Categoría: Cine

Destripando DUNE

Destripando DUNE
Destripando DUNE

Con «Destripando DUNE» recuperamos la sección dedicada a destripar obras literarias, acompañándolo con una ilustración hecha ex profeso para la ocasión. Esta semana le ha tocado a DUNE, una obra cuya adaptación al cine está recién llegada a todas las carteleras. Por eso, es el momento de destripar una de las sagas literarias más importantes de la ciencia ficción.

Pero antes quiero daros las gracias por la acogida que está teniendo el canal de youtube entre todos los adictos a la literatura que cada vez somos más. Poquito a poquito, pero con buena letra (nunca mejor dicho), estamos a punto de llegar a los 500 suscriptores. Por eso, para celebrarlo como se merece, al final del artículo de hoy os explicaré como conseguir la ilustración de DUNE dedicada en exclusiva y completamente gratis.

Ahora empecemos «Destripando DUNE«:

Dune es una novela de ciencia ficción escrita por el escritor estadounidense Frank Herbert en 1965. Su éxito fue rotundo; en 1966 ganó el Premio Hugo y en 1965 la primera edición del Premio Nébula a la mejor novela de ciencia ficción. Debido al gran éxito de la novela, el autor continuaría la saga con El mesías de Dune (1969) y Hijos de Dune (1976), que cerraba la historia como una trilogía. Aunque no pensaba continuarla, nuevamente el éxito que mueve montañas, hizo que el autor escribiera un cuarto libro, Dios emperador de Dune (1981). Tampoco aquí terminaría la saga, sino que años escribiría un quinto y sexto volúmenes Herejes de Dune (1984) y Casa Capitular Dune (1985), dejando un final completamente abierto a una nueva entrega.

Tras la muerte de Frank Herbert, el hijo del autor, Brian Herbert, en asociación con el escritor de ciencia ficción Kevin J. Anderson realizaron dos trilogías que narraban los antecedentes que condujeron a los hechos de la saga principal, Preludio a Dune (1999-2001) y Leyendas de Dune (2002-2004), escritas, así como dos novelas que concluyen supuestamente la saga original, Cazadores de Dune (2006) y Gusanos de arena de Dune (2007).

Como ejemplo del increíble éxito de estas obras baste comentar que, en 2007, 42 años después de escrita, la novela original de la saga “Dune”, vendió más de 12 millones de ejemplares, convirtiéndose en la novela de ciencia ficción más vendida.

Como siempre lo primero que necesitamos saber para entender mejor la gestación de esta magnífica obra es quién era Frank Herbert, su autor.

Frank Herbert nació el 8 de octubre de 1920 en Tacoma, Washington, hijo de Frank Patrick Herbert Sr. y Eileen (McCarthy) Herbert. Se crio en un entorno familiar pobre consiguiendo sus primeros trabajos en periódicos modestos, ocupando toda clase de puestos. Llegó incluso a trabajar como fotógrafo en la Armada de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Se casó con Flora Parkinson en San Pedro, California, en 1940 y tuvo una hija en 1942, pero terminó divorciándose. Herbert volvió a casarse en 1946 con Beverly Ann Stuart, a la que había conocido en la Universidad de Washington, en una clase de escritura creativa y con la que Llegaría a tener dos hijos.

En realidad, Herbert no llegó a graduarse nunca en la universidad, ya que, al parecer, estudiaba solo lo que le interesaba.  Aunque estaba claro que tenía una indiscutible vocación literaria, era un hombre erudito que se interesó en la obra de distinto pensadores como Freud, Jung, Jaspers y Heidegger que influyeron claramente en su obra y le adentraron en el mundo del budismo. Lector voraz de ciencia ficción, llegó a confesar que estuvo leyendo ciencia ficción durante diez años antes de decidirse a escribirla él mismo. Entre sus autores favoritos estaban H. G. Wells, Robert A. Heinlein, Poul Anderson y Jack Vance. La primera historia de ciencia ficción de Herbert sería Looking for Something (Buscando algo), publicada en abril de 1952. Es interesante comprobar que ya en esta obra se interesa claramente por los conflictos mundiales que podría producir el consumo y la producción de petróleo.

Lo que a nosotros nos interesa siempre es saber cómo los autores pudieron llegar a concebir sus historias. En el caso de Dune, el propio autor explicó mucho de su proceso creativo. La novela empezó a concebirse basándose en su trabajo como periodista, concretamente en la documentación que consiguió para un artículo sobre el Área recreativa nacional de dunas de Oregón. El artículo no se publicó, pero su labor de investigación plantó la semilla de su futura novela. Después aun tardaría cerca de seis años en terminar de documentarse y en plasmar en papel su idea, dando lugar a su novela Dune, publicada en 1965.

