definición. Es importante comprender que la imaginación no permite concebir nada realmente nuevo a la mente humana.
La imaginación funciona realizando combinaciones, de la información extraída de nuestra memoria, para construir nuevos conceptos ideales.
Es decir, nadie puede imaginar nada que no esté compuesto de trozos de la realidad que ha percibido y almacenado en su memoria. Para que lo entendáis mejor basta con que hagáis el siguiente experimento práctico. Coged un bolígrafo y describir un monstruo que no esté hecho de nada que hayáis visto nunca. Ya os adelanto que no lo conseguiréis.
La imaginación construye las nuevas ideas, como un moderno monstruo de Frankenstein, combinando otras ya existentes. Por es0, cuando os digan que debéis ser originales, si lo entendéis como que tenías que buscar algo completamente nuevo que nadie haya escrito antes, os daréis de bruces con un muro infranqueable.
La verdadera originalidad no se encuentra en crear ideas nuevas, sino en combinar ideas ya existentes de forma novedosa.
Esa idea que buscáis para vuestro libro no debéis buscarla desesperadamente en vuestra imaginación, sino en vuestra memoria. Recordad lo que habéis leído que os gustó, las noticias que os impactaron, las anécdotas que os sucedieron… Dejad que vuestra imaginación las combinen de forma original y la historia que buscabais estará frente a vuestra pluma.
«Los campos de concentración de Franco» es el título de la última obra de Carlos Hernández de Miguel. Una obra que realiza una investigación exhaustiva de la represión franquista en una de sus peores expresiones; los campos de concentración.
En momentos en que el relativismo histórico intentar reescribir el pasado, de la mano de nostálgicos del régimen, obras como ésta nos devuelven a la realidad del horror vivido en nuestro país. Carlos Hernández, periodista y escritor habitual de diarios digitales como la revista Viajar y Eldiario.es, construye una obra fundamental e imprescindible para cualquier interesado en la historia de España.
En mi novela “Sabor a tierra” intenté apuntar sobre el terrible problema de las fosas comunes de nuestro país y pude comprobar como, lamentablemente, muchos españoles desconocían la dimensión real de la tragedia. Carlos Hernández logra en su obra ponernos ante el espejo del verdadero holocausto vivido en nuestro país. Escarbando en archivos municipales y militares, el autor logra acreditar 296 campos de concentración por donde pasaron entre 700.000 y un millón de españoles, que fueron torturados y sometidos a las peores condiciones inimaginables.
Trabajos forzosos, esclavitud, enfermedades y desnutrición provocaron un número de muertos casi imposible de calcular.
Estos campos de concentración (uno de los cuales como os comenté en un pasado artículo estuvo situado en el actual Campo del Rayo Vallecano), se prolongaron en algunos casos hasta el año 1966, como fue el caso de la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía (Fuerteventura), en la que se encarcelaba y «reeducaba» a homosexuales.
Lamentablemente, vivimos un momento en que el auge de partidos de extrema derecha, está recuperando la España negra, aupados en la ignorancia y la desesperación ante una sociedad cada vez más injusta e insolidaria. Esto está propiciando un auténtico intento de reescribir la historia, volviendo a blanquear y edulcorar la dictadura fascista de Franco que nuestro país sufrió durante 40 años.
Es, por eso, más importante que nunca no dejar que la verdad sea enterrada por la desinformación. Ahí es precisamente donde una obra como “Los campos de concentración de Franco” se convierte en una propuesta brillante y absolutamente clave.
No podemos dejar que nuestra historia sea olvidada porque, simple y llanamente, no podemos permitirnos que vuelva a ser repetida.
Mundo blog, vida post puede parecer un título un tanto extraño, pero lo cierto es que la cultura blog, surgida en Internet, ha ido perfilando un nuevo y poco halagüeño mundo blog.
Es paradójico que escriba este artículo, precisamente desde un blog, pero no intento hacer una crítica a este medio, sino a las consecuencias indeseables que la cultura blog en particular e Internet en general está teniendo sobre la sociedad.
El formato blog nació como una alternativa interactiva y sencilla a las páginas web convencionales. En un principio se trataba de webs personales donde la gente expresaba sus ideas y conocimientos poniéndolos a disposición del público. En poco tiempo, este formato de información interactiva, comprimida y rápida de administrar, fue conquistando Internet, abarcando todos los medios en ella disponible (video blogs, youtubers, redes sociales, etc…).
