Cabecera Jack el destripador

Categoría: Literatura Página 35 de 41

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Los Distintos Tipos de Texto (1ª PARTE): Texto Descriptivo y Texto Expositivo

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La herramienta fundamental del escritor a la hora de abordar una narración es el texto. Si nos atenemos a su definición básica, entendemos por texto la unidad de carácter lingüístico formada por un conjunto de enunciados con una estructura interna. Para entenderlo mejor, vamos a comenzar un análisis de esta composición lingüística atendiendo a los distintos tipos de textos existentes.

Texto Descriptivo

Cualquier escritor tendrá que enfrentarse muy a menudo con este tipo de texto. Se trata de una exposición verbal que describe un lugar, paisaje, personaje o cualquier otro objeto salido de la imaginación del escritor. Su objetivo es conseguir que el lector sea capaz de obtener una “imagen mental» lo más fidedigna posible al objeto descrito.

Existe dos tipos de textos descriptivos: el Texto Descriptivo Técnico que busca la representación objetiva y exhaustiva del objeto, dejando de lado las formas; y el Texto Descriptivo Literario, en el que la fidelidad no es tan importante y si lo son la belleza de la descripción y su emotividad, que toman un valor protagonista.E

l proceso de creación de un texto descriptivo debe empezar siempre por una fase de observación, en la que el escritor observa la realidad o aquello que quiere representar su imaginación, intentando recopilar la máxima información. Después vendría una etapa de ordenación y organización de los datos observados, para finalmente llegar a la presentación de la descripción deseada.Es importante destacar que el texto descriptivo literario, no sólo debe atenerse a la descripción física del objeto de forma más o menos bella, sino que debe cuidar la intención y emotividad que se busca crear en el lector, resaltando, o insinuando tan sólo, aquellas características o detalles que más interesen al escritor.

Texto Expositivo

Se trata de un texto en el que el objetivo es la construcción de un discurso destinado a un público espectador. Normalmente se trata de textos que consisten en la lectura de datos y explicaciones. Suelen utilizarse en revistas, enciclopedias, manuales, conferencias, etc…

En la concepción de un texto expositivo es fundamental seguir una serie de fases que doten de claridad y orden a la exposición: Primero es importante definir el objeto central del discurso con claridad y sencillez. Después, se abordarán aspectos complementarios que ayuden a ampliar la información y a mejorar el entendimiento del objeto central del discurso. Por último, debe abordarse la finalidad del discurso de forma que se consiga obtener del público la emoción o respuesta deseada por el expositor.

Algunas herramientas que pueden ayudar a crear un buen texto expositivo son las descripciones (textos descriptivos tal y como los explicamos anteriormente), las definiciones, las comparaciones y los ejemplos.

En el próximo artículo abordaremos el Texto Narrativo y el Texto Argumentativo.

Publicado originalmente en: Espaciolibros

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La Saga de la Fundación

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Hace poco os hablaba de Isaac Asimov, un auténtico maestro de la ciencia ficción. Hoy quiero hablar específicamente de la que considero su mejor obra: La Saga de la Fundación.

isaac_asimov_on_throneFundación es una colección de cinco relatos cortos de Asimov publicados originalmente en la revista Astounding, dirigida por John Campbell entre 1942 y 1944, y recopilados por primera vez en forma de libro por Gnome Press en 1951. Estos relatos sería posteriormente recogidos por una editorial de ciencia ficción que los publicaría en forma de trilogía bajo los títulos: Fundación (1951); Fundación e Imperio (1952) y Segunda Fundación (1953). A este conjunto pasó a conocérsele como La Trilogía de la Fundación o El Ciclo de Trantor.

Asimov no volvería a la serie en más de treinta años, hasta 1982 cuando aparecería por fin el cuarto volumen de la serie: Los límites de la Fundación, que pasaría de inmediato a la lista de éxitos del Times de Nueva York, quedándose allí durante veinticinco semanas. La última entrega de la saga sería Fundación y Tierra, la quinta novela en la que el autor concluye la saga con un botón de oro.

La intención de Asimov era, desde el principio, crear un relato épico, que relatase la historia de la caída y auge de un Imperio Galáctico. Para ello se inspiraría inicialmente en La Caída del Imperio Romano, de Edward Gibbon.La historia de la Fundación relata a grandes rasgos, como la decadencia de un Imperio Galáctico es predicha por un científico revolucionario Hari Seldon, que crea una ciencia denominada psicohistoria, capaz de predecir el futuro. El matemático concebirá un plan para suavizar el desastre que se avecina, y aminorar los futuros 30.000 de barbarie hasta convertirlos en sólo 1000. Para ello convence a los gobernantes del imperio para iniciar el proyecto de crear una Enciclopedia Galáctica, que almacene todo el conocimiento acumulado a lo largo de miles de años. Con ese fin propone que su equipo se traslade a Terminus, un planeta alejado de Trántor con pocos recursos. La verdad es que el plan de Sheldon es mucho más complicado de lo que aparenta y se extenderá durante cientos de años hasta conseguir la creación de un Segundo Imperio Galáctico.