Aunque no quiero destriparos la historia de la novela en sí, es importante comprender las influencias que modelaron algunos de sus aspectos mas importantes. Veámoslos:

  1. Desierto. Toda la novela transcurre en un desierto claramente inspirado en los desiertos reales y en Arabia en particular, tal y como el propio autor explicó varias veces.
  2. La «especie». La novela gira en torno a las luchas de poder alrededor de un misterioso producto llamado la «especie», que es lo que permite plegar el Universo, y viajar por tanto por él, y que sólo puede obtenerse en el planeta desértico de Arrakis. Es obvio que esto se basa en la dependencia del petróleo, base de las comunicaciones y el transporte mundial en el siglo XX.
  3. Mesiansimo. En la novela está presente una suerte de profecía religiosa que anuncia la llegada de un Mesías. El autor se basó en la influencia de las religiones, especialmente orientales. En el islam los sunitas afirman esperan la llegada de Mahdi; un mesías guerrero que implantará el reino del islam. En Dune el mesías recibe el nombre de Muad’Dib.
  4. Líder revolucionario. En la novela un extranjero une a las distintas tribus e Arrakis para levantarse frente al imperio. En este sentido Herbert, se inspiró de manera clara en la figura de Lawrence de Arabia. Durante la Revuelta Árabe de Oriente Medio a comienzos del siglo XX, el oficial británico, Thomas Edward Lawrence, movilizó a guerreros árabes para quebrar el poder del Imperio otomano en la península Arábica. La figura de este líder guerrero y espía británico se ha convertido con el paso del tiempo en un verdadero icono del líder revolucionario.

Como vemos, una vez más, la musa visitó al autor de estas fantásticas novelas, Frank Herbert, pero lo hizo acompañada de más de seis años de duro trabajo de documentación. Por no hablar de toda una vida dedicada el periodismo que le nutrieron de amplios conocimientos en grandes figuras históricas, religiones, política, e incluso de ecologismo, aspectos que impregnan completamente las páginas de toda su obra.

Aunque Dune tuvo una buena acogida y fue un éxito de crítica desde su publicación, Frank Herbert no experimentó el verdadero éxito hasta llega al cine la adaptación de la obra de David Lynch en 1984. Aunque paradójicamente, ese mismo año murió su mujer. Herbert volvería a casarse en 1985. Al año siguiente, el 11 de febrero de 1986, una embolia pulmonar masiva acabaría con su vida, tras una cirugía por cáncer de páncreas.

Ilustración DUNE - J. C. Boíza
Ilustración DUNE – J. C. Boíza

Y hasta aquí el destripamiento de esta genial obra. No me resisto, sin embargo, a comentaros un aspecto más de esta obra genial. Ya hemos hablado de la relación entre literatura y cine, y lo complicada que puede llegar a ser. Pues bien, Dune tiene una historia de adaptaciones especialmente atropelladas que merece la pena destacar.

El primer director que intentó llevarla al a la gran pantalla en 1974 fue, ni más ni menos, que Alejandro Jodorowsky, al que recordaréis por ser el guionista del Incal, uno de los comics que os recomendaba en el pasado post sobre Comic y literatura. Pues bien, con el arte de Moebius (dibujante del incal) y H. R. Giger, increíble artista responsable del diseño y ambientación del mítico Alien, pretendía dotar al proyecto de un aspecto visual impactante, además quería contar con actores como Orson Welles en el papel del Barón Harkonnen y el pintor Salvador Dalí como el Emperador Shaddam IV. Para rematarlo todo, la banda sonora correría a cargo de Pink Floyd.

Una propuesta megalómana (la película iba a durar 9 horas) que, aunque llegó a iniciar su preproducción, murió cuando fue imposible encontrar los fondos requeridos para una producción tan costosa. Una pena porque hubiese merecido mucho la pena ver esta versión de la novela. Existe un documental sobre este azaroso proyecto que merece la pena ver.

En 1984 el productor Dino de Laurentis junto al director David Lynch consiguió llegar al cine la noval Dune. Para lograrlo, reutilizaron parte del material de Jorodowsky. Aunque no tan faraónicamente concebida como la versión de éste, David Lynch logró, desde mi punto de vista, una adaptación más que digna a pesar de lo complicado de la obra original. Sin embargo, la obra fue un fracaso de crítica y público. El problema fue por un lado la dificultad de condensar en una sola película toda la novela y el enfrentamiento creativo entre el director, David Lynch ,que intentaba hacer algo distinto y creativo y el productor, Dino de Laurentis, sólo interesado en emular el éxito de La Guerra de las Galaxias.

