Barnes & Noble adquiere Fictionwise; la batalla por el libro electrónico ha comenzado

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Parece que la industria editorial va tomando posiciones ante la revolución digital que se avecina, según informa la Agencia EFE, la empresa estadounidense Barnes & Noble ha decidido comprar la cadena de libros electrónicos Fictionwise

Barnes & Noble, pasa por ser la mayor cadena de librerías del mundo, con 799 establecimientos en 50 estados del país, y esta operación le costará la friolera de 15,7 millones de dólares. Por su parte, Fictionwise fue fundada en el 2000 por Steve y Scott Pendergrast con sede en Nueva Jersey, y cuenta con un catálogo de más de 60.000 títulos, que pueden adquirirse a través de internet y leerse en dispositivos electrónicos de todo tipo, como ordenadores personales, agendas electrónicas y teléfonos móviles. 

La adquisición de Fictionwise se inscribe en la estrategia anunciada de Barnes & Noble de abrir este mismo año una librería electrónica, para poder hacer frente y competir directamente con Amazón, que ha mejorado recientemente su posición en el mercado de libros electrónicos, gracias a la incorporación de un nuevo modelo de su lector Kindle y la posibilidad de leer sus libros también en el iPhone de Apple.

La batalla ya está planteada sobre el papel; la industria tradicional del libro editado en papel, empieza a perder cada día lectores, mientras que el ebook en sus distintas versiones ve como se incrementa día a día su popularidad. Es el momento de situarse, de cara a las novedades, que de forma inminente, pueden traer dispositivos electrónicos dotados de tinta electrónica y capaces de leer los libros electrónicos, regalando al lector una experiencia muy cercana a la lectura tradicional.

La revolución que supuso el mp3 para la industria musical está a punto de repetirse con los nuevos lectores y formatos de ebook para la industria editorial.

Publicado originalmente en Espaciolibros

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  1. Decir que el libro en papel terminará desapareciendo comparando el fenómeno con el del mp3 me parece bastante arriesgado.

    Yo no lo veo así y en su momento ya lo justifiqué en un artículo especialmente dedicado a este tema.

    http://www.ciberdroide.com/wordpress/?p=1461

    La música siempre requiere de un aparato electrónico para su reproducción y el mp3 aporta libertad y comodidad. El libro electrónico dista mucho de ser más cómodo que un libro.

    No los he probado, y nunca sentí la tentación de comprarme uno pese a ser un fanático de los cacharritos electrónicos. Un libro es mucho más sufrido, porque admite peor trato, y más agradecido. Menos exigente, no te pide pilas nuevas, más agradable al tacto.

    Es cierto que se puede almacenar muchas obras sin ocupar espacio, pero mucha gente disfruta mirando los lomos de sus libros en las estanterías porque tienen una capacidad de evocar recuerdos, muy superior al de los índices de ficheros almacenados en un soporte informático.

    Un libro lo puedes regalar, pero regalar un fichero, ni es regalo ni es nada. Por eso cuando uno compra un libro se está haciendo un regalo a sí mismo.

    Yo donde veo un gran futuro es en la impresión bajo demanda.

  2. Hola Antonio,

    Estoy de acuerdo contigo en todo lo referente a que nunca desaparecerán los libros de papel sustituidos por los electrónicos. El paralelismo que establezco entre la revolución que llega y el mp3, se refiere al impacto que va a tener la popularización de estos dispositivos en la industria editorial.

    Mi previsión para el futuro es un cambio radical del mercado con una disminución drástica en la venta del libro de papel y un aumento igual de drástico de las descargas e incluso del pirateo de libros y revistas.

    El lector se volverá selectivo en sus compras, reservando su biblioteca para los libros más apreciados y utilizando los ebooks para libros que terminan siendo literatura de usar y tirar. También las revista e incluso la prensa diaria, cambiarán mayoritariamente al mundo digital.

    Las editorales combatirán las pérdidas de ventas realizando ediciones de lujo de valor añadido a precios más baratos.

    Por último, la impresión bajo demanda puede convertirse en una opción atractiva para las editoriales, ya que permitirá personalizar los libros e incluso recuperar ediciones descatalogadas.

    En definitiva, se avecina una revolución, que será un cambio, pero no supondrá la desaparición del libro tradicional, aunque sí su transformación.

    ¿Acertaré?

    Un saludo,
    Juan Carlos

  3. Si me permitís la opinión, creo que el libro en papel no tiene sustituto en el libro electrónico, al menos mientras un lector pueda comparar la sensación de leer un buen libro en su sillón con una pantalla de tinta electrónica.

    No obstante, hay cierto tipo de literatura, o de lectores, que optarán por el formato electrónico. Todo aquello que suele consumirse en trenes, aviones o autobuses, es susceptible de dejar de ser papel. Las revistas y publicaciones periódicas, que no queremos guardar ni exponer en nuestros estantes, probablemente también.

    El libro, como formato, tiene sentido cuando podemos disfrutarlo. Pero si no nos interesa, o priman otros valores, como el espacio (y en los viajes resulta fundamental), puede que acabemos optando por lo práctico en ciertos casos.

    Un saludo.

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