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El comic y la literatura: un matrimonio complicado

El comic y la literatura
El comic y la literatura

El comic y la literatura deberían ser un matrimonio bien avenido, sin embargo, cuando he profundizado en el tema para preparar este video artículo, he descubierto todo lo contrario. Existen una gran cantidad de sesudos análisis literarios que intentan dilucidar si el comic es un género literario o no, algunos de ellos respirando una extraña agresividad contra el mundo del comic.

Desde mi punto de vista, todas estas discusiones son un absoluto dislate, más parecido a las discusiones en el seno del cristianismo sobre el sexo de los ángeles que aún auténtico debate literario.

El cómic ha sido considerado durante mucho tiempo como un subproducto cultural, apenas digno de otro análisis que no fuera el sociológico. Sin embargo, en los años 60 del pasado siglo comenzó una reivindicación artística, de tal forma que, en 1964, el belga Morris, dibujante de Lucky Luke, propuso considerarla como noveno arte. Esta idea prosperó, afortunadamente y, hoy en día, las artes son 9, universalmente reconocidas:

  1. Arquitectura
  2. Musica
  3. Pintura
  4. Literatura
  5. Danza-teatro
  6. Escultura
  7. Cine
  8. Fotografía
  9. Cómic

Esto deja claro que el comic es un arte al igual que la literatura. Por eso, no me parece lógico empeñarse en marcar las diferencias entre ambos medios, que por otra parte son obvias. Lo que realmente importa es cómo ambas artes pueden colaborar y ayudarnos a crear grandes obras literarias. Desde este punto de vista, me quedo con la concepción de Will Eisner que consideraba al comic como un arte secuencial.

En el fondo, el comic no es otra cosa que una vuelta a los orígenes de la literatura. La necesidad de contar y transmitir historias comenzó en el ser humano de una manera gráfica, a partir de dibujos. Con el tiempo estos dibujos evolucionaron y se esquematizaron creando los primeros lenguajes jeroglíficos, que, posteriormente, se esquematizarían aún más dando lugar a la escritura como la conocemos. Por eso, contar historias mediante imágenes es, simplemente, una vuelta al origen de la comunicación.

El comic, a pesar de sus claras diferencias respecto a la literatura, no debe ser considerado un especie de hermano menor ésta (algo que ya comentamos que ocurría también con el cine), sino que es un medio de expresión distinto, pero complementario. Os sorprendería la cantidad de grandes literatos y artistas que han sido admiradores del mundo de la historieta, como James Joyce, John Steinbeck o hasta Picasso.

En cuanto a la entre el comic y la literatura, el comic se ha encargado desde sus orígenes de adaptar grandes clásicos literarios. Esto le ha permitido en muchas ocasiones convertirse en un perfecto enganche a la lectura para muchos niños, entre los que me encuentro, que empezaron leyendo comic para llegar después a la literatura.

Es el caso de las adaptaciones juveniles de grandes obras como: ‘Moby Dick’, ‘Robinson Crusoe’, ‘Frankenstein’, ‘ El retrato de Dorian Grey’, Drácula, ‘Tom Sayer’, ‘La máquina del tiempo’, ‘La vuelta al mundo en 80 días’, ‘El hombre invisible’, ‘El último mohicano’, ‘La isla del Dr. Moreau’, ‘Los tres mosqueteros’ ‘El Dr. Jekill y Mr. Hyde’ y una infinidad de títulos más.

Muchos de estos comics juveniles simplificaban las obras literarias originales, omitiendo sus reflexiones más profundas para centrarse principalmente en la acción y aventura. Por eso, no pueden considerarse grandes adaptaciones literarias, aunque sí una excelente introducción a la lectura para los más jóvenes.

Sin embargo, nos engañaríamos si pensásemos que el comic es un medio únicamente dirigido a un público infantil. En realidad, existen obras dirigidas a todas las edades y que, al igual que la literatura, tocan toda clase de géneros; dese la fantasía, a la historia y la política o hasta la divulgación científica.

Os propongo, a continuación 5 de los mejores comic, con mayor valor literario propio, de mi ranking personal:

1. V de Vendetta (Alan Moore y David Lloyd, 1982-1988)

Se trata de una adaptación libre de la historia de Guy Fawkes, un revolucionario británico real, que es utilizado por Alan Moore y Davis Lloyd para realizar un excelente análisis del peligro del fascismo.