En el año 2000 se estrenó una miniserie de televisión que adaptaba la novela Dune, a la que siguió una segunda miniserie que adaptaba la secuela Hijos de Dune. Ambas pasaron sin pena ni gloria por la pequeña pantalla, dejando un amargo sabor de boca a los aficionados a la obra de Herbert.

Un nuevo intento se produjo en 2008 cuando Paramount anunció una película basada en el film que sería dirigida por Peter Berg. A pesar de que el hijo de el hijo del autor, Brian Herbert, en asociación con el escritor de ciencia ficción Kevin J. Anderson llegó a formar parte del proyecto, este fue finalmente abandonado.

Finalmente, acaba de llegar a la gran pantalla una nueva adaptación del director Denis Villeneuve, que ha optado por realizar la adaptación en dos entregas. A priori parece una decisión acertada pero ¿será esta por fin la adaptación que la novela de Herbert merece? Prometo daros mi opinión en cuanto tenga la oportunidad de verla.

Y ahora como siempre os dejo con el video artículo de mi canal de youtube , correspondiente a este post. Pero antes como lo prometido es deuda, quiero como conseguir la ilustración que acompaña el artículo. Lo único que tenéis que hacer es mandarme un mail a mi dirección de contacto con el asunto «ilustración DUNE». También podéis utilizar el formulario de contacto de esta web. El único requisito que os pido es que, si no lo habéis hecho ya, os suscribáis al canal de youtube o a este blog y os convirtáis en uno más de nuestra familia de «adictos a la literatura».

DUNE Destripado. Y regalo una novela sin sorteos.

Las 10 peores adaptaciones literarias al cine

Las 10 peores adaptaciones literarias al cine
Las 10 peores adaptaciones literarias al cine

Las 10 peores adaptaciones literarias al cine que os traigo hoy, no son una recopilación realizada solo a mi gusto personal. Para su confección he tenido también en cuenta vuestras sugerencias, así como por la opinión de la crítica especializada. Obviamente, muchas otras obras se merecerían estar aquí, pero había que escoger diez.

De todas formas, si dejáis muchos likes y vuestras opiniones en los comentarios podemos hacer una segunda parte, analizando aquellas obras que vosotros mismos propongáis.

Como no solo conocer lo bueno enseña, y aquí lo que nos interesa es aprender, aunque sea de los errores de los demás, es hora de que empecemos con la recopilación de las 10 peores adaptaciones literarias al cine de todos los tiempos.

1. El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (2016)

La obra original en que se inspira esta película, es una exitosa serie de novelas del autor Ransom Riggs, cuyo primer libro se publicó en 2011.

La película pintaba bien, dirigida por Tim Burton y con un reparto de gran calidad e el que destacaban Eva Green o Samuel L. Jackson entre otros. El resultado, sin embargo, fue un absoluto desastre, donde no se respetó la obra original, e incluso se llegó a intercambiar el rol de algunos de los principales personajes de la obra. Se inventaron situaciones y se mezclaron los distintos libros sin criterio.

2. Cincuenta sombras de Grey (2015)

Cuando la escritora E. L. James publicó en 2011 su novela “Cincuenta sombras de Grey”, no podía imaginar la enorme repercusión que su obra tendría. Convertida en un bestseller, dio lugar rápidamente a una saga de novelas con más de 35 millones de libros vendidos. Con estas cifras la adaptación al cine era algo inevitable. Lamentablemente, fue precisamente la fama de la novela, debida en gran medida a su carga erótica, lo que supuso un peso para su adaptación, que sus realizadores no supieron solventar. Una cuestionable selección de protagonistas y una directora novata, Sam Taylor-Johnson, con sólo un largometraje a sus espaldas: Nowhere Boy (2009), presagiaban que el resultado no iba a ser demasiado bueno.

Inicialmente funcionó en taquilla. Sin embargo, lo cierto es que no gustó ni a la crítica ni a los lectores de la obra original, a pesar de que éstos llenaron las salas de cine. Es una película anodina, que llega a resultar aburrida y que, por supuesto, no refleja en absoluto el espíritu de la obra original.

3. Cazadores de Sombras (2013)

Las Crónicas de los Cazadores de Sombras (en inglés, The Shadowhunters Chronicles), comúnmente llamada Cazadores de sombras, es una serie literaria ambientada en el mundo fantástico de la escritora estadounidense Cassandra Clare. Algunos libros de la serie están coescritos con otros autores como Wesley Chu, Sarah Rees Brennan, Maureen Johnson y Robin Wasserman.

Más allá de lo cuestionable que personalmente me resultan este tipo de proyectos literarios, algo de lo que hablaré en futuros video artículos, su adaptación reúne todos los defectos que una adaptación pude reunir. Mezcla elementos de diversas novelas, llegando a alterar la trama de forma tan inexplicable que es difícil reconocer su parentesco con la novela original. Lo único realmente positivo que logró la película fue que consiguió que se cancelase el proyecto de llevar las siguientes novelas de la saga a la gran pantalla.