Para cualquier aficionado a la Ciencia Ficción esta es sin duda una obra imprescindible, que se encuentra entre las mejores sagas literarias de todos los tiempos. Resulta bastante increíble que la industria del cine, tan falta de buenas ideas, no se haya acercado a esta saga de Asimov para llevarla a la gran pantalla o a la pequeña en forma de serie de televisión.

Publicado originalmente en: Espaciolibros

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Los distintos tipos de Editoriales o el difícil mundo del escritor novel (3ª parte): La Impresión Bajo Demanda

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Hoy le llega el turno a la opción más moderna de publicación que ha aparecido en los mercados: La Impresión bajo demanda, un moderno sistema de autoedición que abarata enormemente los costes.

Hasta hace pocos años la impresión se realizaba en sistemas de impresión offset, lo que requería siempre que las tiradas fuesen lo más amplias posibles para bajar el precio por unidad. Esto, en el mercado de las editoriales significaba que cualquier impresión inferior a 500 o 1000 ejemplares era prácticamente imposible de realizar por el elevado precio y el poco margen de beneficios que permitía. Sin embargo, la aparición de máquinas de impresión digital (para entendernos, con tecnología similar a las impresoras de inyección convencionales), se tradujo en el abaratamiento de la impresión (a costa de una pequeña pérdida de calidad) y la aparición de la posibilidad de hacer tiradas mucho más pequeñas, incluso de un solo ejemplar, sin disparar el precio exageradamente.

En este panorama, apareció Lulu.com, la que fue la abanderada de este tipo de impresión, hasta la aparición hace muy poco de serios competidores (Bubok, Amazón, etc….). Esta empresa ofrece la posibilidad de imprimir tu propio libro, facilitando herramientas para su publicación, sin coste alguno para el escritor, ya que es el comprador el que paga dichos costes al hacer el pedido. El libro se imprime en el momento en que un lector hace el pedido, de ahí el nombre de impresión bajo demanda. El escritor establece su propio margen de beneficios añadiéndolo al precio de venta (de este margen, Lulú se queda con el 20% siendo el restante 80% para el escritor).

Pero, ¿es oro todo lo que reluce? Pues lamentablemente no. Aunque el sistema es muy sencillo, transaparente y sin apenas costes económicos para el escritor, plantea serios inconvenientes, que están haciendo que su despegue sea más lento de lo que parecía a primera vista:

– Estas editoriales bajo demanda publican absolutamente todo lo que se les envía sin filtro alguno. Esto, que a primera vista es una ventaja, también pude ser un inconveniente ya que la corrección y maquetación corre a cargo exclusivamente del autor. Si se quiere tener acceso a servicios de corrección los costes empiezan a dispararse hasta sus homólogos de impresión convencional.

La calidad de la impresión bajo demanda va aumentando pero aún es inferíor a la impresión offset convencional, sobre todo en obras a todo color con acabados de lujo.

No existe distribución alguna, aunque empresas como Lulú y otras ofrezcan supuestos paquetes de distribución. Lo único que hacen es asignar un ISBN a la obras y mandarla a bases de datos, ignoradas habitualmente por las librerías convencionales. El único mercado para estas obras es Internet, por lo que el escritor debe crear su propia estrategia de marketing en este medio.

– Los precios de venta al público siguen siendo más elevados que los de los libros de editoriales convencionales, lo que unido a que la mayoría de las obras son de autores noveles y desconocidos, hace casi imposible una venta seria a terceros. En definitiva, siendo una alternativa interesante para empezar, la impresión bajo demanda no es de momento la panacea que prometía ser hace unos años.

La abanderada, Lulu.com, acaba de anunciar una subida de precios sin precedentes cercana del 60%, que hace imposible que un escritor espere vender sus libros por este medio. Al parecer, esta empresa ha optado por dirigirse al mercado de autoconsumo, buscando sus ingresos en los autores que publican exclusivamente por la ilusión de ver su obra en papel y vende unos pocos ejemplares a familiares y amigos, despreciando a los autores interesado en empezar auténticas carreras literarias. Un duro golpe para los que esperaban que el mercado de impresión bajo demanda fuese cada vez más competitivo con las editoriales convencionales y terminase por convertirse en una alternativa viable a estas.

Publicado originalmente en: Espaciolibros

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Los distintos tipos de Editoriales o el difícil mundo del escritor novel (2ª parte): La Autoedición y Coedición

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En nuestro recorrido de las distintas alternativas que el mercado editorial ofrece al escritor novel, hoy le llega el turno a la Autoedición y Coedición.  Cuando la búsqueda de una editorial convencional no da los frutos deseados es habitual que algunos escritores recurran a las editoriales de autoedición. En este tipo de editoriales el autor se autofinancia la publicación de su obra, y la editorial ofrece el respaldo de su nombre y la organización del proceso editorial. En teoría, la editorial realiza un contrato con el escritor que estipula los gastos de la edición y garantiza un número de ejemplares para el escritor. Además se acuerda la forma de distribución y, aquí es donde empiezan realmente los problemas.