2. Maus (Art Spiegelman, 1977-1991)

En 1992, Maus se convirtió en la primera novela gráfica en ganar un Pulitzer. Art Spiegelman crea una historia de la Segunda Guerra Mundial, aparentemente divertida ( os judíos eran ratones y los nazis gatos) pero que resulta una historia llena de humanidad y realismo.

3. Contrato con Dios (Will Eisner, 1979)

Will Eisner acuñó con esta obra el término hoy tan utilizado de novela grafica. Se trata de una historia autobiográfica donde, a través de cuatro historias distintas, describe el Bronx de su niñez. Una perfecta descripción del Nueva York posterior al crack del 29

4. Batman: El regreso del caballero oscuro (Frank Miller, 1986)

Guionizado y dibujado por Frank Miller, este comic de Batman demuestra que el género de los superhéroes no está reñido con crear un relato adulto lleno de crudeza. La historia retrata a Bruce Wayne envejecido y retirado hace años, que tiene que volver a tomar el manto del murciélago para combatir contra la creciente podredumbre de Gotham.

5. El Incal (Alejandro Jodorowsky y Moebius, 1980-1988)

Jodorowsky y Moebius con El Incal, realizan una obra de gran magnitud mezclando géneros como la fantasía y la space-opera. Con esta obra, y las posteriores que crearon, sentaron las bases de una nueva ciencia ficción que ha influido de manera determinante en cómo hoy en día se concibe este género.

El comic ha adaptado también obras literarias complejas con gran acierto, dando lugar a auténticas obras de arte, en absoluto infantiles, y donde la obra literaria se refleja con total fidelidad. Me parece interesante destacar también algunas de las que a mi más me han gustado. Son obras que demuestras que comic y literatura pueden complementarse y hasta darse valor mutuamente en obras adultas llenas de contenido. Os dejo cinco comics que a mi me han encantado:

1. La caída de la casa Usher (Raúl García)

Raúl García realizó este comic a partir de material proveniente de la antología animada “Cuentos Extraordinarios” que él mismo dirigió. Se trata de una excelente adaptación de lo mundo de Poe, que además abarcan todo el espectro multimedia.

2. Patria (Toni Fejzula)

Adaptación de la excelente novela de Fernando Aramburu sobre cómo el terrorismo etarra marcó la vida de generaciones en el País Vasco. Toni Fejzula consigue realizar una plasmación gráfica de la obra que, no sólo no desmerece el original literario, sino que lo llena de emoción y matices.

3. Moby Dick (Christophe Chabouté)

Excelente adaptación de la novela de Herman Melville, indiscutible clásico universal. Realizada en blanco y negro, logra captar a la perfección el dramatismo en intensidad de la obra original.

4. Trilogía del Baztán (Ernest Sala)

En este caso, Ernest Sala, se lanza a adaptar las novelas de crimen y misterio de Dolores Redondo. Una trilogía literaria que fueron un éxito literario y también cinematográfico, en su adaptación a la gran pantalla. Una tarea muy complicada, que encima es la primer obra larga de este autor, y de la que sale con nota sobresaliente.

5. 1984 (Fido Nesti)

En esta ocasión, la famosa obra de George Orwell, es adaptada al comic por el dibujante italiano Fido Nesti. El autor consigue captar de manera sobresaliente el ambiente sofocante de la obra original, llevando el universo del Gran Hermanno a las viñetas con increíble acierto.

Como colofón a este repaso de grande obras, es imposible no destacar que también los comics han dado lugar a grandes obras literarias, alejadas de las viñetas. Libros que, de una u otra manera, tratan utilizan el mundo de los comics, como su temática central. Os traigo tres obras que quiero recomendaros especialmente:

1. La Física de los superhéroes ( James Kakalios )

Utilizando comparaciones con los poderes de distintos superhéroes, James Kakalios logra explicar principios de física avanzada de forma sencilla en increíblemente amena. Un libro de divulgación científica increíblemente ameno y divertido.

2. Apocalípticos e integrados (Umberto Eco)

Umberto Eco no enseña a comprender por qué el cómic ha sufrido para poder ser reconocido como arte o medio de comunicación serio. Una obra que viene como anillo al dedo a este video artículo.

3. Supergods (Grant Morrison)

Grant Morrison es uno de los más aclamados guionistas de comics de la actualidad. En esta obra nos enseña su peculiar visión de lo que con realmente los superhéroes.

Y con esto llegamos al final del artículo de hoy. Espero que os haya ayudado a entender mejor que no hay motivo alguno para hablar de «Comic o literatura» sino de «Comic y literatura».