4. El cuervo (2012)

Edgar Allan Poe es uno de los autores más representativos de la novela gótica del siglo XIX. Creador del género detectivesco y precursor de la ciencia ficción, fue en los relatos de terror donde brilló con luz propia.

Uno de sus poemas más conocidos es El cuervo y en 2012 llegó al cine lo que parecía que iba a ser una adaptación de esta obra. Y digo parecía porque desde luego no lo fue. Aunque era de esperar una cierta libertad creativa por parte de su director, James McTeigue, para poder adaptar un poema corto a una película larga, lo que hizo fue mucho más allá. Mezclando elementos de distintas obras de Poe, el director creo una extraña historia en la que el escritor, interpretado por John Cusac, era el protagonista. Aunque en este caso no se pude pedir una fidelidad al texto original de la obra, lo cierto es que ni siquiera se logró captar la atmósfera y la intensidad dramáticas de las obras de Poe.

5. Los viajes de Gulliver (2010)

Los viajes de Gulliver de 1726 de Jonathan Swift es un relato clásico universal. Trata sobre un médico de un barco llamado Lemuel Gulliver, que durante sus viajes vive aventuras increíbles, a veces como un gigante en un mundo de hombres diminutos y otras como un hombre diminuto en un mundo de gigantes.

Rob Letterman decidió en 2010 llevar la obra al cine, eso sí modernizándola adecuadamente. Estos golpes de ingenio hollywoodienses sobre clásicos literarios universales suelen terminar en catástrofe y esta vez no fue diferente. Gulliver, interpretado por el actor cómico Jack Black, se convirtió en un periodista que quiere ser escritor que termina perdiéndose en El Triángulo de las Bermudas. Con este planteamiento ¿Qué podía salir mal? Sobran las palabras.

6. Percy Jackson y el ladrón del rayo (2010)

La novela que intenta adaptar esta película es El ladrón del rayo, de Percy Jackson y los dioses del Olimpo, del escritor Rick Riordan.

Independientemente de la mezcla de mitología griega un tanto especial que hace el autor en su obra, lo cierto es que la película, dirigida por Chris Columbus y Dioniso, se alejó completamente de la obra original. El film, que transpiraba por cada poro su aspiración a convertirse en el sustituto cinematográfico de la saga de Harry Potter, se quedó en una mera cinta de entretenimiento sumamente infantil.

El propio autor de la novela original, Rick Riordan, hizo el mejor resumen posible de la película diciendo: «Bueno, para ustedes, es un par de horas de entretenimiento. Para mí, es el trabajo de mi vida pasado por una picadora de carne cuando les supliqué que no lo hicieran».

7. ERAGON (2006)

Eragon es el primer libro de una popular saga de fantasía escrita por Christopher Paolini. La adaptación al cine, dirigida por Stefen Fangmeier sonaba muy bien en principio. Al reparto se unieron grandes actores de la talla de Jeremy Irons o John Malkovich. El resultado, sin embargo, fue una completa decepción. En este caso, parece que la culpa no fue enteramente de los creadores cinematográficos. Al parecer, fue la producción la que recortó el presupuesto de forma atropellada, resultando en un montaje deslavazado. La consecuencia de todo ello fue que la trama resultó muy alterada quedando prácticamente irreconocible.

8. La Reina de los Condenados (2002)

La Reina de los Condenados es una película de 2002 basada en la novela homónima de Anne Rice.

Tras el buen resultado de Entrevista con el vampiro, en todo el mundo, que adaptaba también una novela de Anne Rice de igual título, estaba cantado que Hollywood intentase explotar el filón vampírico de las obras de la autora. La Reina de los Condenados debía seguir la estela de su precedente cinematográfico, sin embargo, se cambió el quipo creativo y se optó por realizar una adaptación libre, en la que aparecerían también elementos de Lestat el vampiro, otra de las novelas de la misma autora .

Los cambios fueron tantos que Ann Rice abandonó el proyecto y la película resultante, dirigida por Michael Rymer, se convirtió en un merecido fracaso de crítica y público.

9. Psycho (1998)

En este caso no se muy bien como calificar esta extraña película de difícil explicación. Ante todo, debemos recordar que Psicosis en una novela de Robert Bloch publicada en 1959, que fue adaptada al cine de forma magistral en 1960 por Alfred Hitchcock.

Pues bien, en 1998, Gus Van Sant decidió realizar una nueva adaptación de la obra. Hasta aquí no habría nada reseñable de no ser porque el director decidió copiar plano por plano la película de Alfred Hitchcock con nuevos actores. En concreto, a Vince Vaughn le tocó el amargo trago de interpretar a Norman Bates.