Ahora mismo, no existe empresa, organización, particular o profesional que se precie que no tenga su propio blog. Los medios de comunicación han migrado a webs que son en la práctica blogs de noticias. De hecho, no se entiende la promoción de evento alguno (presentaciones cinematográficas, literarias, series de televisión, …) que no cuente con un blog.
Todo esto ha tenido un gran impacto en la sociedad. Nos encontramos hoy en día con las primeras generaciones que han recibido gran parte de su formación cultural y personal a través de estos blogs (algunos creen más en los consejos de los «influencers» de turno que en sus propios profesores o familia). ¿Cuál ha sido el resultado? ¿En qué se ha convertido nuestro nuevo mundo blog?
La juventud actual (y algunos no tan jóvenes) han visto su capacidad para asimilar información claramente mermada. Los blogs se nutren de post (artículos como éste que estas leyendo) de muy corta extensión, en que los temas son tratados con muy poca profundidad. Esta información sesgada y superficial se ha extendido a diarios y periódicos digitales. Los medios online, aunque profundizan algo más, no llegan ni de lejos a lo que se publicaba en las versiones en papel (no hace falta comentar que las ediciones impresas están en franca decadencia y que es muy poca la gente joven que lee periódicos o revistas de papel).
Si sumamos esto a que la televisión (dios indiscutible de la información hasta la llegada de Internet) ha adquirido, sin pudor, los peores vicios de Internet, nutriéndose en sus informativos de informaciones surgidas de redes sociales (ya hablaremos de ellas en otra ocasión), tweets, memes y demás. Lo que tenemos es una generación inmersa en medio de un mar de información sesgada y manipulada. Eso sí, administrada en pequeñas píldoras para que sea fácil de asimilar.
Todo esto ha creado un mundo de ideales y principios volátiles, mal informado, en el que se hace a los niños comportarse como adultos, mientras los adultos se comportan como niños.
Mucha gente se muestra incapaz de mantener una conversación sobre un tema serio más allá de unos minutos. Rápidamente, cualquier dialogo deriva en el último video de humor de Youtube o la última canción machacona y machista, que se repite un millón de veces por Spotify. Si alguien persiste en tratar un tema político, social o cultural es calificado indefectiblemente como pesado y pedante, cuando no simplemente arrinconado por bicho raro.
En un mundo acostumbrado al consumo rápido, las relaciones interpersonales se desechan con la misma facilidad que se pasa de ver una serie a otra de moda. Muchos jóvenes presumen de las múltiples veces que se han enamorado, sin comprender que quien se enamora muchas veces es que no se ha enamorado nunca.
Vida blog
El problema es que, cuando estas nuevas generaciones se enfrentan al mundo real (acceder al mundo laboral, establecer relaciones estables, crear una familia, etc…), se muestran en muchos casos incapaces. Se atrincheran, así, en una eterna adolescencia incapaces de madurar, pasando de relación superficial a relación superficial, gastando el poco dinero que ganan sin control e intentado inútilmente esquivar un mundo que terminará por echárseles encima, estén o no preparados.
Corremos el riego de crear una o varias generaciones perdidas, sin fuerza de voluntad para tomar sus propias decisiones y, lo que es peor, totalmente incapaces de afrontar las consecuencias de sus actos. Una generación de expertos en buscar excusas y esquivar las responsabilidades.
Pero, a pesar de este panorama tan poco reconfortante, si somos capaces de tomar conciencia del problema, estamos a tiempo de cambiar el rumbo radicalmente. Para conseguirlo, debemos esforzarnos en educar a nuestros hijos en una mentalidad crítica con el mundo que les rodea. Debemos inmunizarles contra su tendencia natural a asimilar sólo lo sencillo y conseguir que se acostumbren a utilizar Internet para comparar fuentes y profundizar el la búsqueda de información.
Por otro lado, es fundamental que los escritores de blogs, creadores de contenidos y los usuarios en general de Internet, luchemos contra las limitaciones que las grandes corporaciones intentan imponernos. Hagamos artículos más detallados y profundicemos en los temas, aunque nuestras herramientas SEO nos digan que Google nos pondrá en la última página de los buscadores. ¿Para qué queremos que nos lean si no tenemos nada que decir?.
Quizá, si empezamos a ser mas responsables con las herramientas que tenemos entre manos, consigamos despertar de una vez el verdadero potencial revolucionario de Internet. Debemos hacer de Internet un catalizador de la expansión cultural de la sociedad y no la maquinaria de manipulación colectiva en que intentar convertir la red de redes. La batalla ha comenzado ¿Lo conseguiremos?