Espero vuestras sugerencias sobre comics o libros que os parezcan imprescindibles (y todo aquello que queráis sugerir) en comentarios. Prometo contestaros a todos.

Os dejo. como siempre, con el video del artículo, que también podéis encontrar en el canal de youtube. No olvidéis suscribiros, si aún no lo habéis hecho.

Relación entre el COMIC y la LITERATURA. Una eterna y absurda discusión.

Relación entre el cine y la literatura

Relación entre el cine y la literatura
Relación entre el cine y la literatura

Hoy abordamos la relación entre el cine y la literatura en este nuevo video artículo. Pero antes deciros que ya superamos los 300 suscriptores en el canal de youtube. Por lo que, como lo prometido es deuda, he realizado ya el sorteo prometido entre los suscriptores. Podéis ver los dos ganadores en el video que acompaña este artículo y que os dejo al final. Muchísimas gracias a todos y ahora sí, hablemos de la relación entre el cine y la literatura.

En mis videos con recursos y consejos literarios, utilizo habitualmente comparativas con el mundo del cine. Y seguro que algunos os habéis preguntados si realmente ambos mundos son tan parecidos como para poder realizar estas comparaciones. De entrada, quiero deciros que considero que el cine es la mejor referencia y más amena con la que podemos contar para hablar de literatura. Desde mi punto de vista, ofrece un marco incomparable desde el que abordar el mundo de la narrativa, aunque es su caso sea visual y no escrita como la literaria.

Sin embargo, es justo reconocer que sigue existiendo una gran polémica al respecto. El problema viene de que algunos conciben la literatura como un arte, mientras que consideran que el cine es un mero espectáculo. Esto hace que el cine sea visto como un hermano menor, menos valioso que la propia literatura. A fin de cuentas, ¿cómo va a tener el cine el mismo valor que la literatura, cuando sintetiza los relatos en poco más de una hora y media de proyección?

Desde mi punto de vista, esta concepción es un error mayúsculo. De hecho, es ignorar la propia historia de la literatura que nació de la necesidad de transmitir historias de unas personas a otras. Inicialmente, se hacía de forma oral (como vimos cuando hablamos de los tipos de voz narrativa) y posteriormente pasó al relato escrito. El cine no es más que una evolución más de la forma de narrar del ser humano. Despreciarlo como espectáculo es un absurdo porque ¿qué son nuestros lectores sino espectadores de nuestros relatos escritos? ¿No es por tanto también la literatura un espectáculo?

En múltiples ocasiones, al realizar una adaptación de obras literarias al cine, se suele rechazar la película lamentando que la complejidad del texto literario haya sido despreciada por la superficialidad de las imágenes. Muchas veces es una crítica perfectamente merecida, pero, en otras, nace del mero desconocimiento, ya que el cine utiliza un lenguaje distinto. Ambas obras, literaria y cinematográfica, resultan exitosas si cumplen su verdadero objetivo: conseguir que el lector entienda el relato y reciba el mensaje que el escritor pretendía enviar con su obra.

Aunque, el cine es un modo de expresión nuevo, necesariamente diferente de la literatura, con una expresividad distinta y un lenguaje diferente, esto no es un problema, sino un valor añadido que le permite ofrecer un enfoque novedoso en el arte de contar relatos.

Lo cierto, siempre desde mi punto de vista, es que cine y literatura no son incompatibles, sino muy al contrario perfectamente complementarios. De hecho, constituyen un matrimonio exitoso en ambas direcciones. Algunos ejemplos de estas influencias mutuas positivas son:

  1. La innegable capacidad del cine para captar la atención de espectadores haciendo que, tras una película, muchos hayan decidido profundizar en la obra cinematográfica buscando sus fuentes literarias. Hay casos tan claros como Harry Potter, el Señor de los Anillos o series como Juego de Tronos. Obras que ya gozaban de prestigio al ser adaptadas al cine, pero a las que estas adaptaciones catapultaron en las listas de los libros más vendido convirtiéndolas en inmortales. Dentro de muy poco se estrenará DUNE y esperemos que tenga el mismo resultado porque la saga de Frank Herbert bien lo merece. Probablemente en breve dedique un video a “Destripar DUNE”.
  2. La capacidad de la literatura de inspirar toda clase de películas, arrastrando a lectores ávidos de ver sus personajes literarios favoritos encarnados en la gran pantalla. En algunos casos recuperando incluso obras literarias clásicas, que de otra forma dormirían el sueño de los justos pero que consiguen revivir periódicamente, gracias a estas adaptaciones Es el caso de las adaptaciones de obras como Romeo y Julieta de William Shakespeare, Los miserables de Víctor Hugo o la eternamente resucitada en navidades Cuento de Navidad de Charles Dickens.
  • El surgimiento de nuevos géneros literarios específicos del cine como “el guión”, que no deja de ser una obra literaria en la línea del teatro tradicional. Un género es auge que bien merece un estudio aparte.