Lo que el director pretendía es algo que, de verdad, se me escapa por completo. ¿Qué creía que podía aportar a la obra volviendo a rodar exactamente los mismos planos ya rodados? Color, caras nuevas… Es algo así como si un escritor decidiera volver a escribir el Quijote palabra por palabra, pero en el ordenador en vez de a mano como lo hizo Cervantes… En fin, obviamente la película fue un completo desastre, algo que seguramente nadie podía imaginar.

10. Mary Poppins (1964)

Probablemente, os sorprenderá encontraron con esta película en el número 10, porque estoy seguro que para muchos, y para mi también os lo aseguro, es una de las mejores películas de todos los tiempos.

El problema es que conseguir hacer una excelente película no significa que esta sea una buena adaptación literaria y en Mary Poppins ocurrió exactamente eso.

La historia se basa una serie de ocho libros infantiles escritos por la autora británico-australiana P. L. Travers y publicados entre los años 1934 y 1988. Los libros fueron adaptados por Walt Disney en una película musical titulada Mary Poppins (1964), protagonizada de manera perfecta por Julie Andrews y Dick Van Dyke.

El problema fue que no se respetó el espíritu original de las novelas, incidiéndose más en el aspecto melodramático que en el espíritu mágico de la obra.

Se cuenta que, durante la premiere del film en Nueva York, a pesar de que los asistentes ovacionaron la cinta y su historia durante varios minutos, Travers estuvo llorando por la decepción que le había causado la película. Al parecer, llegó a comentar en alguna ocasión que la película iba en contra del alma de los libros, que era simplemente una extravagancia colorida, lo más lejos posible de la verdadera magia. Una auténtica pena que una película tan magistral decepcionase de tal manera a su escritora.

Y hasta aquí este repaso a las 10 peores adaptaciones literarias al cine de todos los tiempos, pero… ¿Qué otras películas, os gustaría ver en el listado? ¿Cuáles quitaríais de la lista porque a vosotros os gustaron?  Dejádmelo en comentarios y haremos una segunda parte.

Como siempre os dejo con el video del artículo, que también podéis encontrar en el canal de youtube. No olvidéis suscribiros, si aún no lo habéis hecho.

La semana que viene volvemos con un tema nuevo que espero os apasione como a mi. Vamos a entrar de lleno en los grandes misterios de la literatura, que haberlos haylos.

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EL MULTIVERSO EN LA LITERATURA

El Multiverso en la literatura
El Multiverso en la literatura

El Multiverso en la literatura es un concepto que, a parte de estar muy de moda actualmente, es una herramienta sumamente útil para cualquier escritor. Sin embargo, no es un concepto ficticio, sino que hunde sus raíces las leyes y teorías de la física, especialmente de la física cuántica. Pero no os asustéis, aunque me encanta la física cuántica, no os voy a dar una clase de física. Lo que aquí en realidad nos interesa es averiguar cómo la literatura puede aprovechar estos conceptos para crear historias.

Por eso, cuando tenemos a la vuelta de la esquina la explosión de incontables series, películas e incluso animaciones multiversales, es el momento perfecto para adentrarnos, con este nuevo video artículo, en qué es y cómo sacar provecho literario del famoso Multiverso. Para ello comenzaremos por entender primero qué es el multiverso exactamente y, al final del artículo, os dejaré una serie de consejos para que aprovechéis el multiverso en la literatura de forma correcta.

Todo esto del multiverso puede resultar un poco complicado, por lo que empecemos por poner algo de orden. Para ello os propongo distinguir dos tipos de multiverso:

1. Dimensiones o universos paralelas.

En este caso nos estamos refiriendo a la existencia simultánea de distintos universos, que pueden ser o no parecidos, pero que coexisten de forma simultánea en el tiempo. De esta forma, el nudo de la historia se suele establecer alrededor de la idea de los problemas que pude acarrear pasar de uno a otro mundo.

El libro Planilandia de la Edwin A. Abbott  es una obra victoriana que fue de las primeras en tocar el tema del viaje entre dimensiones, describiendo un mundo bidimensional habitado por figuras geométricas. El problema es que los entes bidimensionales son incapaces de comprender a los seres tridimensionales que están junto a ellos.

Uno de los precursores del tema es el escritor de terror y ciencia ficción estadounidense H.P. Lovecraft. En sus Mitos de Cthulhu, que narran cómo, entidades perversas y poderosas, intentan penetrar a nuestra dimensión , así como viajes de algunos personajes a otros mundos y dimensiones.

