Cuantro anillos de plata
Los cuatro anillos de plata encontrados

Hoy me he encontrado en la prensa con una noticia, que ha venido a recordarme como a veces la buena literatura puede resultar profética, y que quiero comentaros .

Varias diarios nacionales destacaban la aparición de cuatro legendarios anillos de plata, cargados de tradición, mientras se realizaban unos trabajos de restauración en el Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil. Un conjunto monasterial en desuso situado en el municipio orensano de Nogueira de Ramuin, marcado por la leyenda de nueve obispos hacedores de milagros.

La leyenda cuenta que estos obispos, considerados santos, tenían supuestos poderes milagrosos de curación, que ejercían mediante sus anillos mágicos. Y ha sido al restaurar los restos de estos santos, cuando se ha localizado una urna en un relicario. Dentro de un compartimento se encontraban los cuatro anillos guardados en una bolsa de seda, bordada con hilos de oro. Junto a la bolsa se encontraban unos documentos y una etiqueta que rezaba:

 «Estos cuatro anillos son de los que quedaron de los nueve Santos Obispos. Son los que han quedado. Los demás desaparecieron. Por ellos se pasa agua para los enfermos y sanan muchos.»

Lo interesante de la noticia es que se da la curiosa circunstancia de que la escritora María Oruña publicaba, en agosto de este mismo año, su novela «El bosque de los cuatro vientos». Una obra que ha tenido una excelente acogida y cuyo protagonista se adentraba en la búsqueda de estos cuatro anillos, justo en el lugar donde ahora han sido encontrados.

El bosque de los cuatro vientos de María Ortuña
El bosque de los cuatro vientos de María Ortuña

Los medios, como era previsible, han destacado de inmediato esta increíble coincidencia, pero dejadme que os diga que esa idea está completamente equivocada. Para los que nos hemos adentrado en la escritura de novelas con un trasfondo histórico, esta circunstancia no es más que la demostración de un trabajo bien hecho de documentación. Un trabajo que, aunque reconozco que aún no he leído la obra (error que solucionaré en breve), estoy seguro que nace de un conocimiento profundo y un auténtico compromiso con su obra por parte de su autora María Ortuña.

Quizá ahora comprendáis por qué entre los «10 consejos para escribir tu propio libro que nadie te ha dado antes«, os decía en el punto 3, lo importante de la documentación y en el 4, que teníais que obsesionaros con vuestra propia obra. Ambos puntos pueden resumirse en uno sólo, que estoy seguro que Maria Ortuña comprende muy bien: «auténtico compromiso con tu obra«. Sólo de esta manera a veces la buena literatura puede resultar profética.