En definitiva, cine y literatura son dos caras de la misma moneda, cada una con sus virtudes y defectos y plagadas de diferencia y similitudes. Pero, sobre todo, complementarias en su objetivo de contar historias y transmitir emociones. Como escritores no debemos ser sectarios descalificando el cine como un arte menor, porque, a fin de cuentas, ¿a quién de nosotros no le gustaría ver alguna de sus obras en la gran pantalla? Os dejo con el video, que también podéis encontrar en el canal de youtube y no olvidéis suscribiros, si aún no lo habéis hecho.

Cine y literatura

Empezando por el final: ¿Cómo crear una historia redonda?

Empezando por el final
Empezando por el final

Empezando por el final. En el nuevo video artículo de hoy, quiero comentaros una técnica personal con la que conseguiréis crear un relato redondo, con coherencia y satisfactorio para el lector. Una técnica con la que conseguiréis que las tramas de vuestros relatos encajen como un perfecto mecanismo recién engrasado.

Una técnica que consiste, ni más ni menos que en empezar vuestra historia por el final.

Al final del artículo, como regalo para los que leáis todo el artículo, os explicaré también una técnica narrativa que os ayudará a crear fines impactantes en vuestros relatos. Y ahora si hablemos de finales.

Lo primero que quiero dejar claro es que no se trata de utilizar la técnica narrativa “in extrema res” o recurrir al “flash back”, de lo que ya hablamos cuando os explicaba la estructura narrativa.

Si recordáis, cuando os daba una serie de consejos sobre cómo concebir una buena idea para vuestros libros (también os dejo el enlace por aquí), os insistí hasta la saciedad en un concepto fundamental “la coherencia”. Pues bien, con la técnica que hoy os traigo lo que pretende es precisamente eso; desarrollar un método que dote a nuestras historias de total coherencia.

Para lograrlo, os propongo algo que os puede parecer sorprendente y es que lo primero que concibáis de vuestra historia sea el final de ésta.

Aconsejaba Edgar Allan Poe, en su mítica «Filosofía de la composición«, que antes de comenzar a escribir deberíamos tener muy claro qué efecto final pretendemos:

“Si algo hay evidente es que un plan cualquiera que sea digno de este nombre ha de haber sido trazado con vistas al desenlace antes que la pluma ataque el papel. Sólo si se tiene continuamente presente la idea del desenlace podemos conferir a un plan su indispensable apariencia de lógica y de causalidad, procurando que todas las incidencias y en especial el tono general tienda a desarrollar la intención establecida.” (Poe, Filosofía de la composición)

Edgar ALLAN POER

Es decir, que lo primero que debemos saber de nuestra historia es cuál es su objetivo, qué pretendemos narrar y, por eso, os propongo que concibáis primero el final de vuestros relatos.

Se que esto es lo contrario de lo habitual, probablemente la mayoría de vosotros empezáis a escribir relatos porque se os ha ocurrido una idea que os resulta interesante. Esto no es malo, el problema empieza cuando, a partir de esta idea, concebís personajes, entornos y tramas sin haber pensado claramente cuál será el final de la historia. En este caso, por muy bien que desarrolléis vuestra trama os veréis abocados a improvisar este final y esto suele desembocar en un relato fracasado.

Ya os he puesto ejemplos de esto cuando hablábamos de la estructura narrativa, y os hablaba de la incoherencia de algunas series en su final, como la última temporada de «Juego de Tronos», donde sus guionistas se vieron obligados a improvisar el final ya que George R. Martin aún no había publicado la última novela de la saga. El resultado; el destrozo de una de las mejores series tanto literarias como televisivas de los últimos años. T

También os hablaba de «Lost», donde el desastre fue aún mayor; la improvisación del final llegó al punto de obviar múltiples tramas y subtramas, dando la sensación al espectador de que lo perdido no fueron los pasajeros del avión, sino su tiempo al ver la serie. En este caso, es tan clara la improvisación que, si insertáis el final en cualquier temporada, hubiesen podido terminar la serie con la misma incoherencia en cualquier momento.