También encontramos los universos múltiples en la saga de libros de La Torre Oscura de Stephen King, en la que los universos están conectados a través de una Torre Oscura, que si es destruida, acabaría con el multiverso

Como vemos es un tema recurrente de obras de fantasía muy utilizado en grandes sagas de ficción como Las Crónicas de Narnia de C. S. Lewis o La materia oscura, por poner algunos ejemplos.

Por último, no puedo dejar de nombra al escritor británico Neil Gaiman que en su novela corta, Coraline, utiliza los universos paralelos de forma magistral y también muy inquietante. Un aparente cuento infantil que esconde muchos más detrás. La historia trata de una niña que pasa a un universo paralelo, donde existe una visión alternativa de su familia, mucho mas divertida. El problema es que esconden una curiosa peculiaridad; en lugar de ojos llevan botones cosidos a la cara.

2. Realidades alternativas.

Puede sonar parecido a universo paralelo, pero se trata de un concepto muy distinto. En este caso se trata de realidades nacidas de un evento que modifica la historia haciendo que tome un rumbo distinto al habitual. De esta manera, surge un mundo alternativo, muy parecido al original, pero cuya historia le va a alejando poco a poco de éste.

El punto en la línea del tiempo donde los acontecimientos toman otro rumbo es lo que se conoce como punto Jonbar (también conocido como giro Jonbar). Este término hace referencia al personaje de un relato del escritor estadounidense de ciencia-ficción Jack Williamson llamado, precisamente, John Barr. En su obra La legión del tiempo de 1.938, este personaje al recoger uno de dos objetos (un imán y un guijarro) producirá un importante punto de inflexión en la historia: la elección de uno dará lugar a la creación de una utópica civilización llamada Jonbar, mientras que seleccionar el otro llevará a la tiranía del estado de Gyronchi.

Este tipo de narraciones literarias se engloban en el subgénero literario denominado “ucronía”. Un término que acuñó el filósofo Charles Bernard Renouvier en su novela Ucronía, publicada en 1876. En esta obra, un cambio en la historia de Marco Aurelio, permitía imaginar un nuevo relato sobre Occidente sin la presencia hegemónica del cristianismo.

Lo que se propone es una reconstrucción alternativa de la Historia, basándose en eventos que, si bien nunca sucedieron, pudieron haber ocurrido si los acontecimientos hubieran tomado otro sentido. Es decir, lo que hacen este tipo de narraciones es preguntarse: ¿qué hubiese pasado si…?, y a partir de esa pregunta imagina un devenir histórico alternativo.

Uno de los ejemplos más destacables de su espíritu profético, en lo que a desarrollo científico se refiere, lo tenemos en el relato titulado El jardín de los senderos que se bifurcan, fechado en 1941 y donde Jorge Luis Borges se anticipa con lucidez extrema a la idea de los universos paralelos que se multiplican.

A diferencia de los universos paralelos, las realidades alternativas no sólo son un terreno abonado para historias fantásticas, sino que son también un recurso habitual de novelas históricas, donde se proponen versiones alternativas de ésta.

El hombre en el castillo de Philip K. Dick constituye un excelente ejemplo. En ella, se narra cómo los nazis y los japoneses han ganado la Segunda Guerra Mundial y se han repartido los Estados Unidos. El problema, sin embargo, es que existe un misterioso libro llamado El hombre en el castillo, en el que los nazis pierden la guerra…

Otra ucronía relacionada con la Segunda Guerra Mundial sería la famosa película Malditos bastardos de Quentin Tarantino, en la que un grupo de soldados aliados con pocos escrúpulos logra asesinar a Hitler.

También el famoso comic Watchmen de Alan Moore, narra un mundo alternativo donde existe un grupo de héroes auspiciado por el gobierno de Nixon y utilizados en la Guerra del Vietnam, que tienen muy poco en común con un grupo de superhéroes modélicos.

También en el film Amanecer Rojo (1984) se narra como los verdes ganan las elecciones en Alemania Occidental, lo que supone la retirada de la zona de las fuerzas estadounidenses y sus armas nucleares, provocando a la postre, la tercera guerra mundial.

Por último es imposible no nombra las recientes series de Marvel, especialmente Loki, donde se produce el inicio del multiverso, O la reciente What if donde se narran distintas ucronías haciéndose en el propio título referencia al punto jonbar.

Por último, os dejo una serie de consejos, que espero que os sean sumamennte útiles para crear vuestras propias historias multiversales.