Si estás interesado en utilizar esta opción para editar tu obra, lo primero que tienes que hacer es comprobar que los costes no están inflados artificialmente para lucro de la editorial y, a continuación, asegurarte de que la distribución que te ofrezcan sea real (puedes acabar con unos cientos de ejemplares de tu obra en un trastero de casa). La mayoría de las editoriales de autoedición engañan a los escritores, alabando artificialmente la obra (algunas aseguran realizar una selección de las obras a editar, pero no es cierto, publican todo sin atender a su calidad), engordando el precio de la edición y, por último ofertando una distribución de la obra que no llega nunca a producirse. La coedición, no es más que una variante de la autoedición en la que en teoría los gastos se costean a igual parte por la editorial y el escritor. La realidad es que no es más que una excusa propagandística. El coste va a parar en su totalidad al autor. En su amplia mayoría no son más que editoriales de autoedición camufladas.

La autoedición, en definitiva, es una alternativa para publicar una obra que no encuentre su cabida en el circuito editorial convencional, pero es también un terreno abonado para estafadores que se lucran de la ilusión de escritores noveles que están ansioso por ver sus obras publicadas. No por ello debe ser considerada algo denigrante para un escritor, ya que grandes escritores como el propio Gabriel García Márquez, recurrieron a ella para abrirse camino, pero sí requiere de una cuidadosa elección de editorial y de todos los detalles del contrato editorial. En nuestra próxima entrega hablaremos de la opción más moderna de edición: La edición bajo demanda.

Imagen: La piel del tambor

Publicado originalmente en: Espaciolibros

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Los distintos tipos de Editoriales o el díficil mundo del escritor novel (1ª parte): La Edición Convencional

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Si eres escritor novel y acabas de terminar tu primer novela o libro de poesías, por poner un ejemplo, probablemente estarás a punto de lanzarte a la búsqueda de una editorial que aprecie tu talento y se preste a publicar tu obra. Lo que quizá aún no sabes, es que te dispones a entrar en un mundo de medias verdades, mentiras completas y oportunistas que intentarán hacerse con tu dinero jugando con tu ilusión por ver tu obra publicada.

Para intentar facilitarte este difícil trabajo vamos a hacer un pequeño repaso en una serie de post de de las distintas alternativas que el mercado editorial ofrece al escritor novel. Hoy empezaremos con la Edición Convencional. Las editoriales tradicionales son sin duda el paraíso buscado por todo escritor. Si una de estas editoriales apuesta por la obra del escritor, ofrecerá a éste un contrato en el que se hará cargo de todos los gastos de edición. Este contrato normalmente contempla un número considerable de copias (de 2000 a 20000 normalmente) de la obra y toda una campaña de promoción y distribución a servicio del escritor. por no hablar de un suculento adelanto sobre las ganancias.

Aunque el porcentaje de ganancias para el autor por ejemplar puede no ser muy elevado (ronda el 10% sobre el precio de venta), no te engañes, hoy por hoy esta sigue siendo la mejor opción para cualquier escritor. El gran problema es que es prácticamente imposible que una editorial convencional apueste por une escritor novel. De hecho, la mayoría de editoriales ni siquiera contemplan esta posibilidad.

En todo caso, el procedimiento a seguir es sencillo, hazte con una lista de editoriales relacionadas con el tema o género literario de tu obra y comienza a enviar ejemplares. Las editoriales se toman con mucha calma la respuesta y no es difícil que se demore más de tres meses. No te desanimes por las cartas de negativa, lo más probable es que ni siquiera lean tu obra por falta de tiempo o porque simplemente no les interesen los autores noveles. Hoy en día hay bastantes editoriales que admiten originales por Internet, lo que abaratará bastante los gastos.

Otra forma de acceder a las editoriales convencionales es mediante agentes literarios. Si les interesas, se quedarán con una parte de tus beneficios, pero serán mucho más efectivos en la búsqueda de editoriales. Para contactar con ellos sigue el mismo procedimiento, busca los agentes más adecuados a tus obras y líate a enviar ejemplares (no te olvides nunca, antes de enviara a nadie un ejemplar de tu obra, de registrarla en el Registro de la Propiedad Intelectual, no te imaginas la de parásitos que pueden intentar hacerse con tu trabajo)

Como verás esta opción conlleva grandes gastos y muchísimo tiempo y paciencia y lo peor de todo es que en la mayoría de los casos será completamente infructuosa. De todas formas, inténtalo como primera opción, aunque es difícil, puedes ser el próximo Dan Brown. Y, sobre todo, nunca te desanimes por las negativas. Muchos de los grandes escritores de la actualidad sufrieron años de rechazos antes de publicar sus obras.

En la próxima entrega hablaremos de las editoriales de autoedición y coedición.

Imagen: La piel del tambor

Publicado originalmente en Espacio Libros

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