Por eso, para evitar que os pase esto es importante que, antes de comenzar a escribir cualquier historia, concibáis completamente el final que le vais a dar. Esto os ofrecerá múltiples ventajas como:

  • Mayor facilidad para la creación de tramas y subtramas con absoluta coherencia, ya que desde el principio sabréis como van a ser concluidas.
  • Evitar contradicciones en el desarrollo y comportamiento de los personajes, en su evolución hacia la conclusión final.
  • Evitar improvisaciones en el desarrollo de la trama que rompan la continuidad de la historia.
  • No caer en precipitaciones o cambios de ritmo narrativos injustificados al llegar al final.

Un ejemplo de historia concebida empezando por el final al lo podemos tener en la primera temporada de «Prision Break». Para quien no la hayáis visto, la serie se trata de cómo un hombre comente un delito para ser encerrado en una cárcel donde cumple condena su hermano, condenado por asesinato, con la intención de ayudarle a fugarse.

La primera temporada funciona como un reloj porque el autor ha concebido todos y cada uno de los detalles de la fuga desde el primer momento y mueve a los personajes a la conclusión con precisión suiza. La coherencia es total con detalles como la puesta de un pequeño pájaro de papel en el agua de un desagüe, cuyo verdadero significado descubres varios capítulos después. Por no hablar de todos y cada uno de los tatuajes del protagonista, cuyo significado va desgranándose poco a poco.

Otro ejemplo lo tenéis en la serie “La casa de papel”. Nuevamente, los guionistas concibieron primero el final de la temporada y del robo del Banco de España en todos y cada uno de sus detalles. Después, fueron colocando a los personajes en sus roles precisos, especialmente al profesor, con total precisión.

Esta seria demuestra que eliminar la improvisación de una historia, no sólo no le resta frescura o sorpresa, sino que, muy al contrario, puede contribuir a provocar el asombro del espectador.

Es importante dejar claro que el concebir el final, antes de lanzarse a concebir la trama es todos sus detalles, no impide que vuestro final pueda ser sorpresivo, si es este efecto el que perseguís con vuestro relato. De hecho, lo facilita ya que, si sabéis el final, es mucho más sencillo utilizar recursos narrativos para que llevar al lector a conclusiones erróneas sobre lo que está ocurriendo sin caer en la temible incoherencia narrativa.

Y como colofón y ya que lo prometido es deuda os explico uno de estos recursos narrativos que os vendrá de perlas para que vuestros finales sean sorprendentes e inolvidables. Se la conoce como la técnica de «portal abierto» o «portal cerrado». Se trata de sorprender el lector justo cuando se va a producir el desenlace de la trama usando uno de estos dos métodos:

1. Portal cerrado.

Se utiliza cuando planeáis un final feliz y consiste en que, justo antes de que éste se produzca, introduzcáis una secuencia de acontecimientos que haga creer a vuestros lectores que el final va a ser triste, desgraciado o trágico. En el último momento solucionaréis esta situación sobrevenida y el final será feliz y sorprendente.

Un ejemplo lo tenéis en: «El show de Truman», donde cuando parece que el protagonista va a escapar de su encierro, el director del show realiza una intervención que parece que le va a convencer de no escapar. Sin embargo, al final escapa tal y como se espera desde el principio.

Otro ejemplo podría ser el final de la inolvidable “Con faldas y a lo loco”, aunque aquí es más difícil definir si sería “Portal cerrado” o “Portal abierto”, decidme vosotros mismos qué opináis.

2. Portal abierto.

Como ya adivinaréis es justo lo contrario de lo anterior. En este caso planeáis un final triste para vuestro relato. Lo que debéis hacer ahora es convencer al lector en el último momento de que el final será feliz, para romper esta ilusión al final precipitando el final triste planeado.

Un ejemplo clásico lo tenéis en: «Lo que el viento se llevó«. Scarlett O’Hara ha tenido que superar de toda clase de desgracias y, cuando parece que va conseguir recuperarse y Rhett Butler reaparece, todo parece augurar la reconciliación final. Sin embargo, en el último minuto el la deja de nuevo con la demoledora frase: «Francamente, querida, me importa un bledo».

Bueno y con esto terminamos el video artículo de hoy, como siempre suscribiros si os ha gustado aquí o al

Os dejo con el video artículo de mi canal de youtube y recordad que estamos apunto de realizar el sorteo por los 300 suscriptores. Os dejo con el video.