  1. Decidid primero el tipo de multiverso (recordad que universos paralelos y universos alternativos no es lo mismo).
  2. Cread reglas claras sobre cómo funciona tu idea del multiverso. Crearlo porque sí es un error. Debéis dotar a vuestros universos de una coherencia lógica a prueba de bomba, así que estudia y documéntate.
  3. Concebid el final de vuestra historia antes de comenzar. Esto ya os lo comenté en el pasado video artículo sobre Cómo empezar por el final. Como entonces os expliqué, este es el mejor método para no caer en contradicciones y errores en tu trama. Algo que os aseguro que les pasa a los mejores.
  4. Si trabajáis con realidades alternativas, cread versiones alternativas de vuestros personajes bien motivadas. No cambiéis sus atributos porque sí. Los cambios en los personajes alternativos deben ser lógicos con los cambios en su mundo alternativo. Si, por ejemplo, alguien bueno se ha vuelto malo tendrá que ser como consecuencia lógica del cambio de los acontecimientos.
  5. La historia alternativa no es un cajón de sastre, estudiad el contexto histórico y cread una historia realista y bien fundamentada en la realidad. Como siempre cuanto más se acerque un relato a la realidad, mejor será aceptado por el lector como lógico y coherente.

Bueno, llegados aquí os dejo, como siempre, con el video de mi canal de youtube y también con una pregunta ¿Qué otras ucronías o relatos multiversales de la literatura recomendaríais vosotros?. Ponedlo en comentarios, prometo contestaros a todos.

Descubre el multiverso en la literatura. Aprende a usar realidades alternativas y mundos paralelos.
El Multiverso en la literatura

Relación entre el cine y la literatura

Relación entre el cine y la literatura
Relación entre el cine y la literatura

Hoy abordamos la relación entre el cine y la literatura en este nuevo video artículo. Pero antes deciros que ya superamos los 300 suscriptores en el canal de youtube. Por lo que, como lo prometido es deuda, he realizado ya el sorteo prometido entre los suscriptores. Podéis ver los dos ganadores en el video que acompaña este artículo y que os dejo al final. Muchísimas gracias a todos y ahora sí, hablemos de la relación entre el cine y la literatura.

En mis videos con recursos y consejos literarios, utilizo habitualmente comparativas con el mundo del cine. Y seguro que algunos os habéis preguntados si realmente ambos mundos son tan parecidos como para poder realizar estas comparaciones. De entrada, quiero deciros que considero que el cine es la mejor referencia y más amena con la que podemos contar para hablar de literatura. Desde mi punto de vista, ofrece un marco incomparable desde el que abordar el mundo de la narrativa, aunque es su caso sea visual y no escrita como la literaria.

Sin embargo, es justo reconocer que sigue existiendo una gran polémica al respecto. El problema viene de que algunos conciben la literatura como un arte, mientras que consideran que el cine es un mero espectáculo. Esto hace que el cine sea visto como un hermano menor, menos valioso que la propia literatura. A fin de cuentas, ¿cómo va a tener el cine el mismo valor que la literatura, cuando sintetiza los relatos en poco más de una hora y media de proyección?

Desde mi punto de vista, esta concepción es un error mayúsculo. De hecho, es ignorar la propia historia de la literatura que nació de la necesidad de transmitir historias de unas personas a otras. Inicialmente, se hacía de forma oral (como vimos cuando hablamos de los tipos de voz narrativa) y posteriormente pasó al relato escrito. El cine no es más que una evolución más de la forma de narrar del ser humano. Despreciarlo como espectáculo es un absurdo porque ¿qué son nuestros lectores sino espectadores de nuestros relatos escritos? ¿No es por tanto también la literatura un espectáculo?

En múltiples ocasiones, al realizar una adaptación de obras literarias al cine, se suele rechazar la película lamentando que la complejidad del texto literario haya sido despreciada por la superficialidad de las imágenes. Muchas veces es una crítica perfectamente merecida, pero, en otras, nace del mero desconocimiento, ya que el cine utiliza un lenguaje distinto. Ambas obras, literaria y cinematográfica, resultan exitosas si cumplen su verdadero objetivo: conseguir que el lector entienda el relato y reciba el mensaje que el escritor pretendía enviar con su obra.

Aunque, el cine es un modo de expresión nuevo, necesariamente diferente de la literatura, con una expresividad distinta y un lenguaje diferente, esto no es un problema, sino un valor añadido que le permite ofrecer un enfoque novedoso en el arte de contar relatos.

Lo cierto, siempre desde mi punto de vista, es que cine y literatura no son incompatibles, sino muy al contrario perfectamente complementarios. De hecho, constituyen un matrimonio exitoso en ambas direcciones. Algunos ejemplos de estas influencias mutuas positivas son:

  1. La innegable capacidad del cine para captar la atención de espectadores haciendo que, tras una película, muchos hayan decidido profundizar en la obra cinematográfica buscando sus fuentes literarias. Hay casos tan claros como Harry Potter, el Señor de los Anillos o series como Juego de Tronos. Obras que ya gozaban de prestigio al ser adaptadas al cine, pero a las que estas adaptaciones catapultaron en las listas de los libros más vendido convirtiéndolas en inmortales. Dentro de muy poco se estrenará DUNE y esperemos que tenga el mismo resultado porque la saga de Frank Herbert bien lo merece. Probablemente en breve dedique un video a “Destripar DUNE”.
  2. La capacidad de la literatura de inspirar toda clase de películas, arrastrando a lectores ávidos de ver sus personajes literarios favoritos encarnados en la gran pantalla. En algunos casos recuperando incluso obras literarias clásicas, que de otra forma dormirían el sueño de los justos pero que consiguen revivir periódicamente, gracias a estas adaptaciones Es el caso de las adaptaciones de obras como Romeo y Julieta de William Shakespeare, Los miserables de Víctor Hugo o la eternamente resucitada en navidades Cuento de Navidad de Charles Dickens.
  • El surgimiento de nuevos géneros literarios específicos del cine como “el guión”, que no deja de ser una obra literaria en la línea del teatro tradicional. Un género es auge que bien merece un estudio aparte.

En definitiva, cine y literatura son dos caras de la misma moneda, cada una con sus virtudes y defectos y plagadas de diferencia y similitudes. Pero, sobre todo, complementarias en su objetivo de contar historias y transmitir emociones. Como escritores no debemos ser sectarios descalificando el cine como un arte menor, porque, a fin de cuentas, ¿a quién de nosotros no le gustaría ver alguna de sus obras en la gran pantalla? Os dejo con el video, que también podéis encontrar en el canal de youtube y no olvidéis suscribiros, si aún no lo habéis hecho.

Cine y literatura
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José Luis Borau nuevo académico de la RAE: Se unen el cine y la literatura

Jose_Luis_Borau

Parece que le cine y la literatura están ahora un poco más hermanados hoy, después de que la letra B de la Real Academia de la Lengua, vacante desde el fallecimiento de Fernando Fernán Gómez, haya pasado a Jose Luis Borau. Borau, que ha hecho prácticamente de todo en el mundo del cine: actor, director, productor, crítico e incluso profesor de cine, es sobre todo un gran guionista cinematográfico.

Su excelente capacidad se manifiesta en películas inolvidables como Mi querida señorita, Furtivos, La Sabina, Tata Mía, Río abajo, Niño nadie o Leo y en series de televisión como Celia. Como escritor destacan “Camisa de once varas”, por la que recibió el Premio Tigre Juan de Narrativa y “Navidad, horrible navidad”. Actualmente se encuentra trabajando, por encargo de la Universidad de Valladolid, en el libro titulado “El cine en nuestro lenguaje”. Una auténtica declaración de intenciones, de este autor tan comprometido en la defensa del peso del cine en la lengua y literatura.

A continuación os trascribo algunas frases famosas que he encontrado en el artículo del País digital, Borau y el cine hecho palabra, que sirven muy bien para ilustrar el pensamiento de este ilustre guionista español y ahora académico de la lengua. El cine en nuestro lenguaje, el libro de José Luis Borau, recoge expresiones, vocablos y palabras que forman parte del lenguaje de todos los días en la calle y que utilizan también con frecuencia periodistas y escritores. Sirvan estos ejemplos para ilustrar el propósito del nuevo académico:

– «Siempre nos quedará París». Frase de Casablanca que pronuncia Humphrey Bogart al recordar su enamoramiento de Ingrid Bergman y que Borau subraya como una expresión estilizadísima en español.

– «La cagaste, Burt Lancaster». Expresión coloquial y juvenil que busca la rima fácil con el nombre del famoso y viril actor estadounidense cuando alguien comete un error.

– «¡Más madera, es la guerra!». Exclamación de Groucho en Los hermanos Marx en el Oeste, sinónimo de pasar al ataque.

– «¡Y también dos huevos duros!». Otra de las geniales intervenciones de Groucho, en esta ocasión en la secuencia del camarote abarrotado de Una noche en la ópera y símbolo del caos en una situación. Tal como cuenta Borau, el escritor Miguel Mihura fue el adaptador-traductor de esos diálogos al español.

– «Nadie es perfecto». Frase con la que termina la película Con faldas y a lo loco y que pronuncia el actor Joe Brown tras confesarle Jack Lemmon que no es una mujer, sino un hombre.

– «Rebeca». El nombre de esta prenda de vestir tiene su origen en las que usa Joan Fontaine en Rebeca, de Alfred Hitchcock.

– «Hombres machos». El libro explica que, hasta los años cuarenta, no se empleaba el calificativo de macho para un hombre y sólo se aplicaba a los animales. La acepción responde al éxito de las películas mexicanas en España en esa época.

– «Bocata». Neologismo que se utilizó por actores y técnicos italianos durante el rodaje de coproducciones y que italianizó la palabra bocadillo.

Fuente: País Digital

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