Empezando por el Final. Crea historias impactantes con la coherencia de una máquina de precisión.

Claves imprescindibles para entender la Estructura Narrativa

Claves imprescindibles para entender la Estructura Narrativa
Claves imprescindibles para entender la Estructura Narrativa

Hoy desgranamos las «Claves imprescindibles para entender la Estructura Narrativa». Con este nuevo video artículo que incorporamos a la Videoteca, intentaré ayudaros a entender como organizar y desarrollar la información en vuestros relatos. Como siempre podéis ver el video con ejemplos en el canal de youtube.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que existen dos tipos de estructuras narrativas: la externa y la interna. La estructura narrativa externa de la narrativa es la forma física en que se organiza el texto; capítulos, párrafos, actos, escenas, secuencias, …. Pero, de la que vamos a hablar hoy, es de la estructura interna de un texto narrativo, que es la manera en la que se organizamos la información que queremos narrar.

Gráfico Estructura Narrativa Interna
Gráfico Estructura Narrativa Interna

La estructura narrativa interna se divide en tres partes diferenciadas:

  1. Introducción o Planteamiento.

Puede denominarse también inicio o presentación. Es el punto de comienzo del relato, en el que se presenta y sitúa la historia y los personajes principales. Suele ser de corta duración y ayuda principalmente en la ambientación, respondiendo a las preguntas iniciales que circulan en la mente del lector, sobre el dónde, el cuándo, el quién, el por qué, etc…

Un ejemplo muy descriptivo son las películas de la saga de Indiana Jones. La primera película, “En busca del Arca perdida», se inicia con el final de una aventura de Indiana, lo que nos ayuda a entender el personaje. Esta escena inicial nos descubre el dónde y el cuándo y crea ya la ambientación que seguirá el resto de la historia. Toda esta aventura forma parte de la introducción o planteamiento, que se completa con las escenas iniciales de Indiana dando clases en la Universidad, que terminan de responder al quién e incluso al porqué de la historia.

Hoy en día, cuando la capacidad de atención de la población es cada vez menor, debido al uso y abuso de la inmediatez que producen en nosotros las nuevas tecnologías, especialmente Internet, esta parte se ha convertido en crucial a la hora de narrar una historia. Se puede decir que si un escritor no capta la atención e interés del lector en los primeros párrafos de su obra, ésta fracasará y el lector la abandonará sin terminar de leerla. Por eso, hay que cuidar la introducción al máximo, es la carta de presentación de vuestra historia (incluso de cara a editores).

2. Nudo o Desarrollo.

Aunque es menos usual, suele denominarse también medio o complicación y es la parte central de la narración, donde los personajes empiezan a moverse, haciendo frente a problemas y conflictos para conseguir su objetivo. Esta parte constituye la más amplia en extensión de la narración y es básicamente donde se desarrolla el grueso de la acción.

Es interesante recordar, aunque ya dimos algunas pinceladas a este respecto en el artículo sobre el marco escénico y temporal de la acción, que la estructura narrativa puede desarrollarse de dos formas distintas:

  • De forma lineal. Los hechos se suceden uno detrás de otros de forma cronológica
  • De forma no lineal. Se rompe el orden cronológico con saltos al pasado (flash-backs) o al futuro (flash-forward).

No os dejéis encorsetar por estos conceptos, jugad con ellos. Podéis mezclar distintos modos narrativos o incluso ofrecer un desarrollo en el que, cuando el lector crea haber alcanzado un clímax, se encuentre que solo es la introducción de un nuevo desarrollo imprevisto. En esto el director de cine Cristopher Nolan es un maestro, utilizando tramas y sub tramas anidadas sin fin, en obras como como «Origen» o en sus películas de la trilogía de «Batman».

3. Desenlace o Final.

En el desenlace o final se alcanza el clímax de la acción y el protagonista o protagonistas soluciona el conflicto creado y desarrollado en la obra. Es decir, es el momento en el que se responden todas las preguntas en la mente del lector.  En esta parte os recomiendo que el desenlace lo narréis de forma ágil y concisa. Si se alarga en exceso un final pierde su capacidad dramática.

Podéis jugar con dos tipos de desenlace:

  • Desenlace cerrado. Se da una conclusión definitiva y completa a todas las tramas y subtramas abiertas durante la narración.
  • Desenlace abierto. Aunque se concluye la trama principal, se dejan abiertas subtramas o hilos narrativos, de forma que la historia pueda continuarse más adelante, en otro libro o en la mente del lector.

Sin embargo, lo principal es que no uséis “trampas” para plantear soluciones facilonas que dejen completamente insatisfecho al lector. Puede que una vez legados aquí hayáis conseguido que el lector lea vuestra obra, pero, si este no queda satisfecho con el final, no va a recomendaros a otros lectores y vuestra obra fracasará. Eso no significa que tengáis que dar un final feliz de color de rosa. La satisfacción del lector la conseguiréis sobre todo cuidando la coherencia narrativa.

Igual es conflictivo, pero como ejemplo de final incoherente tengo que comentar la serie de televisión Juego de Tronos. Basada en la serie de novelas Canción de hielo y fuego, escrita por el estadounidense George R. R. Martin, es un perfecto ejemplo de giro injustificado, no en la trama, sino en los caracteres de los personajes. Toda la última temporada puede considerarse el desenlace de la serie y al jugar con estos giros injustificados, que los guionistas pensaron muy acertados, consiguieron uno de los finales que más insatisfechos han dejado a los espectadores de la historia de la televisión.

Aunque también es justo reconocer que aún no ha sido publicada la última de las novelas, por lo que, desde el punto de vista literario, la serie hasta ahora sigue gozando de un desarrollo excelente, pletórico de coherencia. Sólo esperemos que George R. Martin no siga la estela de la serie de televisión y cree un final digno de su obra.

Hasta aquí el artículo de hoy, os dejo con el video artículo y no olvidéis suscribiros y comentar todo lo que queráis, aquí en el blog y en el canal de youtube. Estada atentos que pronto habrá importantes novedades.

Domínalo todo sobre la Estructura Narrativa

5 claves esenciales para entender «La voz narrativa»

5 claves esenciales para entender "La voz narrativa"
5 claves esenciales para entender «La voz narrativa»

5 claves esenciales para entender «La voz narrativa», es el nuevo video artículo en el que continúo con el repaso a conceptos, trucos y consejos que os ayudaran a afrontar con garantías vuestras futuras obras literarias. Como siempre, os dejo el artículo completo a continuación, junto con el vídeo artículo, donde me extiendo con ejemplos y demás. Podéis, por supuesto, encontrar todos estos artículos también en el canal de youtube (al que os animo a suscribiros) y en la Videoteca.

Antes de entrar en harina, es importante que comprendáis algo que quizá os parezca muy raro: “El autor y el narrador de un relato o novela no son la misma persona”. El autor sois vosotros, los que os ponéis al teclado a escribir y devanaros los sesos frente a la pantalla o la hoja de papel. El narrador, sin embargo, es la personalidad ficticia que narra desde vuestra obra los hechos que en ellos suceden. Y es de este ente ficticio tan importante, del que hoy vamos a hablar en profundidad, adentrándonos en los misterios de la voz narrativa.

1. ¿Qué es la voz narrativa?

Es el tipo de voz que adopta el narrador que va a contar la historia. Es algo que debéis elegir de forma consciente y premeditada porque marcará completamente el tono de vuestra narración; es vuestra primera y más importante decisión antes de comenzar a escribir.

Quizá os parezca extraño hablar de voz cuando estamos tratando sobre textos escritos, pero debéis tener en cuenta que la literatura empezó como una transmisión oral de narraciones. Todos recordaréis la figura de los trovadores y juglares en la Edad Media y cómo iban de pueblo en pueblo contando relatos, algunos adornados con murales e ilustraciones portátiles. Eran los Youtubers e influencers de la época.

Existen tres tipos de voces narrativas, de acuerdo al modo en que se produce la narración, cada una de ellas caracterizada, normalmente, por el uso de una persona gramatical distinta (primera, segunda o tercera persona). Tienen nombre un poco complicados (que no hace falta saberse de memoria, no os asustéis), pero que es interesante conocer cómo funcionan:

  • Narrativa homodiegética.
  • Narrativa autodiegética.
  • Narrativa extradiegética.
Esquema explicativo sobre la "Voz Narrativa"
Esquema explicativo sobre la «Voz Narrativa»

2. Narrativa homodiegética

Con esta palabra tan apoco agraciada, se describe a la voz narrativa que narra desde el interior del relato, pudiendo corresponder, o no, al protagonista. Es decir, el narrador es un personaje que se sitúa dentro de la historia relatada. Por eso, se utiliza la primera persona del singular para realizar este tipo de relatos. Podríamos hablar, en este sentido de dos tipos de narradores homodiegéticos:

  •  Protagonista. El narrador es el protagonista de la historia. Tiene como limitación que solo puede narrar lo que le pasa al protagonista en persona, ya que no hay manera de que conozca lo que les ocurre a otros personajes, salvo que le sea relatado indirectamente por un testigo.
  • Testigo. El narrador es un actor secundario testigo de la historia. Tiene la ventaja de que conoce los hechos de que ha sido testigo, lo que puede englobar a las experiencias de más personajes y no sólo al protagonista.

3. Narrativa autodiegética.

Seguimos con estas denominaciones tan sencillitas. En este caso, la voz narrativa llamada autodiegética, corresponde siempre al personaje central que narra su propia historia. La peculiaridad está en que lo hace en segunda persona, desdoblando su personalidad, casi como si hablase con su reflejo en un espejo. Suele usarse en narraciones donde se busca la complicidad con el lector, a veces incluso hablando con él desde el relato. No se suele utilizar mucho porque, no nos engañemos, es realmente complicado de utilizar, sobre todo en relatos largos.

4. La voz narrativa extradiegética.

Llegamos por fin a la voz narrativa extradiegética. Ultimo de estos sencillitos términos que hace referencia al caso en que el narrador se ubica afuera de la narración. Este tipo de narraciones se hace siempre en tercera persona. Suele considerarse que existe tres tipos de narradores extradiegéticos:

  • Equisciente. El narrador, aunque externo, conoce lo mismo que uno de los personajes. Casi como si en realidad fuese una voz externa de este personaje en el relato, aunque nacida directamente de sus experiencias.
  • Deficiente. El narrador tiene menos conocimientos que los propios personajes. Digamos que el narrador descubre lo ocurrido a la vez que el lector.
  • Omnisciente. El narrador es omnipotente, lo sabe todo de la historia, incluso más que los protagonistas. Este tipo de relatos permite el uso de flash back o incluso flash forwards, ya que el narrador conoce incluso el pasado y el futuro.

5.  Intención Comunicativa

Está muy bien saber cómo clasificar las voces narrativas y demás, pero la gran pregunta es ¿Cuándo y cómo las utilizo? En este sentido, es fundamental entender la “intención comunicativa” que persigues en tu narración. Aunque la intención comunicativa daría para un artículo completo, quiero simplemente comentaros algunas pinceladas de este concepto, aplicado al texto literario. Desde mi punto de vista, podemos hablar de tres tipos de intención comunicativa:

  • Intención argumentativa: Es cuando intentas defender una idea central a través de tu narración. Por ejemplo, si buscas relatar una historia que busque concienciar sobre feminismo, te interesará una narración que implique profundamente al lector. En este sentido, en este tipo de obras lo más adecuado podría ser utilizar una voz narrativa en primera persona ya que te permitirá realizar un relato mucho más emocional.
  • Intención descriptiva: Lo principal en el relato es contar cómo son los objetos, personas, lugares, animales, sentimientos. Sería por ejemplo un relato de viajes, En este sentido la voz narrativa en tercera persona y un narrador omnisciente, puede ser lo más adecuado. Aunque, si te interesa profundizar en lo sentimientos del protagonista mediante la descripción de una experiencia personal, volveríamos al relato en primera persona.
  • Intención literaria: Es cuando nos centramos en el propio relato de historias y acontecimientos. Es la intención comunicativa habitual de la mayoría de las obras de ficción literaria. En este caso, cualquier voz narrativa puede utilizarse sin problemas. Personalmente, prefiero el uso de la tercera persona, ya que me resulta más versátil y fácil de manejar.

Si os dais cuenta, no he nombrado la narrativa en segunda persona. En realidad, es perfectamente adecuada en algunos relatos cortos y puede conseguir unos efectos inolvidables para el lector. Sin embargo, particularmente me resulta realmente complicada de utilizar con solvencia y no la recomiendo, salvo que ya hayas conseguido un manejo sobresaliente de las letras.

Con esto llegamos al final del artículos de hoy. Reconozco que un poco denso, pero os aseguro que es muy importante que manejéis la «voz narrativa con soltura. Y ahora sí, os dejo el video artículo disponible en el canal de youtube. No olvidéis suscribiros y sobre todo comentar, comentar y luego comentar más.

Descubre la Voz Narrativa en 5 claves esenciales
5 claves esenciales para entender «La voz narrativa»

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